El caso económico para una reforma migratoria de sentido común

NOTA: Estos son comentarios para la Cámara de Comercio Hispana de EE.UU., 19 de marzo, 2013. 

Lea AQUÍ los comentarios en inglés del Presidente del Consejo Krueger.

Lea AQUÍ la hoja informativa sobre El Caso Económico para una Reforma Migratoria de Sentido Común.

Esta mañana quiero discutir los beneficios económicos de la inmigración con ustedes. Quiero que quede claro el tema de mis comentarios desde el principio: una reforma migratoria de sentido común, que saque a los trabajadores indocumentados de las sombras y provea un camino a ganarse la ciudadanía, que mantenga juntas a las familias, que provea tarjetas verdes a los graduados en carreras de matemáticas y ciencias, y que proteja nuestras fronteras y les facilite a los empleadores verificar la condición migratoria de los solicitantes de empleo, sería favorable para la economía y favorable para el país.

Ningún país hace mejor labor en integrar y beneficiarse de los inmigrantes que los EE.UU. La inmigración rejuvenece a nuestra fuerza laboral y a los empresarios. Mantiene a nuestro país en la frontera tecnológica. Y nos ha ayudado a crear el mejor motor económico jamás visto en el mundo. El Presidente Obama es quien mejor lo ha expresado: La fortaleza de nuestra nación es “nuestra juventud y nuestro dinamismo, y nuestra historia de atraer talento de alrededor del mundo”.

Ahora bien, como economista, puedo decirles que está teniendo lugar una competencia global por los inmigrantes, y los EE.UU. hemos estado compitiendo con un brazo amarrado en la espalda.

Para recuperar nuestra ventaja en esta competencia, el Presidente ha exhortado a crear un sistema migratorio que sea más sensato, más eficiente, y más justo. La reforma migratoria también es el centro de nuestra meta de promover la innovación y el espíritu emprendedor. El Presidente entiende que la reforma migratoria es una imperativa económica que impacta a las comunidades y las familias de maneras sumamente tangibles.

Una reforma migratoria de sentido común que saque a los inmigrantes indocumentados de las sombras igualará las circunstancias para los trabajadores y los negocios estadounidenses que están rigiéndose por las reglas, y fomentará nuestra economía.

Hay más de 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven en los EE.UU. y muchos de ellos han vivido y trabajado aquí durante muchos años. Sacar a estos hombres y mujeres de las sombras y proveerles un camino a ganarse la ciudadanía les permitirá obtener empleos de mejor nivel, avanzar en sus carreras, y contribuir más plenamente a nuestra economía, sin el temor de la deportación.  Además, con un camino a ganarse la ciudadanía, los trabajadores inmigrantes y sus empleadores se sentirán motivados a invertir más en sus habilidades lo que, a su vez, reditúa en mayores beneficios para la economía. Proveer un camino ganado a una situación migratoria legal para esta población también beneficiará a otros trabajadores puesto que ya estos no tendrán que competir con los trabajadores indocumentados a quienes normalmente se les pagan salarios por debajo del mercado debido a su situación migratoria.

También tenemos que hacer la inmigración legal más fácil para las familias, los trabajadores, y los negocios.

La reforma migratoria de sentido común aprovechará la creatividad y la energía de los inmigrantes que quieran abrir negocios en los Estados Unidos y al mismo tiempo fortalecerá nuestra economía. Esto incluye a los inmigrantes que vienen a nuestro país como miembros de la familia de ciudadanos o residentes permanentes de EE.UU., o como refugiados que huyen de la persecución, o como estudiantes que asisten a nuestras universidades. Como evidencian las historias de muchos de ustedes mismos, a pesar de los obstáculos, los inmigrantes abren negocios a un ritmo mayor que los ciudadanos nativos. Un 40 por ciento de las compañías de la lista de 500 de la revista Fortune fue fundado por inmigrantes y sus hijos. Uno de cada cuatro dueños de pequeñas empresas es inmigrante.

Como ha dicho el Presidente Obama, debemos reformar nuestro sistema para ayudar a los empresarios extranjeros que quieran abrir un negocio a que lo abran aquí en los EE.UU.

Componer nuestro sistema de inmigración que no funciona fomentaría el crecimiento económico y aceleraría la creación de empleos. Los inmigrantes aportan a la fuerza laboral y aumentan la capacidad productiva de la economía. Se proyecta que el crecimiento de la población en los EE.UU. se desacelere drásticamente en las próximas décadas. El único grupo de estadounidenses que crecerá más rápido son los que tienen 65 años de edad o más.  Durante las tres próximas décadas, el crecimiento anual de la población de edad laboral será menos de la tercera parte de lo que ha sido durante los últimos 60 años. Dadas las tendencias actuales, casi todo el crecimiento de la población de edad laboral de la nación en los próximos 40 años tendrá lugar debido a los inmigrantes y sus hijos.

Una reforma migratoria de sentido común significará más empresarios y más empleos. Más negocios empleando a más trabajadores. Y más clientes para esos negocios.

Los trabajadores inmigrantes también pueden aumentar la productividad y los ingresos de los trabajadores estadounidenses.  Ahora mismo, hay estudiantes brillantes de todas partes del mundo que están haciendo un trabajo estupendo en nuestras universidades y universidades comunitarias. Ellos están obteniendo títulos en los campos que más exige la economía, tales como ingeniería y ciencias de computación. Sin embargo, una vez que terminan sus estudios, una vez que obtienen su título, existe una gran posibilidad de que tengan que marcharse del país. Yo lo he experimentado de primera mano; lo he visto suceder a algunos de mis estudiantes en Princeton. No tiene sentido alguno enviar a estos inmigrantes con talento de regreso a sus países donde abrirán negocios y competirán con nosotros cuando podemos retenerlos aquí y hacer que ellos creen empleos y nuevas oportunidades en los Estados Unidos.

Los inmigrantes constituyen el 14 por ciento de todos los graduados universitarios empleados, pero constituyen más de la mitad de todos los que tienen títulos de doctorado y que trabajan en ocupaciones relacionadas con las matemáticas, las ciencias de computación, e ingeniería. El plan del Presidente Obama de una reforma de sentido común propondría ofrecerles a estos estudiantes de maestrías y doctorados en carreras STEM, que quieran trabajar en los EE.UU. y han encontrado empleo, la oportunidad de quedarse y mantener aquí sus talentos.

Y podemos estimular a más de estos y otros inmigrantes a venir aquí si les permitimos que traigan a sus familias. Nuestro país los necesita. Y ellos necesitan a sus familias. Una reforma migratoria de sentido común mantendría juntas a las familias inmigrantes, permitiéndoles estar unidos de manera oportuna y humanitaria.

A través de nuestra historia, los inmigrantes han hecho descubrimientos científicos esenciales y han creado ciertas de nuestras compañías más importantes y exitosas.

Esa tradición continúa actualmente. Fueron inmigrantes quienes ayudaron a establecer negocios como Google, Yahoo, Intel y Ebay. Qualcom se estableció con la ayuda de un inmigrante que estudió aquí y entonces se quedó aquí. Los inmigrantes han creado nuevas industrias completas que, a su vez, crearon nuevos empleos y oportunidades para nuestros ciudadanos. Una de cada cuatro empresas de alta tecnología en fase de arranque en los EE.UU. fue fundada por inmigrantes.

Quiero terminar haciendo hincapié en el hecho de que los EE.UU. han sido históricamente un imán para la gente mejor, más brillante y más ambiciosa del mundo. Los inmigrantes capacitados y muy trabajadores vienen a los EE.UU. en busca de oportunidades y de una vida mejor para ellos y sus familias. Por eso es que mis abuelos vinieron a Ellis Island al comienzo del siglo pasado, y por lo que millones de otros han venido aquí desde entonces. Y, a su vez, ellos contribuyeron a crear el país más extraordinario con la economía más sólida que se haya visto en el mundo. El Presidente Obama está comprometido a componer nuestro sistema de inmigración que no funciona para hacer realidad esta visión de los EE.UU. para las generaciones venideras.

Teniendo un menor crecimiento de la población y una fuerza laboral que envejece, los EE.UU. necesitan una reforma migratoria de sentido común para revitalizar a nuestra economía y nuestro país. Ahora mismo, estamos compitiendo en el mercado global por los trabajadores, los científicos y los empresarios inmigrantes con un brazo amarrado a las espaldas. Una reforma migratoria de sentido común ayudaría a los negocios a contratar legalmente a los empleados que necesitan, proveería un camino a ganarse la ciudadanía para los inmigrantes indocumentados, y ayudaría a los negocios americanos a atraer a los mejores trabajadores mediante la optimización del sistema migratorio legal para los trabajadores y sus familias. En fin, crear un sistema migratorio que sea justo, efectivo y de sentido común fortalecerá a nuestra economía y fortalecerá a nuestro país.

Muchísimas gracias.

Alan Krueger es el Presidente del Consejo de Asesores Económicos. 

 

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