THE WHITE HOUSE
Oficina del Secretario de Prensa
______________________________________________________________________________

 Declaraciones del Presidente Barack Obama
Mensaje semanal
La Casa Blanca
14 de julio, 2012

 


Durante estas últimas semanas, yo he estado hablando con gente en todas partes del país sobre cómo vamos a reconstruir una economía en la que, si uno trabaja duro, uno y su familia pueden salir adelante.
 
Y, ahora mismo, está habiendo un gran debate en Washington acerca de dos caminos fundamentalmente diferentes que podemos tomar como país para lograrlo.
 
Un camino, que lo promueven los Republicanos en el Congreso y su candidato para Presidente, dice que la mejor manera de crear prosperidad es permitir que ésta gotee desde arriba.  Ellos creen que, si gastamos más billones en recortes fiscales para los ricos, de alguna manera esto creará empleos, incluso si tenemos que pagar por ello destrozando la educación y capacitación y aumentándole los impuestos a la clase media.
 
Yo creo que ellos están equivocados.  Ya intentamos ese método durante la mayor parte de la última década, y no dio resultados.  Todavía estamos pagando los billones de dólares en recortes fiscales que beneficiaron más a los estadounidenses más ricos que a ninguna otra persona; recortes fiscales que no dieron lugar al aumento de salarios y empleos de clase media que se prometieron; y eso contribuyó a llevarnos de una situación de excedentes sin precedente a una de déficits sin precedente.
 
Algo que realmente no necesitamos actualmente es más economía de goteo hacia abajo.  Lo que necesitamos son políticas que hagan crecer y que fortalezcan a la clase media; que contribuyan a crear empleos, hacer que la educación y capacitación sean de un costo más asequible, y estimulen la creación de negocios y su permanencia aquí mismo en los Estados Unidos. 
 
Muy pronto, enfrentaremos la opción de escoger entre estos dos enfoques diferentes.  El 1° de enero, los impuestos están programados para subirles a decenas de millones de estadounidenses.  Yo pienso que esto sería un golpe financiero inmenso para las familias de la clase media.  Por eso es que yo he recortado los impuestos de la clase media todos los años desde que soy Presidente, en un monto de $3,600 para la familia típica.  Y por eso es que, esta semana, yo exhorté al Congreso a que impida de inmediato que la subida de impuestos del 1° de enero afecte a todo estadounidense en los primeros $250,000 de su ingreso.  
 
Bajo mi plan, el 98% de las familias estadounidenses no experimentarán ninguna subida de sus impuestos sobre la renta.  Pero el otro 2% de los estadounidenses tendrá que pagar un poquito más de impuestos sobre todo lo que gane que exceda de $250,000.  En otras palabras, los pocos estadounidenses más ricos regresarán a las tasas de impuestos sobre la renta que estaban pagando bajo Bill Clinton.  Y, si ustedes se acuerdan, en esa época fue que nuestra economía creó casi 23 millones de nuevos empleos, hubo el excedente mayor del presupuesto en la historia, y a los millonarios les iba bastante bien. 
 
La gente en el Congreso y en la ruta de la campaña política que se opone a este plan advierte que de alguna manera esto afectaría a las pequeñas empresas y a los creadores de empleos.  Pues bien, ellos desconocen totalmente los hechos. 
 
Bajo mi plan, el 97% de los dueños de pequeñas empresas evitaría verse afectado por todo aumento de impuestos sobre la renta.  De hecho, yo les he recortado los impuestos a las pequeñas empresas dieciocho veces desde que soy Presidente.  Y, esta misma semana, yo di la orden de tomar varios nuevos pasos para ayudar a nuestras pequeñas empresas a crecer y a contratar. 
 
El único punto en que no estamos de acuerdo es sobre si continuamos ofreciéndole recortes fiscales al 2% más rico de los estadounidenses.  Los Republicanos en Washington quieren más de esos recortes fiscales.  Con el déficit que tenemos, yo no creo que podemos darnos el lujo de ofrecerlos. 
 
Pero, incluso si no estamos de acuerdo sobre los recortes fiscales para los estadounidenses más ricos, todos estamos de acuerdo en que ningún estadounidense debe pagar más impuestos sobre los primeros $250,000 de su ingreso.  Así es que al menos acordemos hacer lo que todos estamos de acuerdo que debe hacerse.  De eso se tratan las concesiones. No mantengamos secuestrada a la inmensa mayoría de los estadounidenses y a toda nuestra economía mientras debatimos los méritos de otro recorte fiscal para los ricos.  Pasemos por alto el dramatismo inútil, las demoras innecesarias y todas las actitudes partidistas y hagamos lo correcto a favor de la gente que nos envió aquí para servirle. 
 
Y yo continuaré luchando por cerciorarme de que construyamos una economía que recompense el trabajo, que haga crecer a la clase media, y que le ofrezca nuevas oportunidades a los que intentan encontrar el camino a la clase media con su trabajo.
 
Muchas gracias y que disfruten su fin de semana.  
 
###

White House Shareables