THE WHITE HOUSE
Oficina del Secretario de Prensa

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EMBARGADO HASTA LAS 6 AM ET DEL SÁBADO, 5 de mayo, 2012
MENSAJE SEMANAL: Un nuevo capítulo en Afganistán

WASHINGTON, DC - En este mensaje semanal, el Presidente Obama habló sobre su reciente viaje a Afganistán, en donde se reunió con nuestras valientes tropas y firmó un acuerdo histórico que ayudará a poner un fin a la guerra.  La meta de derrotar a al Qaeda está a la vista, hemos matado a Osama bin Laden, y el Presidente ya ha firmado un acuerdo con Afganistán que incluye los detalles de una nueva relación en los cuales los afganos muy pronto serán responsables por la seguridad de su nación. A medida que vamos hacia el futuro, también debemos enfocarnos en el tipo de nación a la cual regresarán nuestras tropas.  Es por eso que el Presidente ha llamado al Congreso para que tome el dinero que ya no estamos gastando en la guerra, que use la mitad para reducir nuestra deuda y que use la otra mitad para reconstruir a los Estados Unidos. Ya es hora de que los Estados Unidos tome las alternativas para asegurar una fuerte clase media en donde todos tengan una oportunidad justa, donde todos hagan su parte correspondiente y donde todos jueguen bajo las mismas reglas.

La versión del mensaje en audio y video estará disponible en línea visitando www.whitehouse.gov a las 6:00 a.m. ET, el sábado 5 de mayo, 2012.

Declaraciones del Presidente Barack Obama

Mensaje semanal

La Casa Blanca

5 de mayo, 2012

Esta semana viajé a Afganistán para agradecer a nuestras tropas que ofrecen sus servicios lejos de casa, y para firmar un acuerdo histórico que nos ayudará a completar nuestra misión y terminar la guerra. 

Como Comandante en Jefe, no existe nada más sumiso o estimulante que la oportunidad de pasar un poco de tiempo con nuestras tropas.  Estuve de visita en la Fuerza Aérea Bagram con algunos de nuestros excepcionales hombres y mujeres en uniforme.  Les agradecí por su extraordinario servicio y les dejé saber que los Estados Unidos honra sus sacrificios.

Debido a su valentía y su dedicación, la marea de la guerra ha dado un giro en Afganistán. Hemos roto el ímpetu del Talibán, hemos construido fuertes Fuerzas de Seguridad afganas, hemos devastado el liderazgo de al Qaeda. Y hace un año, nuestras tropas lanzaron la operación que mató a Osama bin Laden. La meta que yo fije - derrotar a al Qaeda y negarle la oportunidad de reconstruirse - ya está al alcance.

Debido al progreso que hemos logrado, pude firmar un acuerdo histórico entre los Estados Unidos y Afganistán que define un nuevo tipo de relación entre nuestros países - un futuro en el cual los afganos son responsables de la seguridad de su nación, y construiremos una sociedad equitativa entre dos estados soberanos; un futuro en donde termina la guerra y comienza un nuevo capítulo.

Todavía no acaban los enormes sacrificios de nuestros hombres y mujeres uniformados.  Pero la mayoría de nuestras tropas ya están regresando a casa. El año pasado, retiramos 10,000 tropas estadounidenses de Afganistán, otras 23,000 saldrán a finales del verano. Como lo acordó nuestra coalición, a finales del 2014, los afganos serán totalmente responsables de la seguridad de su propio país.

Y así es como debe de ser, porque después de más de una década de guerra, ya es hora de enfocarnos en la construcción de la nación, aquí en casa.

A medida que una de las nuevas mejores generaciones regresa del extranjero, debemos preguntarnos a nosotros mismos: ¿a qué tipo de país regresarán?  ¿Será a un país en donde a un reducido número de estadounidenses les va muy bien mientras que un creciente número de ellos muy apenas la hacen?  O ¿será un país en donde todos tienen una oportunidad justa, donde todos hacen su parte correspondiente, y donde todos juegan bajo las mismas reglas? ¿Será un país con una oportunidad digna del sacrificio extraordinario de aquellos que se enlistaron para dar sus servicios?

Los Estados Unidos ha respondido esta pregunta anteriormente. Mi abuelo, un veterano del Ejército de Patton, tuvo la oportunidad de ir a la universidad con el proyecto de ley GI.  Mi abuela, que trabajó en una línea de ensamble de bombarderos, formó parte de una fuerza laboral que produjo los mejores productos en la tierra.  Ellos contribuyeron a una historia de éxito que todos los estadounidenses han tenido la oportunidad de compartir, la promesa estadounidense básica de que si trabajas duro, te puede ir lo suficiente bien para mantener a una familia, ser dueño de tu hogar, enviar a tus hijos al colegio, y guardar un poco para la jubilación.  

La cuestión decisiva de nuestro tiempo es mantener dicha promesa viva. Pero esto quiere decir que tenemos que tomar alternativas responsables.

No pienso que debemos priorizar cosas como recortes tributarios para los millonarios al mismo tiempo que recortamos los tipos de inversiones que construyen una fuerte clase media.

Es por eso que he llamado al Congreso para que tome el dinero que ya no estamos gastando en la guerra, que use la mitad para reducir nuestra deuda y que use la otra mitad para reconstruir a los Estados Unidos.

Porque todavía tenemos que generar más empleos, todavía tenemos más estudiantes que educar,  más energía limpia que generar,  más emprendedores que traen la siguiente gran idea, pero simplemente esperan una oportunidad para lograrla. Tenemos que invertir en cosas como educación e investigación médica.  Tenemos que construir nuevas y más rápidas redes de transporte y comunicación.  Y tenemos que asegurar el cuidado y los beneficios que se han ganado nuestros veteranos,  para poder darles el servicio de la misma manera en la que ellos nos lo dieron.

Todas las veces que he tenido el privilegio de reunirme con nuestras tropas, me impacta su coraje, su compromiso, su desinterés y su trabajo en equipo.   Tienen algo que enseñarnos.  La recuperación de la peor crisis económica después de la Gran Depresión es un trabajo constante - pero si seguimos su ejemplo, no tengo duda de que conservaremos la promesa de este país, proteger la libertad que atesoramos y dejar a nuestros hijos con una América construida para que perdure.

Dios los bendiga y que tengan un maravilloso fin de semana.

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