Blog de la Casa Blanca en español

  • Facilitándole a los estadounidenses el apoyo a Haití

    President Obama Signs Legislation Providing Immediate Tax Deductions for Haiti Charitable Contributions

    President Obama Signs Legislation Providing Immediate Tax Deductions for Haiti Charitable Contributions January 22, 2010. (Official White House Photo by Pete Souza)

    Desde el terremoto en Haití, los estadounidenses han demostrado su generosidad contribuyendo con millones de dólares. El viernes en la noche, el Presidente Obama promulgó un proyecto de ley que facilita la contribución. Esta legislación permite que los contribuyentes reciban beneficios sobre los impuestos para esta temporada tributaria en vez de tener que esperar hasta presentar sus declaraciones de renta del 2010 el año entrante por donaciones hechas para ayudar en Haití. Específicamente, donaciones de dinero a organizaciones de caridad para las actividades de socorro, hechas despues del 11 de enero y antes del 1ero de marzo de este año, se podrán declarar como si se hubieran hecho el 31 de diciembre del año pasado, para que la contribución se pueda deducir de los ingresos del 2009. Esta medida afecta donaciones de dinero, no bienes ni servicios.

    Una opción para las contribuciones es el Fondo Clinton Bush por Haití. Para contribuir, visite ClintonBushHaitiFund.org o envíe el mensaje de texto “QUAKE” al 20222 para que una donación de $10 sea sumada a su cuenta de teléfono celular. Para enterarse de la situación actual en Haití y lo que usted puede hacer para ayudar, visite WhiteHouse.gov/HaitiEarthquake.
     

  • Semana Nacional de Vacunación contra la Influenza

    Este fin de semana, el Presidente promulgó una proclama designando la semana del 10 al 16 de enero, 2010, como la Semana Nacional de Vacunación contra la Influenza. Instó a los estadounidenses a observar la semana vacunándose contra la influenza H1N1, si no lo han hecho todavía, y alentando a sus familiares y amigos a que lo hagan. Aquí un fragmento de la proclama:

    Todos los estadounidenses tienen que hacer su parte en la lucha contra la influenza H1N1. Las madres gestantes, niños, adultos jóvenes y todos los menores de 65 años con enfermedades crónicas tienen un alto riesgo de desarrollar complicaciones relacionadas con la influenza H1N1 y deben vacunarse lo antes posible. Quienes no se encuentran en este grupo de alto riesgo pueden protegerse y prevenir la propagación del virus a miembros más vulnerables de su familia y comunidad, vacunándose también.

    Esta semana es nuestra oportunidad para prevenir una tercera ola de influenza H1N1 en Estados Unidos. Hago un firme llamado a quienes todavía no se han vacunado contra la influenza H1N1 para que lo hagan. Visiten flu.gov para encontrar un lugar de vacunación en todas las comunidades de nuestro país y mantenerse informados. Todos juntos podemos luchar contra la influenza H1N1 y ayudar a proteger a nuestros familiares, amigos y vecinos.

    Lea aquí la proclama completa.

    En apoyo a la Semana Nacional de Vacunación contra la Influenza, hay varias actividades nacionales y regionales de vacunación programadas para esta semana, entre ellas: clínicas de vacunación contra la H1N1 en escuelas de Alabama; un evento de vacunación de todo un día de duración para la División Navajo de Empleados de Salud en Arizona; una campaña en los medios de prensa de “Pasa la voz, no la influenza” (Spread the Word, Not the Flu)  en Florida; voluntarios del Cuerpo Médico de Reserva en coordinación con los departamentos de salud locales, planificadores municipales para casos de emergencia, la policía local y técnicos en emergencias médicas, realizarán vacunaciones en Massachusetts; vacunación gratuita para niños sin seguro médico en Washington, y una presentación en vivo del “Virus de la Influenza” en una clínica de vacunación en Wyoming.

    Con tantas actividades programadas, es fácil participar. Lea el blog de la secretaria del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS por sus siglas en inglés) Kathleen Sebelius si desea mayores detalles sobre la Semana Nacional de Vacunación contra la Influenza y visite Flu.gov para encontrar una clínica de vacunación en su área, enterarse de los eventos de esta semana, añadir su evento comunitario a la lista o tener acceso a herramientas de internet y un paquete de prensa.
     

  • Sobre las cifras de empleo en diciembre

    El informe de hoy sobre el empleo, si bien representa un revés con relación a noviembre, es acorde con la estabilización gradual del mercado laboral que hemos estado viendo en los últimos meses.

    El empleo en planilla se redujo en 85,000 puestos en diciembre. Para poner esta cifra en perspectiva, se perdieron 139,000 empleos en septiembre y 127,000 en octubre. Por lo tanto, en sentido lato, la tendencia hacia una pérdida más moderada de empleo continúa. Esta tendencia es particularmente obvia en el patrón trimestral: la pérdida mensual promedio de empleos fue de 691,000 en el primer trimestre del 2009, 428,000 en el segundo trimestre, 199,000 en el tercer trimestre y 69,000 en el cuarto trimestre.

    Los datos ajustados indican ahora que hubo un aumento de 4,000 empleos en noviembre. Ésta es obviamente una noticia alentadora y el primer incremento en el empleo en 23 meses. En comparación con un informe inesperadamente bueno para noviembre, la pérdida de empleos de diciembre es un pequeño revés. Dos sectores en los que el empleo disminuyó significativamente fueron construcción (-53,000) y comercio mayorista y minorista (-28,400). Un indicio continuo de recuperación en el mercado laboral fue la mano de obra temporal en servicios, que a menudo es un principal indicador de demanda laboral, con 46,500 empleos adicionales en diciembre. Tanto la semana laboral como el número total de horas permanecieron estables, lo que mantuvo la mejora significativa que se dio en noviembre.

    La tasa de desempleo siguió siendo de 10.0 por ciento en diciembre. Este nivel reflejó una disminución proporcional del número de personas sin empleo y el número de personas en la fuerza laboral. La tasa de desempleo sigue siendo inaceptablemente alta, lo que destaca la necesidad de medidas responsables para impulsar la generación de empleo en el sector privado.

    Como el Presidente ha dicho durante un año, el camino a la recuperación no será una línea recta. Las cifras sobre empleo y desempleo mensual son volátiles y están sujetas a cambios considerables en ajustes posteriores. Por lo tanto, es importante no darle demasiada importancia a ningún informe mensual, sea positivo o negativo. Es esencial que continuemos nuestros esfuerzos por tomar el camino correcto y reemplazar los empleos perdidos con aumentos contundentes en el empleo.

    CEA December 2009 Quarterly Jobs Chart

    [Cambio mensual promedio en el empleo, por trimestre, en miles de empleos]

    Christina Romer es Presidenta del Consejo de Asesores Económicos

  • El mismo jueguito de Washington de echar culpas

    Se ha comentado mucho por Internet y en la prensa tradicional sobre nuestra respuesta a diversos críticos del Presidente, específicamente el ex Vicepresidente Cheney, quien ha figurado con frecuencia desde el incidente del día de Navidad. Pienso que todos estamos de acuerdo en que debe haber un debate franco sobre estos temas, pero es revelador que el Vicepresidente Cheney y otros parecen estar más concentrados en criticar a la Administración que en condenar a los agresores. Desafortunadamente, muchos de ellos están participando en el típico jueguito de Washington de echar culpas y sacar partido político, en vez de trabajar juntos para encontrar soluciones que hagan que nuestro país esté más seguro.

    En primer lugar, es importante que el contexto fundamental esté claro: siete años después del 11 de septiembre, mientras que nuestra seguridad nacional se centraba predominantemente en Irak –un país sin presencia alguna de Al Qaida antes de nuestra invasión– Osama bin Laden y los líderes de Al Qaida pudieron asentarse en la región de la frontera entre Pakistán y Afganistán, donde continuaron planeando atentados contra Estados Unidos. Mientras tanto, Al Qaida también se regeneró en lugares como Yemen y Somalia, y estableció nuevos refugios que han crecido con el tiempo. Fue el Presidente Obama quien finalmente implementó una estrategia para llevar a su fin la guerra en Irak, y de hecho, concentrar nuestros recursos en la guerra contra Al Qaida, con lo que se aumentó a más del doble el número de nuestros soldados en Afganistán y se forjaron alianzas para combatir los refugios de Al Qaida en Yemen y Somalia. Y en menos de un año, ya hemos visto que se ha eliminado a muchos líderes de Al Qaida, se ha robustecido nuestras alianzas y se ha aumentado la presión contra Al Qaida en todo el mundo.

    En pocas palabras: este Presidente no está interesado en la retórica belicosa; se concentra en la acción. Siete años de retórica belicosa no pudieron reducir la amenaza de Al Qaida, pero sí lograron dividir a este país. Y parece extrañamente fuera de lugar ahora, en un momento en que nuestro país está bajo ataque, que el arquitecto de esa política esté criticando al Presidente.

    En segundo lugar, el ex Vicepresidente hace la afirmación claramente falsa que el Presidente –quien es el Comandante en Jefe de este país– debe percatarse de que estamos en guerra. Pienso que nadie está más consciente de este hecho que el Presidente Obama. En su discurso de investidura, el Presidente dijo que “nuestra nación está en guerra contra una red de violencia y odio de gran alcance”. En un discurso reciente, John Brennan, asesor presidencial sobre terrorismo y seguridad nacional, dijo “Más bien, como el presidente ha dejado en claro, estamos en guerra contra Al Qaida, que nos atacó el 11 de septiembre y asesinó a 3,000 personas. Estamos en guerra contra sus violentos y extremistas aliados que procuran poner en práctica los planes asesinos de Al Qaida.

    Éstos son los terroristas que destruiremos; éstos son los extremistas que venceremos”. En West Point, el Presidente le dijo a la nación por qué “es vital para nuestros intereses nacionales” el envío de 30,000 soldados estadounidenses adicionales a librar la guerra en Afganistán, y añadió que como Comandante en Jefe, “veo de primera mano las terribles consecuencias de la guerra”. Y en Oslo, al aceptar el Premio Nóbel de la Paz, el Presidente dijo, “Estamos en guerra, y soy responsable por mandar a miles de jóvenes a pelear en un país distante”.

    Hay muchas otras declaraciones públicas similares que afirman específicamente que estamos en guerra. La diferencia es ésta: el Presidente Obama no necesita golpearse el pecho para probarlo, y –a diferencia del último gobierno– no estamos en guerra contra una táctica (“el terrorismo”); estamos en guerra contra algo que es tangible: Al Qaida y sus violentos y extremistas aliados. Y continuaremos esa guerra mientras el pueblo estadounidense esté en peligro.

    Dan Pfeiffer es director de comunicaciones de la Casa Blanca

  • El Presidente Obama Envía Mensaje Navideño, Insta a Población al Servico Comunitario Durante Especial Navideño de Univisión

    La semana pasada durante un especial navideño por Univisión se presentó una entrevista con el Presidente. El programa, “Nuestra Navidad”, se centró en la importancia de contribuir a nuestro país como voluntarios y a través del servicio comunitario. Al presentar al Presidente Gloria Estefan alentó a los televidentes diciendo, “devolvamos a esta grán nación un poco de su generosidad”. El especial de una hora presentó las vidas de personas comunes y corrientes que son heroes para  sus comunidades. Personas como una señora de 90 años de edad que acompaña a personas de la tercera edad, que les ayuda con cuidado de salud, y para quienes están demasiado enfermos para poder visitar las tumbas de sus seres queridos, les ayuda llevando flores y cuidando esos lugares de descanso. Durante el segmento ella habló de la importancia de darle esperanza a la gente, de recordarles que no obstante lo enfermos que estén o la edad que tengan, no han sido olvidados. El programa también presenta a un joven que corrigió el rumbo de su vida con la ayuda de alguien que se interesó en asistirle a lograrlo, y de una escuela en Harlem cuyos estudiantes, niños de seis años, tenían que caminar 12 cuadras para llegar a una biblioteca hasta que recibieron una donación y ayuda de voluntarios que construyeron una biblioteca dentro de la escuela. Durante su entrevista, el Presidente habla sobre su orgullo por los hombres y mujeres de las fuerzas armadas, y luego en español le pide a los televidentes que además de pasar tiempo con sus seres queridos durante esta temporada festiva, también tomen el tiempo para ayudar en sus comunidades. El Presidente y estos heroes comunes y corrientes nos recuerdan que cada uno de nosotros puede hacer una gran diferencia.

    Con los enlaces que siguen pueden leer el texto completo de la entrevista, o verla por internet:

    http://univision.com/content/videoplayer.jhtml?cid=2211714

    [La entrevista original fue conducida en inglés]
     
    PRESIDENTE BARACK OBAMA:
    Esta es una de las épocas favoritas del año en la Casa Blanca porque se decora cada rincón. Las niñas la están pasando estupendamente. 
     
    GLORIA ESTEFAN:
    Es muy hermosa….Y por cierto, antes de comenzar la entrevista tengo que hacerle una pregunta muy importante. ¿Por cual chimenea bajara Santa? 
     
    PRESIDENTE BARACK OBAMA:
    Bueno, pensamos que el bajará por el Salón Amarillo, que es el que está en medio de la Residencia. Así que allí es donde vamos a dejarle las galleticas y la leche porque después de trabajar toda la noche repartiendo regalos…..
     
    GLORIA ESTEFAN:  
    Y algo para los renos…… 
     
    PRESIDENTE BARACK OBAMA:
    Y los renos, tendremos por ahí alguna merienda para renos…
     
    GLORIA ESTEFAN:
    Fantástico…..
     
    PRESIDENTE BARACK OBAMA:
    Porque cuando venga a la Casa Blanca, queremos asegurarnos que él sienta, que lo estamos tratando bien. 
     
    GLORIA ESTEFAN:
    Como se siente tener a la suegra viviendo en la Casa Blanca?
     
    PRESIDENTE BARACK OBAMA:
    Bueno, yo soy un hombre con mucha suerte, porque amo a mi suegra. Primeramente, ella nos ayuda muchísimo con las niñas. Yo no creo que Michelle y yo podríamos hacer lo que hacemos si no fuera por su ayuda. Y lo otro es que, cuando Michelle y yo discutimos, ella siempre se pone de mi parte.
     
    GLORIA ESTEFAN:
    Eso es maravilloso. Yo también quería a mi suegra 
     
    PRESIDENTE BARACK OBAMA:
    Absolutamente…Absolutamente….
     
    GLORIA ESTEFAN:
    Pasamos ahora al gran honor de entrevistarlo…..    
                                     
    GLORIA ESTEFAN: Sr., Presidente hay muchos hispanos sirviendo a nuestro país en el servicio militar, mi padre lo hizo. Que mensaje le enviaría a ellos y a sus familias en estas navidades?
     
    PRESIDENTE BARACK OBAMA:
    A la larga, el honor más grande que tengo como presidente es servir como Comandante en Jefe porque he conocido a esos jóvenes, hombres y mujeres, que están sirviendo y protegiendo a nuestro país desinteresadamente, con un gran sacrificio, sin quejarse y orgullosos de su país. Yo tuve la oportunidad de organizar una ceremonia de naturalización aquí en la Casa Blanca para jóvenes que vinieron a este país cuando eran niños y se enlistaron en el servicio militar, antes de hacerse ciudadanos. Ellos vinieron aquí, no para recibir, sino para dar. Eso es un recordatorio de lo que es en verdad América.  
     
    GLORIA ESTEFAN:
    Y les damos gracias por servir a esta gran nación…
     
    Sin duda hay ángeles entre nosotros que ayudan al prójimo. En este programa nosotros presentamos a Mary, una Sra. De 90 años de edad que todos los días viaja muchas millas en el subway para ir a visitar los enfermos y llevarles alimentos y compañía. ….De qué manera cada uno de nosotros podríamos servir al país?
     
    PRESIDENTE BARACK OBAMA:
    Piensa en las estadísticas, la mitad de los jóvenes en las grandes ciudades no terminan el bachillerato. Cada uno de ellos se beneficiaria de un adulto, un mentor que les dé un sentido de lo que es posible alcanzar en la vida.
    Por ejemplo, una de las cosas que Michelle hace, que es parte de su servicio, es invitar a jovencitas, estudiantes del área de la ciudad de Washington a la Casa Blanca. Ella entonces las une con mujeres profesionales que les enseñan a las chicas lo que es ser una abogada, o un elaborador de la política. Piensa cuantas personas no se beneficiarían con una enseñanza como esa. Y tú no tienes que ser la Primera Dama para hacer eso, solo tener un adulto que se interese en ayudar a un joven, eso hace una diferencia enorme. . 
     
    GLORIA ESTEFAN:
    Y es cierto, cuando ayudamos personalmente, de uno a uno, es un gran regalo. 
     
    PRESIDENTE BARACK OBAMA:
    Absolutamente.
     
    GLORIA ESTEFAN:                        
    Sr. Presidente podría usted enviar un saludo navideño a todos los hispanos? Ya practico el español?
     
    PRESIDENTE BARACK OBAMA:
    Oh, mi español va a ser perfecto.
     
    GLORIA ESTEFAN:
    Estupendo.  
     
    PRESIDENTE BARACK OBAMA:
    En esta temporada festiva, todos queremos estar con nuestros seres queridos, pero también podemos tomar el tiempo para ayudar a nuestras comunidades. Cada persona puede hacer una gran diferencia.
    Michelle y yo les deseamos una Feliz Navidad. 

    Luis Miranda es Director de Prensa Para Medios Hispanos
     

  • La realidad: Informe del CMS confirma que reforma beneficiará a personas de tercera edad y reducirá tasa de alza de costos

    Quienes se oponen a la reforma continúan demostrando que están dispuestos a decir o hacer cualquier cosa para defender el status quo. Hoy, han salido con otra distorsión predecible respecto a un nuevo informe de la Oficina de Estadística del Centro para Servicios de Medicare y Medicaid. El titular alarmista de su comunicado de prensa clama que el proyecto de reforma de salud del Senado “hace que el cuidado de salud sea más caro que si no hiciéramos nada”.

    Pero con una lectura menos superficial, el informe confirma que el proyecto prolonga Medicare por varios años, reduce los costos para las personas de la tercera edad y baja la tasa de alza de costos del cuidado de salud.

    Ya que el informe viene de quienes informan a los fideicomisarios de Medicare, tiene sentido comenzar por ver lo que dice sobre el costo de Medicare.

    Respecto a eso, el informe concluye que el proyecto de ley de reforma de salud del Senado extenderá la vida del fideicomiso de Medicare nueve años más. También brinda ahorros reales para las personas mayores. Para el 2019, el informe del CMS dice que el proyecto de ley les ahorrará a las personas mayores casi $700 por pareja al año, reducirá las primas en más de $300 al año y los gastos propios en otros $370 al año.

    Y en general, el informe concluye que la reforma tendrá un “significativo impacto en reducir la tasa de alza en el futuro costo del cuidado de salud”. Cuando los ahorros de la reforma entren en vigor, se proyecta que el gasto nacional en salud experimente una menor tasa anual de alza con el proyecto de ley del Senado que con el status quo.

    Y esos son los resultados incluso a pesar de que el CMS usa un enfoque más conservador para cuantificar los ahorros que muchos otros expertos independientes, lo que significa que muy probablemente subestimen los plenos efectos de la reforma. La Oficina de Presupuesto del Congreso y otros expertos independientes mencionan ahorros adicionales provenientes de cláusulas cruciales de control de costos como:

    • Imbuir el sistema de responsabilidad, competitividad y opciones por medio de un nuevo centro especializado de seguros.
    • Otorgar incentivos a proveedores para coordinar el cuidado de salud.
    • Transformar la política de pagos de Medicare, que a su vez influye en el sector privado, para recompensar cuidado de salud de calidad.

    Entonces, ¿cómo se las arreglaron los opositores para utilizar este informe a fin de declarar que los costos aumentarán? Escogieron algunas cifras particulares de gastos totales, en un periodo específico, e hicieron caso omiso de la tasa general de alza de costos, el impacto en Medicare y los estadounidenses mayores, y el hecho de que millones de estadounidenses más tendrán cobertura.

    Éste es el tipo de titulares que le encanta a la gente de Washington. Técnicamente es “cierto”, pero de ninguna manera explica la realidad.

    Linda Douglass trabaja en la Oficina de Reforma de Salud de la Casa Blanca

  • “La clara necesidad de la reforma de inmigración”

    Hoy, la Secretaria de Seguridad Nacional Janet Napolitano ofreció una conferencia en el Centro para el Progreso Estadounidense en Washington, donde habló sobre le necesidad de una reforma migratoria y los cambios que ya han ido ocurriendo bajo el Gobierno del Presidente Obama.

    La Secretaria destacó que para poder proteger a la nación velando por el cumplimiento de la ley y manejando el tránsito legal a través de la frontera, el Departamento de Seguridad Nacional “necesita la reforma de inmigración”.

    A continuación ponemos a su disposición una versión preparada de las declaraciones de la Secretaria Napolitano sobre la reforma migratoria.

    Gracias a John Podesta por la cálida presentación. John es un amigo mío, y admiro el trabajo que ha realizado para el Center for American Progress (CAP) a fin de fomentar el debate nacional con respecto a varios asuntos importantes.

    John y yo hemos trabajado juntos mucho, y estoy deseosa de continuar haciéndolo.

    No es ninguna noticia que éstos son tiempos difíciles. Desde nuestro primer día en el cargo, este nuevo gobierno se vio en la necesidad de hacerle frente a la más profunda y peligrosa crisis económica y financiera que hemos visto desde la Gran Depresión.

    El Presidente tomó medidas audaces y difíciles para evitar el colapso de nuestro sistema financiero y revertir las inquietantes tendencias de crecimiento negativo y pérdidas masivas de empleos.

    Hoy, gracias en gran medida a la Ley para la Recuperación y otros pasos que hemos dado, la economía crece nuevamente y se ha desacelerado la pérdida de empleos. Pero el progreso es frágil, y no podemos rendirnos hasta que los millones de personas que buscan trabajo actualmente todos puedan encontrarlo.

    Sin embargo, sabemos que sobrevivir esta tormenta no será suficiente si no hacemos lo que debemos hacer para darle solidez a Estados Unidos a largo plazo.

    Es por eso que este gobierno está acometiendo los cruciales desafíos que Washington viene desatendiendo desde hace demasiado tiempo. Estamos sentando una nueva base para el crecimiento y la prosperidad, que le dará solidez a la economía, familias y pequeñas empresas en todo el país.

    Al hacerle frente al asunto de la reforma del seguro médico, podemos darles renovada seguridad y estabilidad a familias y empresas en todo el país. 

    Al plantar las semillas del crecimiento para una economía nueva, basada en la energía limpia, podemos propiciar la generación de millones de empleos buenos y asegurar el liderazgo continuo de Estados Unidos en este nuevo siglo.

    Al comprometernos seriamente como nación con la reforma educativa –lo que significa capacitación universitaria o técnica al alcance de cada joven deseoso de esforzarse por ella– podemos asegurar su éxito y el éxito de Estados Unidos, en un mundo en que los trabajadores y la fuerza laboral con mayor educación saldrán adelante.

    Entonces, incluso al esforzarnos por llevar esta recesión a su fin y permitir que Estados Unidos vuelva a trabajar, estamos decididos a hacerles frente a problemas de hace mucho tiempo que enturbian nuestro futuro.

    Y otro problema que ha sido pospuesto año tras año, por Congreso tras Congreso, por poder ejecutivo tras poder ejecutivo, es la clara necesidad de la reforma de inmigración.

    Todos conocemos el tema: Un flujo continuo de trabajadores indocumentados que cruzan nuestras fronteras ilegalmente en busca de trabajo y una vida mejor. Un mercado que los acoge con empleadores dispuestos a trasgredir la ley para contratar mano de obra barata. Y como resultado, unas 12 millones de personas que están aquí ilegalmente, viviendo en la clandestinidad, una fuente de dolor y conflicto.

    Esa situación es inaceptable. Es una afrenta para todo ciudadano que respeta las leyes y todo empleador que cumple con las normas. 

    Como es el caso con las otras prioridades del gobierno, cuando se trata de la inmigración, enfrentamos un status quo que simplemente es inaceptable. Todos reconocen que nuestro actual sistema no está funcionando y que nuestras leyes de inmigración deben cambiar.

    Las empresas, los trabajadores y las organizaciones religiosas de Estados Unidos exigen la reforma. Agencias de la ley y del gobierno de todos los niveles piden la reforma.

    Y en el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés), necesitamos la reforma para realizar nuestra labor de velar por el cumplimiento de la ley y la seguridad de nuestro país.

    En los últimos 10 meses, hemos trabajado en mejoras al control de la inmigración y la seguridad fronteriza dentro del actual marco legal. Pero mientras más hacemos, más claro queda que es necesario reformar las leyes en sí.

    Permítanme ser clara: cuando hablo de la “reforma de la inmigración”, me refiero a lo que llamo un “banco de tres patas” que incluye un compromiso con el control serio y eficaz, un mejor curso legal para las familias y los trabajadores, y una manera firme pero justa de tratar a quienes ya están aquí. Es así que se debe resolver el problema, porque necesitamos de todos esos tres aspectos para desarrollar un sistema que funcione.

    Esta estrategia se basa en la convicción de que debemos exigir responsabilidad y rendimiento de cuentas de todas las partes involucradas en el sistema: Inmigrantes, empleadores y gobierno. Y eso comienza con control justo y digno de confianza.

    Sabemos que la reforma unilateral, como la que vimos en 1986, no funciona. Durante ese esfuerzo de reforma, se prometió que el aspecto de cumplimiento de la ley estaría en la ecuación, pero no se hizo realidad. Eso contribuyó a nuestra situación actual y disminuyó la confianza de los estadounidenses de la estrategia de su gobierno con respecto a este asunto. No se debe volver a cometer ese error y no permitiremos que se vuelva a cometer.

    El pueblo estadounidense espera que hagamos algo al respecto. Los estadounidenses valoramos nuestra identidad, tanto como nación de inmigrantes como estado de derecho.

    Desafortunadamente, demasiados políticos y comentaristas han considerado estos valores contradictorios. No lo son, y procuraremos reformas para enfatizar ambos.

    La historia de la inmigración es parte de lo que significa ser estadounidense, pero dejar de solucionar los problemas de un sistema que socava nuestros valores comunes de legalidad y equidad no lo es.

    Es por eso que miembros clave del Congreso están dando pasos hacia legislación que cree un sistema inmigratorio que realmente funcione. Es por eso que el Presidente continúa plenamente comprometido con reformar nuestras leyes de inmigración, y es por eso que me ha pedido que desempeñe un papel importante en este esfuerzo.

    QUE HA CAMBIADO DESDE EL 2007

    Aunque todos concuerden en que el status quo no está funcionando, lo que quizá no todos sepan es cuánto ha cambiado el panorama de la inmigración desde que fracasaron los esfuerzos a favor de una reforma integral en el 2007.

    He estado tratando directamente con temas inmigratorios desde 1993, o sea que créanme: Un cambio importante no pasa desapercibido por mí, y lo que he visto hace que la reforma parezca mucho más posible esta vez.

    Para comenzar, la seguridad de la frontera sudoeste ha sido transformada con relación a la situación en el 2007. El gobierno federal ha dedicado recursos sin precedente a la frontera con México en términos de elemento humano, tecnología e infraestructura, y eso ha tenido un verdadero impacto.

    El pasado marzo, el gobierno del Presidente Obama anunció un Plan para la Frontera Sudoeste (Southwest Border Initiative) que ha aumentado los recursos que el gobierno está dedicando para combatir los carteles de drogas y el contrabando de efectivo y armas del que se alimentan.

    Los departamentos de Seguridad Nacional, Justicia y Defensa han dedicado recursos sin precedente a este plan. Esto incluye inspecciones adicionales y tecnología de vigilancia, como también cientos de empleados que se especializan en campos como la inspección, inteligencia y procesos legales.

    En el Departamento de Seguridad Nacional, hemos comenzado a inspeccionar a 100% de la carga ferroviaria, en busca de armas ilegales y efectivo, por primera vez en la historia. En comparación con el año pasado, ha habido aumentos considerables en todas las categorías de confiscaciones: drogas, efectivo de contrabando y armas ilegales.

    Por ejemplo, con respecto a solamente grandes cantidades de efectivo, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (Customs and Border Protection), en lo que va del año, ha confiscado en la frontera más de $34 millones en efectivo que se pasaba de contrabando hacia el sur, cantidad más de cuatro veces superior al periodo equivalente del año pasado.

    Es más, el debate sobre la inmigración del 2007 se dio durante un periodo de niveles históricamente altos de ingresos ilegales a Estados Unidos.

    Dos años más tarde, debido al mejor control y las actuales circunstancias económicas, esas cifras han bajado considerablemente. El flujo se ha reducido significativamente –en más de la mitad con relación a los años de mayor actividad– lo que prueba que el actual entorno es muy diferente al anterior.

    Éstas son diferencias importantes que deben cambiar el diálogo sobre la inmigración.

    En el 2007, muchos miembros del Congreso dijeron que podrían apoyar la reforma de la inmigración en el futuro, pero sólo si primero alcanzábamos logros considerables al reforzar la frontera. Esto reflejaba una verdadera inquietud de parte de muchos estadounidenses de que el gobierno no estaba realmente dedicado a velar por el cumplimiento de la ley.

    Si se considera la situación actual, se ha cumplido con muchos de los puntos de evaluación que dichos miembros del Congreso establecieron en el 2007. Por ejemplo, la Patrulla Fronteriza (Border Patrol) ha incrementado su personal a más de 20,000 oficiales, y el DHS ha construido más de 600 millas de cerco en la frontera. Ambos importantes acontecimientos demuestran que hemos oído el mensaje del Congreso.

    También hemos demostrado que el enfoque del gobierno al control es serio y estratégico pues hemos hecho cambios en la manera en que velamos por el cumplimiento de la ley al interior del país y en los centros de trabajo. Hemos reemplazado la vieja política de que simplemente aparentaba ser rigurosa con medidas concebidas para realmente ser eficaces.

    Hemos modificado y estandarizado nuestros acuerdos entre inmigración y las agencias estatales y locales de la ley para asegurarnos de que éstas sean eficaces protagonistas en nuestros esfuerzos por detener a peligrosos criminales extranjeros.

    Hemos ampliado el programa de Comunidades Seguras (Secure Communities), el cual identifica a los extranjeros ilegales que se fichan en las cárceles locales. Ayer, conmemoramos el primer aniversario de este programa, que está usando 95 jurisdicciones y que ha identificado a más de 111,000 criminales extranjeros.

    Además, hemos transformado los operativos en los centros de trabajo para realmente hacerle frente a la demanda por inmigración ilegal. Estamos revisando los libros de miles de empleadores que presuntamente dependen de trabajadores ilegales para tener una ventaja injusta en el mercado.

    Como parte de este esfuerzo, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (Immigration and Customs Enforcement) realizó auditorías de más empleadores que se sospechaba contrataban trabajadores ilegales en un solo día de julio que los que se sometió a auditoría en todo el 2008.

    También estamos fomentando el cumplimiento de la ley en los centros de trabajo con la expansión y mejoras a E-Verify, un sistema en Internet que permite que los empleadores que participan verifiquen electrónicamente si las personas que contratan cumplen con los requisitos para trabajar. Más de 167,000 empleadores en 639,000 centros de trabajo usan E-Verify. El mes pasado, el programa creció con una tasa de casi 2,000 empleadores por semana.

    Mejorar el cumplimiento de las leyes, tanto a nivel interno como en el centro de trabajo, es una parte crucial de la reforma integral de inmigración. Hemos demostrado que en lo que a esto respecta, este gobierno está decidido a actuar.

    Asimismo, recientes mejoras en el manejo del sistema de inmigración legal también prueban que el gobierno federal está listo para hacerse cargo de una reforma significativa.

    Nos hemos puesto al día en retrasos de hasta un año para los certificados de antecedentes penales requeridos por solicitantes de tarjetas de residencia y naturalización. Hemos ampliado la oportunidad para que una viuda obtenga estatus legal aquí a pesar de la muerte inesperada de su esposo ciudadano estadounidense. Hemos lanzado una nueva página web interactiva que permite que la gente reciba información sobre el estatus de sus casos de inmigración por correo electrónico o mensaje de texto, y hemos reducido el tiempo que toma procesar esos casos.

    Además de estos cambios, desde el 2007 hemos hecho avances significativos en tecnología.

    Por ejemplo, nueva tecnología biométrica nos permite tomar huellas dactilares de gente que entra a Estados Unidos y comparar sus huellas dactilares con bases de datos que antes no podíamos consultar. Esto significa que tenemos nueva y mejor capacidad para identificar velozmente a gente que comete fraude migratorio, ya sea usando los documentos de otro o falsificando documentos para escapar detención por un delito pasado o una trasgresión de inmigración.

    También hemos aumentado nuestra capacidad de excluir a quienes se sospecha de apoyar al terrorismo u otros delitos internacionales serios antes de que entren en nuestro país.

    En general, éstos y otros cambios hacen que la reforma integral de la inmigración esté más al alcance en materia de medidas y política. En la frontera, en el interior del país y en lo que respecta a inmigración legal, el gobierno ha alcanzado logros significativos para mejorar el cumplimiento de las leyes. Esto es un cambio fundamental con respecto al 2007.

    Y otra cosa que ha cambiado en este debate: un mayor segmento del público estadounidense ha aceptado la necesidad de participar en este debate y llegar a una solución razonable para este problema. CAP ha ayudado a documentar esta transformación.

    Hay líderes de las agencias de la ley que se están haciendo escuchar, diciendo que la reforma de la inmigración es vital para que puedan seguir haciendo su trabajo de mantener a los estadounidenses seguros. Líderes religiosos, entre ellos la Asociación Nacional de Evangélicos (National Association of Evangelicals), anunciaron su apoyo a la reforma de la inmigración como un asunto moral y práctico. Y estamos viendo a más y más líderes empresariales y sindicales que nunca antes participar en este debate de manera constructiva.

    Todos estos segmentos de la ciudadanía han llegado a la misma conclusión que prevalece entre el pueblo estadounidense: Este problema necesita una solución y la mejor manera de asegurarnos de que podemos defender nuestras leyes es asegurarnos de que nuestras leyes sean razonables y practicables.

    POR QUE EL DHS NECESITA LA REFORMA MIGRATORIA

    Esa realidad es obvia para nosotros en el DHS.

    Durante este año pasado, a medida que este gobierno buscaba estrategias más eficaces dentro de las actuales leyes, tenemos una idea mucho más clara que nunca antes de exactamente cómo debemos cambiar esas leyes.

    En los últimos diez meses tomamos decisiones difíciles e implementamos reformas significativas dentro del actual marco legal, pero no son suficientes para crear el sistema que queremos o necesitamos.

    Si realmente vamos a arreglar un sistema que no funciona, el Congreso tendrá que actuar.

    En lo que respecta a inmigración, tomé el juramento como secretaria de Seguridad Nacional de proteger a la nación al velar por el cumplimiento de la ley y manejar el tránsito legal a través de la frontera. Permítanme ser clara: para hacer esta tarea lo más eficaz posible, el DHS necesita la reforma de la inmigración.

    La ley de reforma brindaría recursos duraderos y específicos para nuestras fronteras, y proporcionaría instrumentos legales indispensables que ahora no tenemos para combatir al contrabando organizado.

    Por ejemplo, necesitamos leyes anti contrabando más severas para tratar los delitos con agravantes que cometen los contrabandistas, entre ellos asaltar a oficiales de la ley, poner en peligro a niños, amenazar a los familiares y abandonar a personas en el desierto, cientos de las cuales sucumben por el calor y la falta de agua.

    También necesitamos actualizar las leyes que no contemplan algunas de las nuevas maneras en que los delincuentes realizan sus operaciones. Por ejemplo, los contrabandistas y narcotraficantes de hoy a menudo mueven efectivo en tarjetas de “valor acumulado”, que ni siquiera son consideradas instrumentos monetarios bajo las actuales leyes de contrabando de dinero.

    Asimismo, necesitamos mejorar las leyes actuales en lo que respecta a velar por su cumplimiento en el interior y en centros laborales. Ahora las empresas deshonestas a menudo no toman en cuenta las multas civiles establecidas por empleo ilegal porque son tan bajas. También es difícil perseguir esos delitos como felonías por los requisitos de intención extremadamente elaborados que exigen los actuales estatutos.

    Más aun, algunas de las leyes actuales sobre fraude relacionado con la inmigración deben utilizar el sentido común. En este momento, a un abogado de inmigración corrupto que a sabiendas permite cientos de transgresiones de las leyes de inmigración al ayudar a los extranjeros a solicitar asilo o la residencia permanente de manera fraudulenta, se le trata casi de la misma manera que a un extranjero que compra una sola tarjeta de residencia falsificada.

    Es más, para un pleno cumplimiento de la ley, necesitamos que el Congreso formule las bases legales para hacer que millones de inmigrantes ilegales en este país salgan de la clandestinidad, exigirles que se registren y paguen los impuestos que deben y verificar que paguen las multas que deberán abonar como requisito para la obtención del estatus legal

    Permítanme enfatizar lo siguiente: Nunca tendremos pleno cumplimiento de la ley ni seguridad nacional mientras tantos millones sigan en la clandestinidad.

    Asegurarnos de que estas personas pasen a ser contribuyentes plenos y que paguen lo que les corresponde beneficiará a nuestra economía y facilitará que se penalice a empleadores inescrupulosos o abusivos que no cumplan con la ley.

    Una vía rigurosa y justa para obtener estatus legal exigirá que los inmigrantes ilegales cumplan con una serie de requisitos, entre ellos, registrarse, pagar una multa, someterse a una revisión de antecedentes penales, abonar todos los impuestos y aprender inglés.

    Éstos son requisitos considerables que garantizarán que esta población obedezca las leyes. Y ayudarán a arreglar un sistema que no funciona.

    LA NECESIDAD AMPLIA POR LA REFORMA

    Si bien es importante enfatizar la necesidad de la reforma de la inmigración desde la perspectiva de verificación de su cumplimiento, la necesidad de la reforma va más allá de esas razones. Tenemos que asegurarnos de que el sistema de inmigración sirva para apoyar a familias, trabajadores y empresas estadounidenses.

    Como parte del esfuerzo de extensión de este gobierno, mi departamento se ha reunido con más de 1,000 personas y organizaciones interesadas en todo el país.

    Las empresas, líderes comunitarios, líderes sindicales, grupos religiosos y agencias de la ley con las que nos hemos reunido tienen todos historias diferentes, pero todas llegaron a la misma conclusión: Necesitamos una reforma. Esta reforma será parte de los nuevos cimientos para el crecimiento económico, prosperidad y seguridad que este gobierno se está esforzando por construir.

    Nuestro sistema debe ser suficientemente fuerte para evitar la entrada ilegal y sacar a los delincuentes extranjeros de nuestras calles y del país. Pero también debe ser lo suficientemente inteligente para recompensar el trabajo arduo y el espíritu empresarial que los inmigrantes siempre han traído a Estados Unidos, rasgos que han forjado nuestra nación.

    Requerir que los inmigrantes ilegales se registren para obtener estatus legal, como dije antes, fortalecerá a nuestro país cuando estos inmigrantes se conviertan en contribuyentes plenos.

    Como me lo explicaron los líderes sindicales, la reforma de la inmigración será muy beneficiosa para los trabajadores estadounidenses. Piénsenlo: Los sindicatos nunca lograrán las mejores condiciones para los trabajadores si una gran parte de la fuerza laboral es ilegal y opera en la economía clandestina.

    Por otro lado, el status quo no sólo perjudica a los trabajadores estadounidenses, sino que también anula oportunidades potenciales de crecimiento económico.

    Hace unos meses, organicé un foro donde escuché a los ejecutivos de tecnología en Silicon Valley, el centro de innovación tecnológica en nuestro país.

    Me dijeron que quieren aumentar su fuerza laboral y ayudar a impulsar la economía, pero algunas de las barreras más grandes para el crecimiento de sus compañías eran las normas de las visas que dificultan que extranjeros altamente capacitados se queden aquí a trabajar.

    Hoy tenemos un sistema donde Estados Unidos educa a muchas de las personas más brillantes del mundo, y luego les dice que se vayan del país, cuando muchos de ellos preferirían abrir sus propias empresas o fortalecer a otras empresas aquí en Estados Unidos. Esto afecta a la economía y a todos nosotros, y debe cambiar.

    Para avanzar, nuestra política de visas debe funcionar para todos los sectores de nuestra economía y para todas las escalas de ingreso.

    En las reuniones que tuve, líderes del sector agricultura, del sector servicios y otros campos me dijeron que la actual política de visas es un obstáculo para el crecimiento de empresas que desean expandirse. Para abordar esta necesidad económica, necesitamos programas meticulosamente formulados que permitan que las empresas estadounidenses contraten a los trabajadores extranjeros que necesitan, mientras protegen los derechos laborales y de salud y seguridad de todos los trabajadores.

    Tenemos que revisar las actuales cláusulas de inmigración legal para ayudar a asegurar que haya una fuerza laboral legal en casos donde las empresas no pueden encontrar estadounidenses que deseen cubrir las vacancias. Estos cambios harán que nuestra economía se fortalezca y sea más próspera a todo nivel.

    Líderes comunitarios y religiosos también han enfatizado que necesitamos la reforma porque las actuales leyes son demasiado duras para las familias, especialmente para las familias con estatus legal mixto.

    Nuestro sistema de inmigración es anticuado en lo que respecta a las familias, y necesitamos modernizar y simplificar las leyes que rigen este proceso.

    Nadie debería tener que esperar años para reunificarse con una esposa o un hijo menor de edad.

    Y debemos proteger a las familias de nuestros hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas, algunos de los cuales se ofrecieron voluntariamente a servir a este país incluso antes de naturalizarse como ciudadanos. Estas personas arriesgan la vida para garantizar la seguridad de todos los estadounidenses. Tenemos el deber de asegurar que sus familias sean tratadas con dignidad cuando los soldados regresen del combate.

    He tenido el honor de tomar el juramento de ciudadanía a personal en servicio activo que estuvo prestando servicios a nuestro país mucho antes de que juramentara. Estos hombres y mujeres son un recordatorio, como les dijo el Presidente el día de la juramentación, de que Estados Unidos no es sólo “una colección de derechos”, sino “un conjunto de responsabilidades… y depende de cada uno de nosotros el hacer nuestra parte”.

    CONCLUSION

    Así que todos tenemos que hacer nuestra parte para tener un sistema que funcione.

    A fin de cuentas, en lo que respecta a inmigración, la gente debe poder confiar en el sistema.

    Los estadounidenses deben saber que su gobierno está comprometido con velar por el cumplimiento de la ley y proteger la frontera, y que se toma esta responsabilidad seriamente.

    Las agencias de la ley necesitan mejores instrumentos legales y los recursos necesarios para lidiar con delitos relacionados con la frontera o relacionados a inmigración.

    Las empresas deben poder encontrar los trabajadores que necesitan aquí en Estados Unidos, en lugar de mudarse al extranjero.

    Los inmigrantes necesitan tener la capacidad de planear su vida, necesitan saber que una vez que reformemos las leyes vamos a tener un sistema que funciona y que los contornos de nuestras leyes de inmigración van a ser duraderos. Y necesitan saber que van a tener tantas responsabilidades como derechos.

    El Presidente está comprometido con este asunto porque la necesidad de la reforma de la inmigración es muy clara.

    Este gobierno no evita enfrentar los grandes desafíos del siglo XXI que han sido desatendidos por tanto tiempo y han afectado a nuestras familias y empresas. Cuando el Congreso esté listo a actuar, nosotros estaremos listos para apoyarlos.

    Como dije antes, somos tanto una nación de inmigrantes como una nación de derecho. Esto está grabado en nuestro carácter nacional y ha ayudado a Estados Unidos a convertirse en la gran nación que es. Pero debemos modernizar nuestras leyes para el siglo XXI, a fin de que esta visión pueda perdurar.

    Esta tarea es crucial, se puede lograr y estamos totalmente comprometidos con su plena realización.

    Gracias.

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    “The clear need for immigration reform”

    Today, the Secretary of Homeland Security Janet Napolitano, held a conference at the Center for American Progress in Washington, where she talked about the need for an immigration reform and the changes already happening under the Obama administration.

    The Secretary noted that to be able to protect the nation by enforcing the law and managing legal flows across the border, DHS needs the immigration reform.

    Below are the prepared remarks by Secretary Napolitano on Immigration Reform.

    Thank you to John Podesta for that warm introduction. John is a good friend of mine, and I admire the work he’s done here at the Center for American Progress to advance the national debate on a range of important issues. John and I have worked together extensively, and I look forward to his continued partnership.

    It’s not news to say that these are challenging times. From our first day in office, this new Administration was called on to meet an economic and financial crisis as deep and threatening as we’ve seen since the Great Depression. The President took bold and difficult steps to prevent the collapse of our financial system and reverse the ominous trends of negative growth and massive jobs loss.

    Today, thanks in no small part to the Recovery Act and other steps we have taken, the economy is growing again and job losses have slowed. But that progress is fragile, and we can’t let up until all the millions who are looking for work today can find it. Yet we know that surviving this storm isn’t enough if we fail to do the things we must to fortify America for the long run.

    That’s why this Administration is taking on the critical challenges that have been ignored in Washington for too long. We are laying a new foundation for growth and prosperity that will strengthen the economy, families and small businesses throughout the country.

    By tackling the issue of health insurance reform, we can bring new security and stability to families and businesses across the country. By planting the seeds of growth for a new, clean energy economy, we can open the door to the creation of millions of good jobs and secure America’s continued leadership in this new century. By making a serious, national commitment to education reform—which means college or technical training accessible to every young person willing to strive for it—we can insure their success, and America’s success, in a world where the best educated workers and workforce will win.

    So even as we press to end this recession and get America back to work, we are determined to deal with long lingering problems that cloud our future. And another problem that has been punted from year to year, from Congress to Congress, from Administration to Administration, is the clear need for immigration reform.

    We all know the story: A steady influx of undocumented workers, crossing our borders illegally in search of work and a better life. A market among employers willing to flout the law in order to hire cheap labor. And as a result, some 12 million people, here illegally, living in the shadows—a source of pain and conflict.

    It is wrong. It’s an affront to every law-abiding citizen and every employer who plays by the rules.

    Like the Administration’s other priorities, when it comes to immigration, we are addressing a status quo that is simply unacceptable. Everybody recognizes that our current system isn’t working and that our immigration laws need to change. America’s businesses, workers, and faith-based organizations are calling for reform. Law enforcement and government at every level are asking for reform. And at the Department of Homeland Security, we need reform to do our job of enforcing the law and keeping our country secure.

    Over the past ten months, we’ve worked to improve immigration enforcement and border security within the current legal framework. But the more work we do, the more it becomes clear that the laws themselves need to be reformed.

    Let me be clear: when I talk about “immigration reform,” I’m referring to what I call the “three-legged stool” that includes a commitment to serious and effective enforcement, improved legal flows for families and workers, and a firm but fair way to deal with those who are already here. That’s the way that this problem has to be solved, because we need all three aspects to build a successful system. This approach has at its heart the conviction that we must demand responsibility and accountability from everyone involved in the system: immigrants, employers and government. And that begins with fair, reliable enforcement.

    We know that one-sided reform, as we saw in 1986, cannot succeed. During that reform effort, the enforcement part of the equation was promised, but it didn’t materialize. That helped lead to our current situation, and it undermined Americans’ confidence in their government’s approach to this issue. That mistake can’t happen again, and it won’t happen again.

    The American people expect us to act. Americans value our identity as both a nation of immigrants and a nation of laws. Unfortunately, too many politicians and pundits have treated these values as contradictory. They are not, and we will pursue reforms that emphasize both. The immigrant story is part of what it means to be an American – but failing to fix a broken system that undermines our shared values of lawfulness and fairness is not.

    This is why key members of Congress are taking steps toward legislation that will create an immigration system that works. This is why the President continues to be fully committed to reforming our immigration laws, and why he asked me to take a lead role in this effort.

    WHAT HAS CHANGED SINCE 2007

    While everyone may agree that the status quo isn’t working, what everyone may not be aware of is how much the immigration landscape has changed since comprehensive reform efforts fell short in 2007. I’ve been dealing hands-on with immigration issues since 1993, so trust me: I know a major shift when I see one, and what I have seen makes reform far more attainable this time around.

    For starters, the security of the Southwest border has been transformed from where it was in 2007. The federal government has dedicated unprecedented resources to the Mexican border in terms of manpower, technology and infrastructure—and it’s made a real difference.

    Last March, the Obama Administration announced a Southwest Border Initiative that has increased the resources the government is dedicating to combating drug cartels, and the smuggled cash and illegal weapons they thrive on. The Departments of Homeland Security, Justice and Defense have dedicated unprecedented resources to this initiative. This includes additional inspection and surveillance technology, as well as hundreds of personnel specializing in fields like inspection, intelligence and prosecutions. At DHS, we started screening 100 percent of southbound rail shipments for illegal weapons and cash—for the first time ever.

    Compared to last year, seizures in all categories—drugs, smuggled cash, and illegal weapons—are up dramatically. For example, just looking at bulk cash, Customs and Border Protection has seized at the border more than $34 million in cash being smuggled southbound so far this year—more than four times as much as at this time last year.

    Moreover, the immigration debate in 2007 happened during a period of historically high levels of illegal entry into the United States. Two years later, because of better enforcement and the current economic circumstances, those numbers have fallen sharply. The flow has reduced significantly – by more than half from the busiest years, proving we are in a much different environment than we were before.

    These are major differences that should change the immigration conversation. In 2007, many members of Congress said that they could support immigration reform in the future, but only if we first made significant progress securing the border. This reflected the real concern of many Americans that the government was not serious about enforcing the law. Fast-forward to today, and many of the benchmarks these members of Congress set in 2007 have been met. For example, the Border Patrol has increased its forces to more than 20,000 officers, and DHS has built more than 600 miles of border fencing. Both of these milestones demonstrate that we have gotten Congress’ message.

    We’ve also shown that the government is serious and strategic in its approach to enforcement by making changes in how we enforce the law in the interior of the country and at worksites. We have replaced old policies that merely looked tough with policies that are designed to actually be effective.

    We’ve revised and standardized our immigration-enforcement agreements with state and local law enforcement to make sure that these agencies are effective forcemultipliers in our efforts to apprehend dangerous criminal aliens. We’ve expanded the Secure Communities program, which identifies illegal aliens being booked into local jails. Yesterday, we marked the end of the first year for this program, which is being used by 95 jurisdictions and has identified more than 111,000 criminal aliens.

    Furthermore, we’ve transformed worksite enforcement to truly address the demand side of illegal immigration. We are auditing the books of thousands of employers suspected of relying on illegal labor to achieve an unfair advantage in the marketplace. As part of this effort, Immigration and Customs Enforcement audited more employers suspected of hiring illegal labor in a single day in July than had been audited in all of 2008. We’re also encouraging workplace compliance by expanding and improving the E-Verify system—an Internet-based system that allows participating employers to electronically verify the employment eligibility of new hires. More than 167,000 employers at 639,000 worksites use E-Verify. In the past month, the program has grown at the rate of nearly 2,000 employers per week.

    Improved interior and worksite enforcement is a critical part of comprehensive immigration reform. We’ve demonstrated that when it comes to that issue, this Administration is committed to action.

    In addition, recent improvements at managing the legal immigration system also prove that the federal government is ready to handle major reform.

    We’ve ended a year-long backlog for background checks on applicants for green cards and naturalization. We’ve expanded the opportunity for a widow to gain legal status here, despite the untimely death of her U.S. citizen spouse. We’ve launched a new interactive website that allows people to receive information about the status of their immigration cases by e-mail or text message, and we have reduced the time it takes to process those cases.

    In addition to these changes, since 2007 we have made significant strides in technology. For example, new biometric technology allows us to take the fingerprints of people coming into the United States and compare their prints against databases we couldn’t access before. This means we have new and enhanced abilities to quickly identify people committing immigration fraud, either by using someone else’s documents or by forging documents to escape detection for a past crime or immigration violation. We also have enhanced our capacity to exclude those suspected of supporting terrorism or other serious international crimes before they enter our country.

    Overall, these and other changes make comprehensive immigration reform more attainable as a matter of both politics and policy. At the border, in the interior of the country, and when it comes to legal immigration, the government has made significant strides to improve enforcement. This is a fundamental change from 2007.

    Here’s the other thing that has shifted in this debate: a larger segment of the American public has embraced the need to engage this debate and arrive at a sensible solution to this problem. CAP has helped to document this shift.

    There are leaders of the law enforcement community speaking out, saying that immigration reform is vital to their ability to do their jobs keeping Americans safe. Faith leaders, including the National Association of Evangelicals, have announced their support for immigration reform as a moral and practical issue. We are seeing more business leaders and more labor leaders engaged in this debate in a constructive way than we have ever seen before.

    These constituencies have all arrived at the same conclusion that prevails among the American people: this is a problem that needs to be fixed—and the best way to ensure that we can uphold our laws is to make sure our laws are rational and enforceable.

    WHY DHS NEEDS IMMIGRATION REFORM

    That reality is apparent to us at DHS. Over the past year, as this Administration has pursued more effective strategies within the current laws, the picture of how exactly those laws need to be changed has become clearer than ever before. In the past ten months, we have made tough choices, and implemented significant reforms within the current legal framework—but they are not enough to create the system that we want or that we need. If we are truly going to fix a broken system, Congress will have to act.

    When it comes to immigration, I took an oath as Secretary of Homeland Security to secure the nation by enforcing the law and managing legal flows across the border. Let me be clear: to do this job as effectively as possible, DHS needs immigration reform.

    Reform legislation would provide lasting and dedicated resources at our borders, and provide some critical legal tools that we don’t currently have to combat smuggling organizations. For example, we need tougher anti-smuggling laws in dealing with the aggravated crimes smugglers commit—including assaulting law enforcement officers, endangering children, threatening relatives and abandoning people in the desert— hundreds of whom succumb to death from heat and lack of water. We also need to update current laws that don’t cover some of the new means by which criminals conduct their business. For instance, today’s smugglers and drug traffickers often move cash through “stored value” cards, which aren’t even considered monetary instruments under the current money-smuggling laws.

    In addition, we need improvements to the current law when it comes to interior and worksite enforcement. Dishonest businesses often ignore the civil fines for illegal employment now on the books because they’re so low. It’s also very difficult to prosecute these crimes as felonies because of the over-elaborate intent requirements built into the current statutes.

    Moreover, some current laws covering immigration-related fraud have to be brought more in line with common sense. Right now, a corrupt immigration attorney who facilitates hundreds of immigration violations by knowingly helping aliens fraudulently seek asylum or permanent residence is treated almost the same as an alien who buys a single fake green card.

    On top of this, in order to have fully effective law enforcement, we need Congress to create the legal foundation for bringing the millions of illegal immigrants in this country out of the shadows, require them to register and pay all taxes they owe, and enforce the penalties that they will have to pay as part of earning legal status. Let me emphasize this: we will never have fully effective law enforcement or national security as long as so many millions remain in the shadows.

    Making sure these people become full taxpayers and pay their fair share will both benefit our economy and make it easier to enforce the laws against unscrupulous or exploitive employers. A tough and fair pathway to earned legal status will mandate that illegal immigrants meet a number of requirements—including registering, paying a fine, passing a criminal background check, fully paying all taxes and learning English.

    These are substantial requirements that will make sure this population gets right with the law. It will help fix our broken system.

    THE BROAD NEED FOR REFORM

    While it’s important to emphasize the need for immigration reform from an enforcement perspective, the need for reform stretches far beyond those reasons. We have to make sure the immigration system works to support American families, businesses and workers.

    As part of the Administration’s outreach on this issue, my Department has held stakeholder meetings with more than 1,000 people and organizations across the country. The businesses, community leaders, labor leaders, faith groups and law enforcement we’ve met with all have different stories, but they all reach the same conclusion: we need reform. This reform will be part of the new foundation for growth, prosperity, and security that this Administration is working to create.

    Our system must be strong enough to prevent illegal entry and to get criminal aliens off our streets and out of the country. But it must also be smart enough to reward the hard work and entrepreneurial spirit that immigrants have always brought to America—traits that have built our nation.

    Requiring illegal immigrants to register to earn legal status, as I discussed earlier, will strengthen our economy as these immigrants become full-paying taxpayers. As labor leaders have made clear to me, immigration reform will be a boon to American workers. Think about it: unions will never achieve the best terms for workers when a large part of the workforce is illegal and operates in a shadow economy. By contrast, the status quo not only hurts American workers, it also stifles potential opportunities to grow our economy.

    A few months ago, I held a forum where I heard from technology executives in Silicon Valley, our country’s center of technological innovation. They told me that they want to increase their workforce and help get the economy moving again, but some of the major barriers they have to growing their companies are visa laws that make it difficult for high-skilled foreigners to stay here to work. Today, we have a system where America educates many of the brightest individuals from around the world, and then tells them to leave the country when many of them would rather start their own ventures or strengthen businesses right here in America. This hurts the economy for all of us, and it has to change.

    Going forward, our visa policies must work for every sector of our economy, and across the income scale. In my meetings, leaders in agriculture, service industries and other fields have told me that current visa policies are hindering the growth of businesses looking to expand. To address this economic need, we need carefully crafted programs that allow American businesses to hire needed foreign workers while protecting the labor and health-and-safety rights of all workers. We need to revise our current provisions for legal migration to help assure a legal workforce in cases where businesses can’t find Americans to fill their jobs. These changes will make our economy stronger and more prosperous at all levels.

    Community and faith leaders have also emphasized to me that we need reform because of how difficult the current laws can be on families, especially families of mixed legal status. Our immigration system is outdated where families are concerned, and we need to modernize and streamline the laws governing this process.

    No one should have to wait in a line for years in order to reunite with a spouse or a young child. And we must protect the families of our men and women in the armed forces, some of whom volunteer to serve this country before they even become naturalized citizens. These individuals risk their lives to ensure the safety of all Americans. We have a duty to ensure that their families are treated with dignity when their soldiers return from combat.

    I have had the honor of administering the oath of citizenship to active-duty personnel who had been serving our country long before I swore them in. These men and women are a reminder, as the President told them on the day of their swearing-in, that America is not just “a collection of rights,” but also “a set of responsibilities...it depends on each of us doing our part.”

    CONCLUSION

    So we all have to do our part to have a system that works. At the end of the day, when it comes to immigration, people need to be able to trust the system. Americans need to know that their government is committed to enforcing the law and securing the border—and that it takes this responsibility seriously. Law enforcement needs to have better legal tools and the necessary resources to deal with border-related and immigration-related crime. Businesses must be able find the workers they need here in America, rather than having to move overseas. Immigrants need to be able to plan their lives—they need to know that once we reform the laws, we’re going to have a system that works, and that the contours of our immigration laws will last. And they need to know that they will have as many responsibilities as they do rights.

    The President is committed to this issue because the need for immigration reform is so clear. This Administration does not shy away from taking on the big challenges of the 21st century, challenges that have been ignored too long and hurt our families and businesses. When Congress is ready to act, we will be ready to support them.

    As I said earlier, we are both a nation of immigrants and a nation of laws. This is ingrained in our national character and it has helped make America the great nation that it is. But we must modernize our laws for the 21st century so that this vision can endure. This is a task that is critical, that is attainable, and that we are fully committed to fulfilling.

    Thank you.

     

  • Mensaje del Presidente sobre el Día de los Veteranos

    (Traducción al español del blog "The President on Veterans Day"

    Ayer, en un día frío y lluvioso, luego de desayunar con veteranos en el ala este de la Casa Blanca, el Presidente y la Primera Dama en compañía del Vicepresidente y la Dra. Biden se dirigieron al Cementerio Nacional de Arlington. El Presidente participó en la ceremonia de colocación de la corona en la tumba de los soldados desconocidos, luego dio su discurso en el Anfiteatro Conmemorativo del Cementerio Nacional de Arlington.

    El Presidente comenzó sus declaraciones dándole gracias alSecretario de Asuntos para Veteranos Shinseki y a los Biden y a su hijo Beau, quien recientemente regresó de Irak. Expresó humildad al hablarle a los veteranos en la audiencia y habló en admiración a la “determinación” que vio ayer en los ojos de aquellos afligidos en Fort Hood. Haciendo notar que ha habido veces en el pasado cuando los Estados Unidos no ha apoyado a nuestros veteranos, el Presidente prometió que esto no volverá a pasar.:

    Ése es mi mensaje a los veteranos hoy. Ése es mi mensaje a todos los que prestan servicios bajo condiciones peligrosas. A los esposos y esposas en casa que hacen la labor de dos padres. A los padres que ven a sus hijos e hijas irse a la guerra, y a los hijos que se preguntan si mamá y papá regresarán. A todos los combatientes heridos y a las familias que han enterrado a un ser querido. Estados Unidos no los defraudará. Velaremos por los nuestros.

    Y a los militares en lugares lejanos hoy, cuando su campaña concluya, cuando vean nuestra bandera, cuando toquen nuestra tierra, estarán en casa, en un Estados Unidos que estará a su disposición para siempre, así como ustedes lo estuvieron para nosotros. Ésa es la promesa que yo y la promesa que nuestra nación les hacemos.

    Hace exactamente noventa y un años, los campos de batalla de Europa quedaron silenciosos al finalizar la Primera Guerra Mundial. Pero no conmemoramos este día, año tras año, como una celebración de la victoria, por más orgullo que sintamos por esa victoria. Conmemoramos este día como un homenaje a quienes hicieron posible la victoria. Es un día para recordar a los valientes hombres y mujeres de esta joven nación –muchas generaciones de ellos– quienes por encima de todo creyeron y lucharon por un conjunto de ideales. Debido a lo que hicieron, nuestro país aún existe; los principios de nuestra fundación aún brillan; países por todo el mundo que alguna vez conocían solamente el temor ahora conocen los frutos de la libertad.

    Es por eso que luchamos, con la esperanza de que algún día ya no tengamos que hacerlo. Y es por eso que nos congregamos en estas conmemoraciones y recordatorios de guerra: para volver a comprometernos con el arduo trabajo de la paz.

    Pronto llegará el día en que esta generación de hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas dejen el uniforme. Se dedicarán a sus familias y a su propia vida. Dios mediante, llegarán a la vejez. Y algún día, sus hijos y los hijos de sus hijos se congregarán aquí para rendirles homenaje.

    Gracias. Que Dios los bendiga. Y que Dios bendiga a Estados Unidos de Norteamérica. (Aplausos.)

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    The President on Veterans Day

    Read the Transcript  |  Download Video: mp4 (191MB) | mp3 (9MB)

    In a cold but light drizzle today, after breakfast with veterans in the East Room of the White House, the President and the First Lady along with the Vice President and Dr. Biden went to Arlington National Cemetery. The President took part in the wreath-laying ceremony at the Tomb of the Unknowns, then spoke at the Memorial Amphitheater at Arlington National Cemetery.

    The President began his remarks extending his thanks to VA Secretary Shinseki, and to the Bidens and their son Beau, who just returned from Iraq. He expressed humility to be speaking to the veterans in the audience, and spoke in awe of the “determination” he saw in the eyes of those grieving yesterday at Fort Hood. Noting that there have been times in the past when America did not stand by our veterans, the President pledged that this would never happen again:

    That is my message to all veterans today.  That is my message to all who serve in harm's way.  To the husbands and wives back home doing the parenting of two.  To the parents who watch their sons and daughters go off to war, and the children who wonder when mom and dad is coming home.  To all our wounded warriors, and to the families who laid a loved one to rest.  America will not let you down.  We will take care of our own.

    And to those who are serving in far-flung places today, when your tour ends, when you see our flag, when you touch our soil, you will be home in an America that is forever here for you just as you've been there for us.  That is my promise -- our nation's promise -- to you.

    Ninety-one years ago today, the battlefields of Europe fell quiet as World War I came to a close.  But we don't mark this day each year as a celebration of victory, as proud of that victory as we are.  We mark this day as a celebration of those who made victory possible.  It's a day we keep in our minds the brave men and women of this young nation -- generations of them -- who above all else believed in and fought for a set of ideals.  Because they did, our country still stands; our founding principles still shine; nations around the world that once knew nothing but fear now know the blessings of freedom.

    That is why we fight -- in hopes of a day when we no longer need to.  And that is why we gather at these solemn remembrances and reminders of war -- to recommit ourselves to the hard work of peace.

    There will be a day before long when this generation of servicemen and women step out of uniform.  They will build families and lives of their own.  God willing, they will grow old.  And someday, their children, and their children's children, will gather here to honor them.

    Thank you.  God bless you.  And God bless the United States of America.  (Applause.)

    Veterans Day Breakfast

    President Barack Obama shares a 'thumbs-up" with a veteran at a Veteran's Day breakfast in the East Room of the White House, Nov. 11, 2009. (Official White House photo by Pete Souza) November 11, 2009. (Official White House Photo by Pete Souza)

    Veterans Day Consoling a Visitor in Arlington

    President Barack Obama, second from left, and Gen. Karl Horst, right, stop to talk with visitors among the graves of soldiers from the Iraq and Afghan conflicts in Section 60 of Arlington National Cemetery, Nov. 11, 2009. (Official White House Photo by Samantha Appleton) November 11, 2009. (Official White House Photo by Samantha Appleton)

     

  • 10 Mitos de la Ley de Recuperación

    (Traducción al español del blog 10 Recovery Act Myths)

    Con la publicación sin precedente de información en Recovery.gov el pasado viernes, comenzamos a ver mucho interés en tipos de proyectos específicos que han sido financiados por la Ley de Recuperación. Más específicamente, estamos viendo reportes de que los fondos de la Ley de Recuperación han sido utilizados de manera innecesaria y cuestionable.

    Siempre estamos pendientes a proyectos innecesarios y poco prudentes bajo la Ley de Recuperación y una razón por la cual queríamos que la información de todos los proyectos estuviera disponible en línea con rapidez y  transparencia sin precedentes es por si se escapara algo, la prensa y el público lo encontraría y nosotros podríamos tomar acción.  Más de 170 proyectos propuestos de la Ley de Recuperación han sido interrumpidos o modificados debido a nuestro proceso de revisión.  

    Dicho esto, algunas de las cosas que han sido escritas o dichas acerca de los proyectos de la Ley de Recuperación son simplemente incorrectas. Transparencia es requerir que se eliminen los malos proyectos cuando los encontremos – pero también es responder a críticas falsas cuando surjan. A continuación ponemos a su disposición 10 mitos sobre los proyectos de la Ley de Recuperación que han surgido recientemente.

    1.     Se están utilizando los fondos de la Ley de Recuperación para renovar la estación de trenes del condado de Lancaster, la cual no ha sido utilizada en 30 años. Actualmente, más de 80,000 pasajeros utilizan la estación de Elizabethtown cada año, un número que ha aumentado aproximadamente un 90 por ciento en tan solo 5 años. Esta estaciónestá en una línea de tránsito importante en el oeste de Pensilvania entre Harrisburg y Filadelfia y renovarla ayudará a continuar el desarrollo de negocios y mejorar la calidad de vida de los residentes de esta área en rápido crecimiento.

    2.     Se están utilizando los fondos de la Ley de Recuperación para construir una instalación para hacer nieve en Duluth, Minnesota. Fue propuesto como un proyecto potencial antes de que la Ley de Recuperación se firmara, pero no fue aprobado por lo tanto no se enviaron fondos de la Ley de Recuperación para este proyecto.

    3.     Se están utilizando los fondos de la Ley de Recuperación para instalar una barrera de seguridad para el cauce seco de un lago en Oklahoma. Este proyecto fue interrumpido meses atrás mientras el Army Corps busca otras formas para manejar los problemas de seguridad en esta área – pero las afirmaciones de que se están utilizando fondos para este proyecto continúan.

    4.     El Departamento de Servicios Forestales está utilizando los fondos de la Ley de Recuperación para reproducir insectos y hacer investigaciones en Connecticut. Sí, la USFS (por su sigla en inglés) está utilizando estos fondos – pero para renovar y mejorar las instalaciones de investigación en Connecticut para así poder responder mejor a la necesidad de realizar más investigaciones sobre especies invasoras que están devastando nuestros bosques. Estas especies invasoras tales como la polilla gitana y los adelgidos lanudos les están causando daños a nuestros parques y nuestros recursos naturales por lo tanto investigar acerca de métodos potenciales de control definitivamente no es desperdiciar el uso de recursos. 

    5.     Los fondos de la Ley de Recuperación se están utilizando para comprar un refrigerador para guardar esperma de peces en el Criadero de Peces Nacional de Gavins Point en Dakota del Sur. No se están utilizando fondos para este proyecto.

    6.     Los fondos de la Ley de Recuperación se están utilizando para hacer ocho camionetas ecológicas en Illinois. No – una vez más, no se están utilizando fondos de la Ley de Recuperación para este propósito.

    7.     Los fondos de la Ley de Recuperación se están utilizando para comprar 22 inodoros para el Bosque Nacional Mark Twain. Actualmente, los fondos se están utilizando para comprar 22 baños completos, prefabricados para el bosque nacional – e incluye la preparación del lugar y la instalación, a un costo razonable de $21,000 por edificio instalado y proveerá empleos en esta área.

    8.     Los fondos de la Ley de Recuperación se están utilizando para estudiar como los niños perciben los acentos extranjeros. Los fondos de la Ley de Recuperación son utilizados para apoyar este y otros proyectos del Instituto Nacional de Salud (NIH). En este caso, este proyecto sencillo de investigación será particularmente beneficioso para los niños con problemas de audición. 

    9.     Los fondos de la Ley de Recuperación se están utilizando para construir un puente que conecte dos campus de Microsoft. Los reportes han dicho que $11 millones de dólares en fondos se están utilizando para conectar dos campus de Microsoft en Redmon, Washington. Solo cerca de la mitad de esa cantidad se está utilizando para este proyecto, el cual es un proyecto de transporte vital apoyado fuertemente por oficiales estatales y locales en un área que mantiene más de 44,000 empleos y fue la prioridad número uno de la región luego de una revisión competitiva rigurosa.

    10. Los fondos de la Ley de Recuperación son utilizados para proveer créditos tributarios por carros de golf. Algunos reportes han destacado un crédito tributario del IRS por vehículos eléctricos como un uso frívolo de recursos de recuperación. De hecho, la legislación que provee esta ayuda tributaria fue firmada como ley por el Presidente anterior y la Ley de Recuperación terminará este crédito a finales del 2009 - en vez de a finales del 2014 como había sido proyectado originalmente en la ley.

    Hay muchos proyectos apoyados por los fondos de la Ley de Recuperación y muchas opiniones acerca de si estos fondos son utilizados prudentemente. Hemos destacado diez proyectos que han sido catalogados como innecesarios y en todos los casos presentados aquí, la historia es otra. Como ha sido indicado por el Presidente Obama y el Vicepresidente Biden, siempre estamos en la búsqueda de gastos innecesarios y fraude y nos ocuparemos de resolverlos  siempre que los veamos. En la mayoría de los casos, sin embargo, estamos y continuaremos siendo buenos administradores de los fondos de la Ley de Recuperación de los Estados Unidos.

    G. Edward DeSeve es Asesor Especial del Presidente, Asistente del Vicepresidente y Asesor Especial del Director de la Implementación de la Ley de Recuperación de OMB

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    10 Recovery Act Myths

    With last Friday’s unprecedented release of information on Recovery.gov, we’ve begun to see lots of interest in the specific types of projects that have been funded by the Recovery Act.  Even more specifically, we’re seeing reports that Recovery Act funds have been spent on questionable or wasteful funds. 

    We are always on the lookout for wasteful or unwise projects under the Recovery Act, and one reason why we wanted all the projects information posted online with unprecedented speed and transparency was so that if something slipped through, the press and public would find it and we could take action.  More than 170 proposed Recovery Act projects have been halted or altered due to our review process.

    That said, some of what’s been written or said about Recovery Act projects is just plain wrong.  Transparency requires calling out bad projects when we find them – but it also equally means responding to false criticisms when those are leveled, too.  Here are 10 myths about Recovery Act projects that have cropped up lately.

    1.     Recovery Act funds are being used to renovate a Lancaster County train station that hasn’t been used in 30 years.  Actually, more than 80,000 passengers use the Elizabethtown station every year, a number which has increased approximately 90 percent in just five years.  This station sits along an important transit line in Eastern Pennsylvania between Harrisburg and Philadelphia, and renovations will help the continued growth in business development and improving the quality of life for residents of this rapidly growing area.

    2.     Recovery Act funds are being used for a snow-making facility in Duluth, Minnesota.  Proposed as a potential project before the Recovery Act was even signed into law, this Duluth project was never approved, and no Recovery Act funds were directed to this proposed project.

    3.     Recovery Act funds are being used to install a guardrail for a dry lake bed in Oklahoma.   This project was halted months ago as the Army Corps looks into other ways to address safety issues in this area – but assertions that funds are being used for this project continue.

    4.     Recovery Act funds are being used by the U.S. Forest Service to breed and do research on bugs in Connecticut.  Yes, these funds are being used by the USFS – but to renovate and improve Connecticut research facilities to allow them to better respond to the need for more research into invasive species that are devastating our forests.  These invasive species, such as gypsy moths and wooly adelgids, are causing damage to both our parks and our natural resources, and research into potential methods of control is definitely not a wasteful use of resources.

    5.     Recovery Act funds are being used to purchase a freezer for fish sperm at the Gavins Point National Fish Hatchery, in South Dakota.  Actually, no Recovery Act funds are being used for this project.

    6.     Recovery Act funds are being used to weatherize eight pickup trucks in Illinois.  No – once again, there are no Recovery Act funds being used for this purpose.

    7.     Recovery Act funds are being used to purchase 22 toilets for use in the Mark Twain National Forest.  Actually, the funds are being used to purchase 22 complete, prefabricated restroom buildings for the National Forest – and include site preparation and installation.  At $21,000 per building installed, this is a reasonable cost and provides construction jobs in this area.

    8.     Recovery Act funds are being used to study how children perceive foreign accents.  Recovery Act funds are being used to support this and other National Institutes of Health (NIH) projects.  In this case, this basic research project will be particularly beneficial to children with hearing problems.

    9.     Recovery Act funds are being used to build a bridge connecting two Microsoft campuses.  Reports have said that $11 million in Recovery Act funds are being used to connect two Microsoft campuses in Redmond, Washington.  Actually, only about half of that amount is being used for this project, which is a vital transportation project strongly supported by both state and local officials in an area that supports over 44,000 jobs and was the region’s top priority after a rigorous, competitive review.

    10.   Recovery Act funds are being to provide a tax credit for golf carts. Some reports have highlighted an IRS tax credit for plug-in vehicles as a frivolous use of recovery resources.  In fact, the legislation that provides this tax break was signed into law by the former President, and the Recovery Act terminates this credit at the end of 2009 – rather than at the end of 2014 as the law was originally designed.

    There are many projects supported by Recovery Act funds, and just as many opinions about whether the funds that support them are being used prudently.  We’ve highlighted ten projects here that have been held up as wasteful – and in all cases here, there is another story.  As directed by President Obama and Vice President Biden, we are always on the lookout for examples of waste and fraud, and will deal with it wherever we see it.  In the majority of cases, however, we are, and continue to be, good stewards of America’s Recovery Act funds.

    G. Edward DeSeve is Special Advisor to the President, Assistant to the Vice President and Special Advisor to the OMB Director for Implementation of the Recovery Act

  • La ley en acción: un nuevo reporte demuestra que la Ley de Recuperación produce empleos a través de la nación

    (Traducción al español - Spanish Translation)

    La ley en acción: un nuevo reporte demuestra que la Ley de Recuperación produce empleos a través de la nación

    Buenas noticias, amigos. La Ley de Recuperación (en inglés) está funcionando y más de un millón de personas están trabajando gracias a que se han podido salvar sus empleos o porque se han creado nuevos trabajos gracias a la Ley de Recuperación e Inversión de los Estados Unidos.

    ¿Pero porque creer en lo que digo si lo puede ver por usted mismo? Gracias a una recopilación sin precedente de datos en tiempo real de la Junta Independiente para la Recuperación, Responsabilidad y Transparencia (RATB, por su sigla en inglés), usted pronto podrá (esta misma tarde) visitar el sitio web Recovery.gov y aprender acerca de los aproximadamente 650,000 empleos (en inglés) creados con una parte – y enfatizo que estos 650,000 empleos o más son un subconjunto de más de un millón – del dinero de la Ley de Recuperación en vigencia para mejorar nuestra economía. 

    Ya que el número 650,000 está basado en más o menos la mitad del dinero que se está poniendo a trabajar en la economía hasta el momento, duplíquelo para obtener un estimado del total de empleos impactados hasta el momento y el resultado será más de un millón de empleos que han sido creados o salvados.

    ¿No puede esperar hasta esta tarde? Entonces mire este video (con subtítulos en español) que muestra personas de la vida real realizando trabajos de la vida real apoyados por la Ley de Recuperación.

    Download Video: mp4 (125MB)
     

    Aquí están los detalles. Hasta el mes pasado, había cerca de 340 mil millones de dólares de la Ley de Recuperación en función por la economía, a través de alivios fiscales para los estados, proyectos comprometidos con la infraestructura (algunos en progreso, otros que aún están por empezar), reducción en los impuestos, beneficios por desempleo, préstamos para pequeñas empresas y mucho más. De acuerdo con nuestros estimados y los estimados de analistas independientes, este empujón de la Ley ha creado o salvado cerca de un millón de empleos hasta el momento.

    Ahora, poco menos de la mitad de esa cantidad aplica a proyectos de presupuesto directo para los cuales los beneficiarios están obligados por el Congreso a reportar información sobre el empleo a la RATB. Como puede ver en el video arriba, nos referimos a todo, desde trabajadores de la construcción hasta maestros, científicos y más. Luego de haber definido y resumido los datos, la junta nos informa que la cantidad de estos empleos directos suman la cantidad de 650,000, a través de todo el país.

    La otra mitad de la inversión incluye préstamos subsidiados a pequeñas empresas, compensaciones por desempleo, reducción de impuestos y otras formas de ayuda de la Ley Para la Recuperación que no se presta para reportes de empleos directos tan fácilmente. Los reportes de beneficiarios también omiten los empleos indirectos – esos creados cuando el empleado contratado directamente solicita que se le envíe cemento, el maestro ordena artículos para el salón de clases o cuando ambos utilizan su salario en la economía, generando más actividad económica y empleos de los que ocurrirían si estuvieran desempleados (los economistas reconocerán esto como el “efecto multiplicador”).

    Entonces, esa es la historia de hoy, pero todavía queda más por venir sobre la Ley de Recuperación. Dado que más de la mitad de los fondos de la ley están por reflejarse o sentirse en la reducción de impuestos, el hecho de que muchos proyectos financiados todavía tienen muchos más contratos por hacer y el hecho de que esos reportes de beneficiarios son responsable de cerca de 650,000 empleos reportados hasta finales de septiembre a pesar de todas las omisiones que acabo de describir, estamos firmemente encaminados a cumplir nuestra meta de 3.5 millones de empleos salvados o creados para finales del siguiente año.

    Me quito el sombrero ante RATB por abrir camino con su trabajo y les agradecemos a todos lo beneficiarios por brindarnos esta información.

    Pero aunque aplaudimos estos esfuerzos de transparencia sin precedente y esta nueva confirmación de que la Ley de Recuperación está exitosamente creando empleos a través de los Estados Unidos, también estamos sumamente consientes que aun los cálculos más altos de empleos creados o salvados por la Ley solo compensan parcialmente la gran pérdida de empleos desde que la recesión comenzó el año pasado. Por esta razón, tenemos planes de continuar creando trabajos de cada dólar que quede para invertir en la Ley de Recuperación y hacerlo con el mismo nivel de transparencia alcanzado hasta ahora. 

    Y lo mantendremos informado sobre nuestro progreso.

    Jared Bernstein es el principal asesor económico del vicepresidente Biden y director ejecutivo del Equipo de Trabajo para la Clase Media

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    The Act in Action: New Report Shows Recovery Act Creating Jobs Throughout the Nation

    Good news, folks.  The Recovery Act is working, and so are over one million people whose jobs have been saved or created by the American Recovery and Reinvestment Act.

    But why take it from me when you can see it for yourself?  Thanks to unprecedented real-time data collection by the independent Recovery, Accountability, and Transparency Board (RATB), you will soon (as in this afternoon) be able to visit Recovery.gov and learn about the approximately 650,000 jobs directly created by part—and I emphasize that these 650,000 or so jobs are a subset of the more than one million—of the Recovery Act dollars at work in our economy.

    Since that 650,000 is based off of about half the bucks at work in the economy so far, you can double it to get a rough estimate of the total jobs impact so far, getting you to over a million jobs, saved or created.

    Can’t wait until this afternoon?  Then watch this new video of real people doing real jobs supported by the Recovery Act.

    Here are the details.  As of last month, there was about $340 billion in Recovery Act dollars at work in the economy, through fiscal relief to states, committed infrastructure projects (some in progress, some yet to start), tax cuts, unemployment benefits, small biz loans, and much more.  According to both our estimates and those of independent analysts, this ramp up of the Act has created or saved about one million jobs so far.

    Now, a little less than half that amount applies to direct spending projects for which recipients are required by Congress to report job information to the independent RATB.  As you can see in the video above, we’re talking everything from construction workers, teachers, scientists, and more.  After cleaning the data, and summing it all up, the board tells us that these direct jobs amount to about 650,000, located throughout the country.  

    The other half of the spending includes subsidized loans to small businesses, unemployment compensation, tax cuts, and other forms of Recovery Act support that doesn’t lend itself to direct job reporting so easily.  The recipient reports also omit indirect jobs—those created when the directly hired contractor orders some cement, the school teacher orders classroom supplies, or when both of them spend their paychecks in the economy, generating more economic activity and jobs than would have occurred if they were unemployed (econo-types will recognize these as “multiplier effects”).

    So that’s the story today, but there’s a lot more to come from the Recovery Act.  Given that more than half of the Act’s funds have yet to be obligated or reflected in tax cuts, the fact that many funded projects have a lot more hiring to do, and the fact that these recipient reports account for around 650,000 jobs through the end of September despite all the omissions just noted, we are solidly on track to meet our goal of 3.5 million jobs saved or created by the end of next year.

    So, a major hat-tip to the RATB for their path-breaking work and we thank all the recipients for providing us with this information.

    But as we applaud these unprecedented efforts in transparency and this new confirmation that the Recovery Act is successfully creating jobs across America, we are also acutely aware that even the highest estimates of jobs created or saved by the Act only partially offset the extent of job losses since the recession took hold last year.  For this reason, we plan to continue to squeeze every job out of every dollar left to spend in the Recovery Act, and to do so with the same level of transparency achieved thus far.

    And we’ll keep you posted of our progress.

    Jared Bernstein is Chief Economist to Vice President Biden, and Executive Director of the Middle Class Task Force