THE WHITE HOUSE
Oficina del Secretario de Prensa
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El Congreso debe apoyar el plan para la contratación de maestros
 

 
WASHINGTON, DC— Ahora que los estudiantes están comenzando a regresar a la escuela, el Presidente Obama usó el mensaje de esta semana para discutir la crítica función que tiene la educación en el futuro de EE.UU.  Nada es más importante para la educación de un niño que un buen maestro.  Desafortunadamente, decenas de miles de maestros no regresarán a la escuela este año, parcialmente debido a los recortes al presupuesto a nivel estatal y local.  Eso significa aulas más abarrotadas, menos programas de kindergarten y de pre-escolar, así como años y semanas escolares más cortos.  El Presidente Obama ha propuesto un proyecto de ley de empleos que ayudaría a los estados a impedir más cesantías y a recontratar maestros, pero el Congreso se niega a aprobarlo.  En lugar de eso, el presupuesto por el que casi todos los Republicanos votaron haría incluso más recortes a la educación para poderles dar recortes tributarios a los millonarios y los multimillonarios.  La Casa Blanca ha tomado medidas, que incluyen inversiones en ciencias y matemáticas, darles a los estados más flexibilidad en la iniciativa de que Ningún Niño se Quede Atrás, y aumentar la ayuda financiera a millones de jóvenes, pero, para poder contribuir a que EE.UU. lidere en el siglo XXI, nuestros funcionarios electos en el Congreso tienen que defender a los jóvenes de nuestra nación para contribuir a garantizar que tengamos el sistema de educación más sólido del mundo.
 


 
Declaraciones del Presidente Barack Obama
Mensaje semanal
La Casa Blanca
18 de agosto, 2012


 
Hola a todos.  Esta semana, pasé algún tiempo viajando por Iowa hablando con la gente sobre la reconstrucción de una economía en la que, si uno trabajo duro, uno y su familia pueden salir adelante. 
 
Y, por el camino, paré en la secundaria Cascade High School para agradecerles a los maestros allí su magnífica labor y desearles suerte a medida que regresan a las aulas para este año escolar.
 
No hay nada más importante para el futuro de nuestro país que la educación que les ofrecemos a nuestros hijos.  Y no hay nada más importante para esa educación que la persona que está al frente de la clase. 
 
Los maestros son importantes.  La mayoría trabaja infatigablemente, con una paga modesta, a veces sacando dinero de sus bolsillos para comprar útiles escolares, simplemente para marcar una diferencia.  Ellos lo dan todo por nuestros hijos y, a cambio de eso, nosotros debemos invertir en ellos.
 
Sin embargo, he aquí el asunto: este año, varios miles de educadores menos regresarán a las escuelas.  Desde 2009, hemos perdido más de 300,000 empleos relacionados con la educación, en parte debido a recortes al presupuesto a nivel estatal y local. 
 
Háganse la idea de lo que esto significa para nuestro país.  En un momento en que el resto del mundo está en una carrera por sobrepasar a EE.UU. en la educación, estos recortes obligan a nuestros hijos a estar en aulas abarrotadas, cancelan programas para los niños de pre-escolar y kindergarten, y acortan la semana escolar y el año escolar. 
 
Esto es lo opuesto a lo que debemos estar haciendo como país.  Los estados deben estar dándole prioridad a la educación en sus presupuestos, incluso en épocas económicas difíciles.  Y el Congreso debe estar dispuesto a ayudar, debido a que esto nos afecta a todos.
 
Por eso es que parte del proyecto de ley de empleos que yo le envié al Congreso en septiembre pasado incluía apoyo a los estados para impedir más cesantías y para recontratar a los maestros que habían perdidos sus empleos.  Sin embargo, aquí estamos, un año más tarde, con decenas de miles de educadores más cesantes y el Congreso aun no ha hecho nada al respecto.
 
De hecho, el plan económico por el que casi todos los Republicanos en el Congreso votaron haría la situación incluso peor.  Este realmente recortaría los fondos para la educación, lo que significa que hay menos niños en Head Start, menos maestros en nuestras aulas, y menos estudiantes universitarios con acceso a ayuda financiera, todo esto para pagar un nuevo recorte fiscal masivo para los millonarios y los multimillonarios. 
 
Eso no tiene lógica.  Eso está mal.  Ese plan no invierte en nuestro futuro, sino que perjudica nuestro futuro. 
 
Si queremos que EE.UU. lidere en el siglo XXI, nada es más importante que ofrecerles a todos la mejor educación posible, desde el día que comienzan el pre-escolar hasta el día que comienzan su carrera.
 
Por eso es que lanzamos una competencia nacional para mejorar nuestras escuelas.  Y, por menos de un uno por ciento de lo que gasta nuestra nación en la educación todos los años, hemos estimulado a casi todos los estados a elevar sus niveles, que es la primera vez que eso ha sucedido en una generación.
 
Por eso es que hemos invertido en la educación de matemáticas y ciencias, y les hemos dado más flexibilidad a los estados en la iniciativa de Que ningún niño se quede atrás.
 
Y por eso es que hemos reformado el programa de préstamos para estudios para darles prioridad a los estudiantes antes que a los bancos importantes, y hemos aumentado la ayuda financiera para millones de jóvenes, puesto que, en Estados Unidos, la educación superior no puede ser un lujo, sino una necesidad económica que toda familia debe poder costear.
 
Este es un país en el que, independientemente de la fisonomía que uno tenga o de donde un provenga, si uno está dispuesto a estudiar y trabajar duro, uno puede llegar tan lejos como sus talentos le permitan llegar.  Uno puede tener éxito si lo intenta.  Yo solo soy Presidente de los Estados Unidos actualmente debido a la oportunidad que me dio mi educación.  Yo quiero que todo niño en Estados Unidos tenga esa oportunidad.  Por eso es por lo que lucho.  Y, mientras yo tenga el privilegio de ser su Presidente, por eso es por lo que continuaré luchando.
 
Gracias, y que tengan un magnífico fin de semana. 
 
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