THE WHITE HOUSE
Oficina del Secretario de Prensa
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PARA PUBLICACIÓN INMEDIATA
20 de febrero, 2013

El plan del Presidente para hacer que los Estados Unidos sean un imán
para atraer empleos mediante una inversión en la infraestructura

Invertir en la infraestructura no solo hace más seguros nuestras carreteras, puentes y puertos y hace posible que nuestros negocios y trabajadores sean tan competitivos como tienen que ser en la economía global, sino que además crea miles de buenos empleos americanos que no pueden subcontratarse.  Desde que el Presidente asumió el poder hace cuatro años, los Estados Unidos han comenzado la dura labor de reconstruir nuestra infraestructura.  Pero hay mucho más por hacer, y por eso es que el plan del Presidente garantiza que el dinero que invirtamos en la infraestructura se use de manera prudente con la adopción de una política de “arreglar primero”. 

La reparación y el mantenimiento de nuestras carreteras, puentes y sistemas de transporte público existentes deben tener prioridad antes de que consideremos invertir en nuevas instalaciones.  Esto garantiza que nuestras ciudades sean más seguras y más modernas.  Pero los contribuyentes tampoco deben tener que hacerse cargo de toda esa carga.  También sabemos que los Estados Unidos funcionan mejor cuando aprovechamos los recursos y la ingeniosidad de un sector privado vibrante. 

Por eso es que el plan del Presidente para la infraestructura incluye una Alianza para la Reconstrucción de los Estados Unidos que atraerá capital privado para construir la infraestructura que más necesitan nuestros negocios.  Con la ejecución del plan del Presidente, juntos podemos probar que no hay mejor lugar para hacer negocios y crear empleos que aquí mismo en los Estados Unidos de América.  

  • Invertir en una política de “arreglar primero”: El plan del Presidente invertirá de inmediato $50 mil millones en la infraestructura de transporte de nuestra nación, estando $40 mil millones destinados a los arreglos más urgentes y concentrados en el arreglo de nuestras autopistas, puentes, sistemas de tránsito, y aeropuertos que más necesitados estén de las reparaciones. 
  • Atraer las inversiones privadas mediante una “Alianza para la Reconstrucción de los Estados Unidos”: El plan del Presidente asociará a los gobiernos a nivel federal, estatal y local con negocios y capital privado para proveerles a los Estados Unidos las mejores redes de transporte, electricidad, agua y comunicaciones del mundo. 
  • Eliminar la burocracia: El plan del Presidente recortará a la mitad los períodos de tiempo para los proyectos de infraestructura y creará incentivos para obtener mejores resultados para las comunidades y el ambiente mediante una modernización histórica de las regulaciones, los procedimientos y las políticas de las agencias para la obtención de permisos y hacer revisiones. 

El plan del Presidente para reintegrar a los trabajadores a la fuerza laboral y construir la infraestructura que necesitamos para tener éxito en la economía global

A pesar del progreso logrado durante los últimos cuatro años, demasiados trabajadores de la construcción siguen sin tener trabajo y demasiadas de las necesidades de infraestructura de nuestra nación continúan sin satisfacerse.  El plan del Presidente ayudaría a reintegrar a los trabajadores a la fuerza laboral a corto plazo, al tiempo que se construye la infraestructura que necesitan nuestros negocios y trabajadores para tener éxito en la economía global:

  • Invertir en una política de “arreglar primero”. El sistema nacional de transporte encara un atraso inmenso en los proyectos de estado de buena reparación, que es una realidad hecha más evidente por el hecho de que actualmente existen cerca de 70,000 puentes “estructuralmente deficientes” en el país.  El plan del Presidente de $50 mil millones para una inversión inicial en la infraestructura de transporte destinaría $40 mil millones a la reducción del atraso en el mantenimiento diferido de las autopistas, los puentes, los sistemas de tránsito, y los aeropuertos en todo el país.  Por ejemplo, las inversiones propuestas por el Presidente podrían actualizar cerca del 80 por ciento de los puentes estructuralmente deficientes, lo que resulta en que los estadounidenses puedan llegar más pronto a casa y en agilizar el flujo del comercio. 
  • Atraer las inversiones privadas a través de una “Alianza para la Reconstrucción de los Estados Unidos”. El plan del Presidente combinará una diversidad de políticas nuevas y existentes que todas tienen el propósito de optimizar la función del capital privado en la inversión en la infraestructura de los EE.UU. como un aditivo vital a las funciones tradicionales de los gobiernos a nivel federal, estatal y local:
    • Crear un Banco Nacional de Infraestructura: El Presidente continúa exhortando a la creación de un Banco Nacional de Infraestructura de carácter bipartidista.  El Banco tendrá la capacidad de apalancar el capital tanto público como privado para apoyar proyectos de infraestructura de importancia nacional y regional.  Además, el Banco podrá invertir, mediante préstamos y garantías de préstamos, en una amplia gama de proyectos de infraestructura, incluyendo el transporte, la energía, y el agua, y operará como una entidad gubernamental independiente de propiedad absoluta fuera de la influencia política.
    • Promulgar los Bonos America Fast Forward: El financiamiento bajo la Ley de la Recuperación para los Bonos “Build America” (los BAB) contribuyó a apoyar más de $181 mil millones para una nueva infraestructura pública.  El diseño innovador del programa garantizó que todos los contribuyentes, y no solo lo más acaudalados, recibieran el mejor rendimiento sobre la inversión cuando el gobierno federal ayudó a los estados, las localidades, y sus aliados del sector privado a invertir en la nueva infraestructura.  El nuevo programa del Presidente de bonos America Fast Forward (AFF) se basaría en el ejemplo exitoso del programa de los BAB, con una ampliación para que incluya programas similares como el programa de bonos para actividades privadas calificadas y la eliminación de ciertas limitaciones en la manera en que podría usarse el programa combinado.  Los bonos AFF atraerían nuevas fuentes de capital para inversiones en infraestructura, incluyendo de fondos públicos de pensión e inversionistas extranjeros que no reciben un beneficio tributario de las deudas tradicionalmente exentas de impuestos.
    • Implementar el programa TIFIA recientemente expandido: El programa TIFIA, que provee préstamos directos, garantías de préstamos, y líneas de crédito para proyectos de transporte de importancia regional o nacional, recibió un aumento de ocho veces para financiamiento en la reautorización reciente del transporte de superficie.  Este programa, que es sumamente importante para los alcaldes y los líderes locales, destaca la función tan importante que puede desempeñar el financiamiento de la infraestructura para catalizar las inversiones privadas, y su expansión fue un paso significativo hacia un financiamiento más innovador para la infraestructura.                     

  • Eliminar la burocracia. La iniciativa de la Administración en relación con la obtención de permisos de infraestructura ha demostrado que podemos recortar los períodos de tiempo para la revisión y obtención de permisos a nivel federal para los proyectos de construcción tales como autopistas, puentes, líneas de ferrocarril, puertos, vías fluviales, oleoductos, y energía renovable desde varios meses hasta varios años.  Este esfuerzo de modernización logrará un ahorro de tiempo del 50 por ciento en el proceso federal de obtención de permisos y revisión, al tiempo que se garantiza que los proyectos obtengan mejores resultados para las comunidades y el ambiente.  El esfuerzo actualizará al Siglo XXI los procedimientos federales de obtención de permisos y revisión mediante el uso expandido de la integración de la planificación, el paisajismo y la mitigación en las cuencas hidrográficas, la tecnología de la información, y la publicación de los cronogramas públicos para las decisiones sobre los permisos y las revisiones con el fin de mejorar la transparencia y la previsibilidad. 

Aprovechar el progreso ya logrado

  • La Ley de la Recuperación fue el programa más significativo de obras públicas de transporte desde el Nuevo Trato del Presidente Roosevelt, puesto que se proporcionaron $48 mil millones de fondos de la Ley de la Recuperación a más de 15,000 proyectos en todo el país.  Entre la Ley de la Recuperación y los fondos básicos para la infraestructura, los trabajadores estadounidenses han mejorado más de 350,000 millas de carreteras en EE.UU. y han reparado o reemplazado más de 20,000 puentes desde que el Presidente asumiera el poder.  Durante los últimos cuatro años, el Departamento de Transporte ha construido o mejorado más de 6,000 millas de líneas de ferrocarril, 40 estaciones de ferrocarril, y ha adquirido 260 carros de pasajeros de ferrocarril y 105 locomotoras.  Además, la Administración de Obama ha establecido un compromiso sin precedente a reforzar el transporte público en todos los Estados Unidos, con una inversión hecha en más de 350 millas de nuevos ferrocarriles y de transporte rápido en bus, y ha contribuido a revitalizar la industria manufacturera americana con una inversión hecha en 45,621 buses y 5,545 carros de ferrocarril.

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