THE WHITE HOUSE

Oficina del Secretario de Prensa

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EMBARGADO HASTA LAS 6:00 AM ET, del SÁBADO, 10 de marzo, 2012

MENSAJE SEMANAL: Invertir en un futuro de energía limpia

WASHINGTON, DC — En su mensaje de esta semana, el Presidente Obama le habló al pueblo estadounidense desde una fábrica en Petersburg, Virginia, sobre la creciente tendencia de las compañías que están creando más empleos en los Estados Unidos, y además fabricando mejores productos que nunca antes.  Las nuevas tecnologías que están desarrollando desempeñan una función importante en la reducción de nuestra dependencia del petróleo extranjero y en el ahorro de dinero para las familias en la bomba de gasolina.  Bajo la Administración de Obama, la producción de petróleo y gas doméstico ha subido, y actualmente estamos produciendo más petróleo en el país que en ningún momento en los últimos ocho años; sin embargo, con sólo el 2% de las reservas mundiales de petróleo, no podemos simplemente perforar nuestro camino para llegar a precios de gasolina más bajos.  Necesitamos una estrategia integral que se concentre en la energía hecha en EE.UU., así como aumentar la eficiencia del combustible de los autos que conducimos, para ahorrarles dinero a las familias y reducir drásticamente nuestra dependencia del petróleo extranjero.  El Presidente también le pidió al Congreso que ponga fin a los $4 mil millones en subsidios anuales a las compañías petroleras de manera que podamos invertir en tecnologías de energía limpia.  No existe una solución mágica para controlar los altos precios de la gasolina, pero juntos podemos esforzarnos para vencer nuestros retos de energía a medida que creamos nuevos empleos americanos.

El audio y el vídeo de este mensaje estarán disponibles en línea en www.whitehouse.gov a partir de las 6:00 a.m. ET, del sábado, 10 de marzo, 2012.

Declaraciones del Presidente Barack Obama

Mensaje Semanal

Petersburg, Virginia

10 de marzo, 2012

Hola a todos. Esta semana me dirijo a ustedes desde una fábrica en Petersburg, Virginia, en la que están trayendo a más de 100 trabajadores nuevos para construir piezas para la próxima generación de motores de reacción.

Es una historia que está sucediendo cada vez con más frecuencia en todo el país.  Nuestras empresas acaban de agregar 233,000 empleos el mes pasado, lo que hace un total de casi cuatro millones de nuevos empleos durante los últimos dos años.  Cada vez más compañías están optando por traer empleos de regreso a casa e invertir en EE.UU.  La manufactura está agregando empleos por primera vez desde la década de 1990 y estamos fabricando más cosas para venderle al resto del mundo con un sello que incluye tres palabras de gran orgullo: Hecho en EE.UU.

Y no es sólo que estemos fabricando cosas.  Estamos fabricando mejores cosas.  Las piezas de motor que se fabrican aquí en Petersburg formarán parte de aviones de la próxima generación que son más ligeros, más rápidos y más eficientes en combustible.

La última parte es importante.  Debido a que, tanto si uno está comprando un boleto de avión como llenando su tanque de gasolina, la tecnología que nos ayuda a obtener más millas por galón es una de las maneras más fáciles de ahorrar dinero y reducir nuestra dependencia del petróleo extranjero.

La reciente subida de los precios de la gasolina ha sido otro penoso recordatorio de por qué tenemos que invertir en esta tecnología.  Como es habitual, los políticos han estado desplegando sus planes de tres puntos para que la gasolina cueste dos dólares: perforar, perforar y perforar un poco más.  Pues bien, mi respuesta es que hemos estado perforando.  Bajo mi Administración, la producción de petróleo en EE.UU. está al nivel más alto en ocho años.  Hemos cuadruplicado el número de plataformas de petróleo en operación y hemos liberado millones de acres para la perforación. 

Sin embargo, tanto ustedes como yo sabemos que, con sólo el 2% de las reservas de petróleo del mundo, no podemos simplemente perforar nuestro camino para llegar a precios de gasolina más bajos; sobre todo, cuando consumimos un 20 por ciento del petróleo del mundo.  Necesitamos una estrategia integral que dependa menos del petróleo extranjero y más de la energía hecha en EE.UU: tanto solar, eólica, de gas natural, de biocombustibles, y otras. 

Esa estrategia es la que buscamos.  Por eso es que visité una planta en Carolina del Norte a principios de esta semana, donde están fabricando camiones que funcionan a base de gas natural, y camiones híbridos que caminan más millas con un solo tanque. 

Y es por eso que yo he estado concentrado en los autos con eficiencia de combustible desde el día que asumí el mandato del país.  Durante los últimos años, el número anual de millas que conducen los estadounidenses ha permanecido prácticamente igual, pero la cantidad total de gasolina que usamos ha estado disminuyendo.  En otras palabras, estamos sacándole mayor provecho a nuestra plata.

Si aceleramos esta tendencia, podemos ayudar a los choferes a ahorrar un monto significativo de dinero.  Es por eso que, después de 30 años de falta de acción, finalmente establecimos nuevas normas que garantizarán que nuestros autos promedien 55 millas por galón para mediados de la próxima década, que es casi el doble de lo que logramos actualmente.  Eso no ha sido fácil; tuvimos que servir de enlace entre las compañías de autos, los sindicatos, y gente que normalmente no tiene la misma opinión.  Pero, sin duda, ha merecido la pena.

Porque estos autos no son una solución quimérica que está a años de distancia. Se están fabricando aquí ahora, por trabajadores estadounidenses, en fábricas aquí en EE.UU.  Cada año, nuestros autos y camiones podrán ir más lejos y usar menos combustible y, muy pronto, uno podrá llenar su tanque cada dos semanas en lugar de semanalmente, que es algo que, a través del tiempo, le ahorrará a la familia típica más de $8,000 en la bomba de gasolina.  Reduciremos nuestro consumo de petróleo en más de 12 mil millones de barriles.  He ahí un futuro en el que merece la pena invertir.

De manera que tenemos opciones.  Ahora mismo, alguna gente en Washington preferiría gastar otros $4 mil millones en subsidios anuales a las compañías de petróleo. Pues, ¿saben qué?  Hemos estado haciendo esas clases de regalos por parte de los contribuyentes durante casi un siglo.  Y, aparte del Congreso, ¿cree alguien más realmente que sigue siendo buena idea hacerlo?  Quiero que el Congreso ponga fin a los regalos a una industria petrolera que jamás ha tenido tanta rentabilidad, y que invierta en una industria de energía limpia que jamás se ha mostrado tan prometedora.  Debemos estar invirtiendo en la tecnología que está fabricando los autos y los camiones y los aviones que impedirán que tengamos que lidiar con esos altos precios de la gasolina año tras año, tras año.  

Ponerle fin a este ciclo de subidas en los precios de la gasolina no será fácil, y tampoco sucederá de la noche a la mañana.  Pero es por eso que ustedes nos enviaron a Washington; para solucionar problemas difíciles tales como éste.  Así es que voy a continuar haciendo todo lo que pueda para ayudarlos a ustedes a ahorrar dinero en la gasolina, tanto ahora mismo como en el futuro.  Espero que los políticos de ambos partidos se unan a mí.  Pongamos a un lado los lemas de las calcomanías pegadas en los parachoques, tengamos presente porqué estamos aquí, y solucionémosle las cosas al pueblo estadounidense.

Muchas gracias, que Dios los bendiga, y que disfruten su fin de semana.

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