THE WHITE HOUSE
Oficina del Secretario de Prensa
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Para publicación inmediata                    
30 de abril, 2013
CONFERENCIA DE PRENSA DEL PRESIDENTE
Sala James S. Brady 

 

10:46 A.M. EDT

     EL PRESIDENTE: Buenas tardes, o buenos días a todos. Estoy aquí para responder a las preguntas en honor a Ed Henry, a medida que este llega al final de su cargo como presidente de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca.

     Ed, debido a eso, a ti te toca la primera pregunta. Felicidades.

     P    Muchas gracias, señor, lo agradezco muchísimo. Y tengo la esperanza de que podamos volver a nuestros encuentros habituales y enojarnos un poco el uno con el otro. (Risas.)

     EL PRESIDENTE: No estoy enojado contigo.

     P    Bueno, qué bien. Gracias, lo agradezco.

     EL PRESIDENTE: Es posible que tú estés enojado conmigo. (Risas.)

     P    No lo estoy. Un par de preguntas sobre la seguridad nacional. Sobre Siria, usted dijo que la línea roja no era solo sobre el uso de las armas químicas sino sobre su expansión, y que eso cambiaba la situación; parecía algo claro y preciso. Y ahora su Administración parece estar sugiriendo que dicha línea no está definida. ¿Arriesgan ustedes la credibilidad de EE.UU. si no toman acción militar?

Y entonces sobre Bengasi, hay algunos sobrevivientes de ese ataque terrorista que dicen que quieren darse a conocer y testificar, algunos en su Departamento de Estado, y ellos dicen que se les ha impedido. ¿Les permitirá usted que testifiquen?

     EL PRESIDENTE: Pues bien, antes que todo, sobre Siria, creo que es importante entender que durante varios años ya lo que hemos estado observando es un desastre desencadenándose lentamente para el pueblo sirio. Y esta no es una situación en la que solo hemos sido espectadores de lo que ha estado sucediendo. Mi política desde el comienzo ha sido que el Presidente Assad había perdido la credibilidad, que él atacó a su propia gente, que ha asesinado a su propia gente, que ha desatado una fuerza militar contra civiles inocentes, y que la única manera de restablecer la estabilidad y la paz en Siria va a ser que Assad renuncie y que se vaya adelante con una transición política.

En busca de esa estrategia hemos organizado a la comunidad internacional. Somos el mayor donante humanitario. Nos hemos esforzado en fortalecer a la oposición. Le hemos provisto ayuda no letal a la oposición. Le hemos aplicado sanciones a Siria. De manera que hay toda una gama de medidas que hemos estado tomando precisamente porque, incluso aparte del asunto de las armas químicas, lo que está sucediendo en Siria es una mancha en la comunidad internacional en general, y tenemos que cerciorarnos de estar haciendo todo lo que podamos para proteger al pueblo sirio.

En ese contexto, lo que también he dicho es que el uso de las armas químicas sería un cambio de situación no solo para los Estados Unidos sino para la comunidad internacional. Y el motivo de ello es que hemos establecido leyes internacionales y normas internacionales que dicen que, cuando uno usa esos tipos de armas, uno tiene el potencial de matar a cifras masivas de gente en la forma más inhumana posible, y los riesgos de proliferación son tan significativos que no queremos que se escape el genio de la botella. Así es que, cuando yo dije que el uso de las armas químicas representaría un cambio de situación, eso no se refería exclusivamente a, no era una posición exclusivamente de los Estados Unidos y no debió haber sido una sorpresa.

Y lo que tenemos ahora es evidencia de que las armas químicas se han usado dentro de Siria, pero no sabemos cómo se usaron, cuándo se usaron, quiénes las usaron. No tenemos una cadena de custodia que establezca lo que sucedió exactamente. Y, cuando yo tomo decisiones sobre la seguridad nacional de los Estados Unidos y el potencial para tomar medidas adicionales en respuesta al uso de las armas químicas, yo tengo que cerciorarme de que conozco los hechos. Eso es lo que esperaría el pueblo americano.

Y, si llegamos a apresurarnos a juzgar sin tener evidencia concreta y efectiva, entonces podemos encontrarnos en una posición en la que no podemos movilizar a la comunidad internacional para que apoye lo que hagamos. Si tomamos acción, puede haber objeciones incluso entre alguna de la gente en la región que está a favor de la oposición. Así es que es importante que hagamos esto de una manera prudente.

Y lo que le he dicho a mi equipo es que tenemos que hacer todo lo que podamos para investigar y establecer con alguna certeza lo que ha sucedido exactamente en Siria, lo que está sucediendo en Siria. Utilizaremos todos los activos y los recursos que tengamos a nuestra disposición. Colaboraremos con los países vecinos para ver si podemos establecer una referencia clara de los hechos. Y también le hemos solicitado a las Naciones Unidas que investigue.

Pero el punto importante que quiero destacar aquí es que ya estamos sumamente enfrascados en tratar de lograr una solución en Siria. Es un problema difícil. Pero, incluso si no se estuvieran usando armas químicas en Siria, estaríamos igualmente preocupados por las decenas de miles de personas, civiles inocentes, mujeres y niños, que han sido asesinados por un régimen que está más interesado en seguir en el poder que en el bienestar de su pueblo. Así es que ya estamos sumamente enfrascados en tratar de lograr una solución en este caso.

Sin embargo, lo que sí es cierto es que, si yo puedo establecer de alguna manera que no solo los Estados Unidos sino también la comunidad internacional se sienten seguros del uso de las armas químicas por parte del régimen de Assad, entonces eso constituye un cambio de situación porque lo que eso presagia es ataques potencialmente aun más devastadores a los civiles, y plantea la posibilidad certera de que dichas armas químicas puedan llegar a manos erróneas y diseminarse de maneras que amenazarían la seguridad de los EE.UU. o la seguridad de nuestros aliados.

     P    Al decir cambio de situación, ¿usted quiere decir acción militar por parte de EE.UU.?

     EL PRESIDENTE: Al decir cambio de situación, yo quiero decir que tendríamos que replantearnos la gama de opciones que tenemos a nuestra disposición.

Ahora bien, tal como dije, ya nosotros hemos invertido en intentar lograr una solución dentro de Siria. Obviamente, existen opciones que tengo a mi disposición que están engavetadas actualmente que no hemos implementado. Y eso representa una gama de opciones. Tan pronto como el año pasado, yo le solicité al Pentágono, a nuestra fuerza militar, a nuestros oficiales de inteligencia que me prepararan las opciones que podrían estar disponibles. Y no voy a entrar en los detalles de lo que podrían ser esas opciones, pero, según opinamos, eso evidentemente sería una escalada de la amenaza a la seguridad de la comunidad internacional, de nuestros aliados, y de los Estados Unidos, y eso significa que existen ciertas opciones que no ejerceríamos en otro caso que podríamos considerar seriamente.

     P    Y en la parte de Bengasi, yo sé que hay partes de esta historia que se han litigado, sobre las que se le ha preguntado. Pero hay gente en su propio Departamento de Estado que dice que se les ha bloqueado de presentarse, que ellos sobrevivieron el ataque terrorista y quieren contar su historia. ¿Los ayudará usted a presentarse y contarla de una vez y para siempre?

     EL PRESIDENTE: Ed, yo no estoy familiarizado con esa idea de que se haya bloqueado a alguien de testificar. Así es que lo que voy a hacer es que voy a averiguar exactamente a lo que te refieres. Lo que he dejado claro desde el principio es que nuestra labor con respecto a Bengasi ha sido averiguar exactamente lo que sucedió, cerciorarnos de que las embajadas americanas no solo en el Medio Oriente sino alrededor del mundo estén seguras y protegidas, y de enjuiciar a aquellos que llevaron a cabo el ataque. Pero voy a averiguar a lo que te refieres exactamente.

     P    Ellos han contratado a un abogado porque dicen que se les ha impedido presentarse.

     EL PRESIDENTE: No estoy familiarizado con ello. Jessica.

     P    Gracias, Sr. Presidente. Hay un informe que dice que su Director de Inteligencia Nacional ha ordenado que se haga una revisión general, esto con respecto al bombardeo en el Maratón de Boston, que su Director de Inteligencia Nacional ha ordenado que se haga una revisión general de toda la recopilación de inteligencia antes del ataque. Además hay varios senadores, tales como Susan Collins, Saxby Chambliss, Lindsey Graham, que  afirman que durante todos estos años después del 9/11, aun no había suficiente inteligencia compartida antes del ataque. Y, ahora, Lindsey Graham, que es miembro de alto rango del Comité de los Servicios Armados, ha dicho que tanto Bengasi como Boston son ejemplos del retroceso de los EE.UU. en la seguridad nacional. ¿Está él en lo cierto? Y, ¿se le escapó algo a nuestra inteligencia?

     EL PRESIDENTE: No, el Sr. Graham no está en lo cierto sobre este asunto, aunque estoy seguro que eso generó algunos titulares.

Yo pienso que lo que presenciamos en Boston fue que los funcionarios estatales, locales y federales, todas las agencias apoyaron a una ciudad que había sido atacada, identificaron a los culpables solo horas después de haberse examinado el lugar de los hechos. Ahora tenemos a un culpable muerto y al otro bajo custodia. Se han presentado cargos.

Creo que todos nuestros oficiales de cumplimiento del orden se comportaron de una manera ejemplar después de ocurrir el bombardeo. Y debemos sentirnos muy orgullosos de su labor, así como obviamente estamos orgullosos de la gente de Boston y de todo el personal de primera intervención y el personal médico que ayudara a salvar vidas.

Lo que además sabemos es que los servicios de inteligencia rusos habían advertido a la inteligencia de EE.UU. sobre el hermano mayor, así como la madre, lo que indica que pueden ser simpatizantes de los extremistas. El FBI investigó al hermano mayor. No quiere decir que el FBI no hizo nada. No solo investigaron al hermano mayor, sino que lo entrevistaron. Llegaron a la conclusión de que no había indicaciones de que este estaba involucrado en actividades extremistas. Así es que eso lo sabemos.

Y entonces la pregunta es que si había algo que sucedió que suscitó la radicalización y una decisión real tomada por el hermano de participar en el trágico ataque que presenciamos en Boston, y si hay otras cosas que hubieran podido hacerse en ese período interino que podrían haberlo impedido.

Ahora bien, lo que está haciendo el Director Clapper es el procedimiento habitual en estos casos, que es que cuando sucede un evento como este queremos volver atrás y revisar cada paso que se tomó. Queremos no escatimar esfuerzos. Queremos entender si, de hecho, hay protocolos y procedimientos adicionales que podrían establecerse que mejoren y amplíen más nuestra capacidad de detectar un ataque potencial. Y no lo sabremos hasta que se complete nuestra revisión. No lo sabremos hasta que la investigación del delito en sí esté completamente terminada. Y todavía está en proceso.

Sin embargo, lo que sí puedo decir es que, basado en lo que he visto hasta ahora, el FBI cumplió sus funciones, el Departamento de Seguridad Nacional hizo lo que se suponía que hiciera.

Pero estos son asuntos difíciles. Y llevo tiempo diciendo que, debido a la presión que le pusimos a la base de al Qaeda, debido a la presión que les hemos puesto a estas redes que están bien financiadas y más sofisticadas y que pueden tomar parte y proyectar amenazas transnacionales contra los Estados Unidos, uno de los peligros que ahora encaramos son los individuos auto-radicalizados que ya están aquí en los Estados Unidos que, en algunos casos, puede que no sean parte de ningún tipo de red sino que, debido a las ideas absurdas y tergiversadas que puedan tener, decidan llevar a cabo un ataque. Y esos de alguna forma son más difíciles de prevenir.

Así es que lo que llevo meses haciendo es indicarle a nuestro equipo completo de antiterrorismo, ¿qué más podemos hacer sobre esa amenaza que se vislumbra en el horizonte? ¿Hay más cosas que podemos hacer, ya sea entablar comunicación con las comunidades en las que haya un potencial para la auto-radicalización de este tipo? ¿Hay alguna labor que pueda hacerse en cuanto a la detección? Pero todo esto tiene que hacerse en el contexto de nuestras leyes, el debido proceso.

Así es que parte de lo que está haciendo el Director Clapper, entonces, va a ser ver si podemos determinar las lecciones aprendidas de lo que sucedió.

P    ¿Reciben ustedes de los rusos toda la inteligencia e información que necesitan? Y ¿deben los estadounidenses estar preocupados cuando asistan ahora a eventos públicos grandes?

EL PRESIDENTE: Los rusos han cooperado grandemente con nosotros desde el bombardeo de Boston. Obviamente, los viejos hábitos nunca mueren; todavía existen sospechas algunas veces entre nuestra inteligencia y las agencias de cumplimiento del orden que datan de 10, 20 y 30 años, se remontan a la Guerra Fría. Pero ellos están mejorando continuamente. Yo he hablado directamente con el Presidente Putin. Él está comprometido a colaborar conmigo para cerciorarnos de que los que nos emitan informes estén cooperando plenamente no solo en esta investigación, sino en cómo manejamos los asuntos de antiterrorismo en general.

En cuanto a la reacción del pueblo americano, creo que todo el mundo puede aprender algo de Boston. Uno no tiene la sensación de que nadie se siente intimidado cuando la gente va al Estadio Fenway un par de días después del bombardeo. Les garantizo que ahora mismo hay gente trotando en todo Boston y en Cambridge y en Watertown. Y creo que una de las cosas que me han hecho sentir más orgulloso al observar la reacción del país a esta horrible tragedia allí es el sentido de resistencia y firmeza, y que no se nos va a intimidar. Vamos a vivir nuestras vidas.

Y creo que la gente entiende que tenemos que hacer todo lo que podamos para prevenir que sucedan esas clases de ataques, pero la gente también entiende, de la misma manera que entiende después del tiroteo en Aurora o en Newtown o en Virginia Tech, o después de los intentos fallidos en Times Square o en Detroit, que no vamos a dejar de vivir nuestras vidas porque personas con ideas distorsionadas y tergiversadas intenten intimidarnos. Vamos a hacer lo que hacemos, que es ir a trabajar, criar a nuestros hijos, ir a los juegos de pelota, correr en maratones. Y, al mismo tiempo, vamos a cerciorarnos de que todo el mundo coopere y esté alerta haciendo todo lo que podamos, sin ser ingenuos, para tratar de prevenir que sucedan estos ataques en el futuro.

Jonathan Karl.

P    Sr. Presidente, usted lleva cien días en su segundo mandato. Sobre el proyecto de ley de las armas, aparentemente usted puso su mayor esfuerzo para que fuese aprobado. Obviamente, no fue así. El Congreso ha desatendido sus esfuerzos por intentar que ellos den marcha atrás a los recortes automáticos. Incluso hay un proyecto de ley que usted amenazó con vetar que consiguió el voto a favor por parte de 92 Demócratas en la Cámara de Representantes. Así es que la pregunta que le hago es la siguiente, ¿tiene usted todavía la energía para presentarle el resto de su agenda a este Congreso?

EL PRESIDENTE: Si me lo planteas de esa forma, Jonathan (risas), tal vez yo deba de empacar mis cosas e irme a casa. Caramba.

Yo creo que es un poco, como dijo Mark Twain, que los rumores de mi muerte son un poco exagerados en este punto.

Entendemos que estamos actualmente en un gobierno dividido. Los Republicanos controlan la Cámara de Representantes. En el Senado, esa costumbre de requerir 60 votos incluso para la más ínfima pieza legislativa ha atascado los esfuerzos en este caso. Y creo que no debe sorprender ni siquiera al pueblo americano sino incluso a los propios miembros del Congreso que actualmente las cosas son bastante disfuncionales en el Capitolio.

No obstante, me siento realmente seguro de que hay toda una gama de cosas que vamos a poder lograr. Me siento seguro de que la labor bipartidista que se ha hecho en la reforma migratoria resultará en un proyecto de ley que reciba la aprobación del Senado, de la Cámara de Representantes, y que llegue a mi escritorio. Y eso va a ser un logro histórico. Y yo me he mostrado muy elogioso hacia los esfuerzos tanto de los Republicanos como de los Demócratas.

Lo cierto es que los recortes automáticos están teniendo efecto actualmente. Eso perjudica nuestra economía. Perjudica a nuestra gente. Y tenemos que eliminarlos. Lo que está claro es que la única manera en que vamos a eliminarlos es si hacemos un trato mayor que satisfaga la prueba de reducir nuestro déficit y fomentar nuestra economía al mismo tiempo. Y eso va a requerir algunas concesiones por parte tanto de los Demócratas como de los Republicanos. 

He sostenido algunas buenas conversaciones con senadores Republicanos hasta ahora. Esas conversaciones se están continuando. Creo que hay un verdadero deseo por parte de muchos de ellos de dejar atrás no solo los recortes automáticos sino la disfunción en Washington. Que podamos lograrlo o no será cuestión de ver qué pasa.

Pero creo que los recortes automáticos son un buen ejemplo, o este asunto reciente de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) es un buen ejemplo. Ustedes recordarán que, incluso tan recientemente como mi campaña, los Republicanos decían que los recortes automáticos eran horribles, que eran un desastre, que iban a destrozar a nuestra fuerza militar, que iban a ser desastrosos para la economía; tenemos que hacer algo al respecto. Entonces, cuando se determinó que hacer algo al respecto podría significar la eliminación de ciertos vacíos legales de impuestos para los ricos y los bien conectados, de repente, pues bien, saben qué, aceptaremos los recortes automáticos. Y la idea era que de alguna manera habíamos exagerado los efectos de los recortes automáticos; ¿se acuerdan? El Presidente está diciendo que viene el lobo. El Presidente es el pesimista empedernido. Los recortes automáticos no presentan ningún problema.

Y entonces una cosa tras la otra, de repente las visitas a la Casa Blanca; ¡es algo espantoso! ¿Cómo podemos permitir que esto suceda? Los inspectores de la carne; tenemos que arreglarlo. Y, más recientemente, ¿qué vamos a hacer sobre las demoras potenciales en los aeropuertos?

Así es que, no obstante el hecho de que muchos miembros del Congreso estaban sugiriendo que de alguna manera los recortes automáticos representaban una victoria para ellos y que esto no perjudicaría la economía, lo que sabemos ahora es que lo que advertí antes, lo que Jay advirtió repetidamente estando de pie aquí, está sucediendo. Ha retrasado nuestro crecimiento. Está resultando en que se despida a gente del trabajo. Y está perjudicando a la gente en todo el país.

Y el hecho de que el Congreso respondiera al problema a corto plazo de las demoras de los vuelos dándonos la opción de re-enfocar el dinero que está destinado a reparar y mejorar los aeropuertos a largo plazo para arreglar el problema a corto plazo, pues bien, eso no es una solución. Y, esencialmente lo que hemos hecho es lo que hemos dicho, para poder evitar las demoras este verano, vamos a garantizar las demoras durante las próximas dos o tres décadas.

     P    ¿Por qué usted accedió a ello?

     EL PRESIDENTE: Espera un momento.

Así es que la alternativa, desde luego, es ir adelante e imponerles un montón de demoras a los pasajeros ahora, que tampoco soluciona el problema, o la tercera alternativa es realmente arreglar el problema ideando un trato mayor y más generalizado.

Pero, Jonathan, aparentemente tú sugieres que de alguna manera esta gente allí no tiene ningunas responsabilidades y que mi trabajo es de alguna manera hacer que ellos se comporten. Ese es su trabajo. Ellos fueron electos, los miembros del Congreso son electos para que hagan lo que debe hacerse por sus electores y por el pueblo americano.

De manera que, de hecho, si a ellos les preocupa gravemente la comodidad y la seguridad de los pasajeros, entonces ellos no deben estar pensando solo en el día de mañana si en la semana siguiente; ellos deben estar pensando sobre lo que va a suceder de aquí a cinco años; de aquí a 10 años, o de aquí a 15 años. La única manera de hacerlo es que ellos colaboren conmigo para llegar a un trato más extenso. Y eso es precisamente lo que estoy tratando de hacer, continuar hablando con ellos sobre si hay manera de que podamos arreglar esto. 

Francamente, no creo que si yo, por ejemplo, vetara este proyecto de ley de la FAA, que eso de alguna manera daría lugar a una solución más extensa. Eso solo significa que habría dificultades ahora, de las que ellos intentarían culparme, en lugar de dificultades de aquí a cinco años. Sin embargo, de cualquier manera, así no se arregla el problema.

La única manera en que se arregla el problema es si ambas partes se sientan y discuten lo siguiente: ¿Cómo vamos a cerciorarnos de que estemos reduciendo sensatamente el déficit? ¿Cómo nos cercioramos de que estemos invirtiendo en cosas tales como la reconstrucción de nuestros aeropuertos y nuestras carreteras y nuestros puentes, e invirtiendo en la educación pre-escolar, las investigaciones básicas, que son las cosas que van a ayudarnos a crecer? Y eso es lo que quiere el pueblo americano.

Solo una estadística interesante en el tema de los aeropuertos. Hubo una encuesta reciente de los aeropuertos principales del país, del mundo, y no hubo un solo aeropuerto de EE.UU. que ocupara uno de los primeros 25 lugares. Ni uno. Ni un solo aeropuerto de EE.UU. fue considerado que ocupaba uno de los primeros 25 lugares en el mundo por los expertos y los consumidores que usan esos aeropuertos. Creo que el aeropuerto de Cincinnati ocupó cerca del lugar número 30.

¿Qué representa esto para nuestra competitividad y futuro a largo plazo? Así es que cuando la gente dice, pues bien, había algún dinero en la FAA para cubrir esas cesantías, efectivamente, el dinero es una combinación de fondos que se supone que traten de mejorar nuestros aeropuertos para que no quedemos al final de los países industrializados en lo que respecta a nuestra infraestructura.

Y eso es lo que estamos haciendo; estamos usando nuestras semillas de maíz a corto plazo. Y el único motivo por lo que lo estamos haciendo ahora mismo es que tenemos gente que no está dispuesta a hacerle algunos cambios sencillos a nuestro código fiscal, por ejemplo, para eliminar los vacíos legales que no contribuyen a nuestra competitividad y tampoco ayudan a nuestras familias de la clase media.

Así es que esta es una manera larga de responder a tu pregunta, pero el asunto es que existen soluciones de sentido común a nuestros problemas ahora mismo. No puedo obligar a los Republicanos a acoger esas soluciones de sentido común. Puedo exhortarlos a que lo hagan. Puedo ponerles presión. Puedo movilizar al pueblo americano en torno a esas soluciones de sentido común. Pero, eventualmente ellos mismos van a tener que decir, queremos hacer lo que debe hacerse.

Y creo que hay miembros ciertamente en el Senado ahora mismo, y sospecho que también hay miembros en la Cámara de Representantes, que entienden esto a fondo. Pero están preocupados por su política. Es difícil. Su base cree que llegar a un acuerdo conmigo representa en cierta medida una traición. Están preocupados de las primarias. Y lo entiendo perfectamente. Y vamos a tratar de hacer todo lo que podamos para crearles una estructura de permisos para que ellos puedan hacer lo que va a ser lo mejor para el país. Pero va a tomar cierto tiempo.

Bill Plante.

P    Sr. Presidente, como usted probablemente sabe, hay una huelga de hambre creciente en la Bahía de Guantánamo entre los prisioneros que están allí. ¿Nos sorprende realmente que ellos prefieran la muerte en vez de vivir sin la esperanza de ver un final a su encarcelamiento?

EL PRESIDENTE: Pues bien, no me sorprende que tengamos problemas en Guantánamo, que es por lo que cuando yo hacía mi campaña en 2007 y 2008, y cuando resulté electo en 2008, yo dije que teníamos que cerrar Guantánamo. Sigo pensando que tenemos que cerrar Guantánamo.

     P    -- ¿puede hacerse?

     EL PRESIDENTE: Pues bien, yo creo que es crítico que entendamos que Guantánamo no es necesario para mantener seguros a los Estados Unidos. Resulta costoso. Es ineficiente. Nos perjudica en cuanto a nuestra posición internacional. Reduce la cooperación con nuestros aliados en los esfuerzos de antiterrorismo. Es una herramienta de reclutamiento para los extremistas. Tiene que cerrarse.

Ahora bien, el Congreso determinó que no nos permitiría cerrarlo y eso no obstante el hecho de que hay mucha gente que está actualmente en Guantánamo que los tribunales han determinado que podrían enviarse a su país de origen o potencialmente a un tercer país.

Voy a volver a ocuparme de esto. Le he solicitado a mi equipo que revise todo lo que se está haciendo actualmente en Guantánamo, todo lo que podemos hacer administrativamente. Y voy a reanudar el tema con el Congreso para hacerles entender que esto es algo que no se enfoca en los mejores intereses del pueblo americano. Y es algo que no es sostenible. 

La idea de que vamos a continuar manteniendo indefinidamente a cien individuos en una tierra de nadie, incluso en un momento en que nos hemos distanciado de la guerra en Irak, estamos distanciándonos de la guerra en Afganistán, estamos teniendo éxito en vencer la base de al Qaeda, hemos mantenido la presión sobre todas estas redes terroristas transnacionales, cuando hemos transferido la autoridad de detención en Afganistán, la idea de que sigamos manteniendo por siempre a un grupo de individuos que no han sido enjuiciados, eso van en contra de quienes somos, va en contra de nuestros intereses, y hay que ponerle fin.

     Ahora bien, es algo difícil de hacer entender porque creo que para muchos estadounidenses es algo que ojos que no ven, corazón que no siente. Y es fácil de usar la demagogia para este asunto. Eso fue lo que sucedió la primera vez que se tocó el tema. Voy a regresar a este porque creo que es importante.

     P    Mientras tanto, continuamos obligando a esta gente a comer --

     EL PRESIDENTE: Yo no quiero que estos individuos se mueran. Obviamente, el Pentágono está intentando manejar la situación lo mejor posible. Pero creo que todos nosotros debemos reflexionar sobre por qué exactamente estamos haciendo esto ¿Por qué lo estamos haciendo? Tenemos un montón de individuos que han sido enjuiciados que actualmente se encuentran en las prisiones de máxima seguridad en todo el país. A ellos no les ha sucedido nada. Se ha hecho justicia. Se ha hecho de una manera que guarda consistencia con nuestra Constitución, consistencia con el debido proceso, consistencia con el estado de derecho, consistencia con nuestras tradiciones.

El individuo que intentó poner una bomba en Times Square está en la cárcel, cumpliendo cadena perpetua. El individuo que intentó poner una bomba en un avión en Detroit está en la cárcel, cumpliendo cadena perpetua. Un somalí que era parte de Al-Shabaab, a quien capturamos está preso. Así es que podemos manejar la situación.

Y tengo entendido que, a raíz de los acontecimientos del 9/11, con los traumas que habían ocurrido, por qué, para muchos estadounidenses, la idea era que de alguna manera teníamos que crear unas instalaciones especiales como Guantánamo y no podíamos manejar esto de una manera normal y convencional. Entiendo esa reacción. Pero ya ha pasado más de una década. Debemos ser más prudentes. Debemos tener más experiencia en cómo enjuiciamos a los terroristas.

Y esto es un problema que perdura que no va a mejorar. Sino que va a empeorar. Va a agravarse. Así es que, como dije anteriormente, voy a analizar todas las opciones que tengamos administrativamente para intentar manejar este asunto, pero eventualmente también vamos a necesitar cierta ayuda del Congreso, y voy a solicitarles a ciertos individuos allí a quienes les interesa luchar contra el terrorismo pero a quienes también les interesa el concepto de quienes somos como pueblo que unan fuerzas conmigo y me ayuden con esto.

Chuck Todd.

P    Sr. Presidente, gracias. Max Baucus, el senador Demócrata, se refirió a la implementación de su ley de cuidado de la saludo como un potencial desastre. Y otros Demócratas han estado susurrando nerviosamente sobre la implementación y el impacto, y esto todo es un poquito egoísta, el impacto que esto podría tener en las campañas políticas de ellos en 2014. ¿Por qué cree usted, simplemente por curiosidad, por qué el Senador Baucus, alguien que supuestamente contribuyó a redactar su proyecto de ley, cree que esto va a ser un desastre? Y, ¿por qué cree usted que él está equivocado?

EL PRESIDENTE: Pues bien, yo creo que cuando uno está implementando algo grande, va a haber gente que está nerviosa y ansiosa sobre si el asunto va a llegar a lograrse, hasta que realmente se logra.

Pero demos simplemente un paso atrás por un momento y cerciorémonos de que el pueblo americano entienda lo que realmente estamos haciendo. La Ley del Cuidado de Salud Asequible, denominada Obamacare, ya la tenemos hace tres años. Ha pasado las pruebas de la Corte Suprema. Ha atravesado esfuerzos para anularla. Una gran parte de ella ya se ha implementado. Y, para el 85 al 90 por ciento de los estadounidenses que ya tiene seguro médico, ya ellos están experimentando la mayoría de los beneficios de la Ley del Cuidado de Salud Asequible incluso sin tener conocimiento de ello. Su seguro está más seguro. Las compañías de seguros no pueden deshacerse de ellos por motivos incorrectos. Sus hijos pueden quedarse en su seguro médico hasta que tengan 26 años de edad. Están recibiendo cuidado preventivo gratis.

De manera que hay toda una serie de beneficios que, para el estadounidense promedio aquí, para el 85 al 90 por ciento de los estadounidenses que ya tiene seguro médico, esto ya ha ocurrido. Y su único impacto es que su seguro es más fuerte, mejor y más seguro de lo que era antes. Punto final. Eso es todo. Ellos no tienen que preocuparse de nada más.

Los problemas de implementación se presentan para aquellos que no tienen seguro médico, tal vez porque tienen un padecimiento pre-existente y la única manera en que pueden obtener seguro médico es buscar en el mercado individual, y están pagando del 50 al 100 por ciento más que aquellos de nosotros que tenemos la gran suerte de tener planes de grupo; gente que es demasiado pobre para obtener seguro médico y sus empleadores no lo ofrecen. Tal vez ellos trabajen para una empresa pequeña y dicha empresa no puede actualmente hacerle frente al costo de proveer seguro médico.

Así es que todos los problemas de implementación que están surgiendo son problemas de implementación relacionados con ese grupo pequeño de gente, del 10 al 15 por ciento de los estadounidenses; claro que, eso no obstante representa 30 millones de estadounidenses, pero un grupo relativamente reducido, que no tiene seguro médico ahora mismo, o que está en el mercado individual y paga montos exorbitantes por una cobertura que no es tan buena. 

Y lo que estamos haciendo es que estamos estableciendo un grupo de manera que todos puedan unirse al grupo y obtener un negocio mejor con las compañías de seguros. Y a aquellos que no puedan costearlo vamos a proveerles algunos subsidios. Eso es todo. Quiero decir que eso es lo que falta por implementar, ya que todo lo demás ya se ha implementado y funciona bien.

El reto es que establecer un sistema basado en el mercado, básicamente un mercado en línea donde uno pueda ir e inscribirse y averiguar qué tipo de seguro uno puede costear y averiguar cómo obtener los subsidios, eso sigue siendo un asunto de negocios significativo y complicado. Y, cuando uno lo hace para todo el país, relativamente rápido, y uno tiene la mitad del Congreso que está determinada a tratar de impedir la implementación y a no financiar adecuadamente la implementación, y entonces uno tiene algunos miembros del, o gobernadores, gobernadores Republicanos, que saben que no es buena política para ellos tratar de implementar esto de manera efectiva, y algunos que incluso han decidido implementarlo y entonces sus legislaturas estatales controladas por los Republicanos les dicen que no lo implementen, y no aprueban la legislación que lo hace posible; cuando uno tiene ese tipo de situación, todo se hace más difícil.

Sin embargo, habiendo dicho todo esto, tenemos un magnífico equipo establecido. Estamos esforzándonos mucho para cerciorarnos de cumplir todas las fechas límite y llegar a los puntos de referencia.

Les puedo dar un ejemplo, un ejemplo reciente. Inicialmente, redactamos un formulario de solicitud para inscribirse para participar en las cooperativas de seguros que constaba de 21 páginas y, de inmediato, todo el mundo se sentó alrededor de la mesa y dijo, pues bien, esto es demasiado largo. Especialmente, en esta época de la Internet, la gente no va a tener la paciencia de sentarse ahí durante varias horas. Vamos a optimizar esto. Así es que redujimos lo que era un formulario de 21 páginas a un formulario que ahora tiene alrededor de tres páginas para una persona, un poquito más que eso para una familia; es decir, muy por debajo del promedio de la industria. Así es que vamos a continuar haciendo esos tipos de mejoras.

Pero creo que el mensaje principal que quiero enviarle al pueblo americano aquí es que, a pesar de todo ese revuelo y las predicciones de que “el cielo se viene abajo” sobre este tema, si ya uno tiene seguro médico, entonces la parte del Obamacare que lo afecta a uno ya prácticamente está en vigor. Y eso representa alrededor del 85 por ciento del país.

Lo que falta por implementar son esas disposiciones que ayudan a entre el 10 y el 15 por ciento del pueblo americano que tiene la mala suerte de no tener seguro médico. Y, por cierto, algunos de ustedes que tienen seguro médico ahora mismo, en algún punto pueden perder su seguro médico y, si tienen un padecimiento pre-existente, esta estructura les garantizará que no queden ustedes vulnerables.

Sin embargo, esto sigue siendo un cometido inmenso. Y lo que estamos haciendo es cerciorándonos de que todos los días estamos constantemente tratando de llegar a nuestras metas para que este quede bien establecido. 

Y el último punto que quiero tocar es que, incluso si lo hacemos todo perfectamente, siempre habrá fallas y obstáculos, y habrá historias que pueden contarse que dicen, ay, mira, esto no funciona como se suponía que funcionara, y sucedió esto y sucedió aquello. Y esa es más o menos la realidad de todos los programas del gobierno que se hayan establecido en la historia. Pero si perseveramos y entendemos cuál es nuestro objetivo a largo plazo que es cerciorarnos de que, en un país tan rico como el nuestro, nadie deba tener que declararse en bancarrota si se enferma, y que preferimos que la gente se haga sus chequeos regulares en lugar de que tenga que ir a la sala de emergencias porque no tiene seguro médico; si tenemos eso en mente, entonces vamos a poder reducir los costos; vamos a poder mejorar las eficiencias en el sistema; vamos a poder ver que la gente se beneficie de un cuidado médico mejor. Y eso le ahorrará dinero al país en su conjunto a largo plazo.

     P    ¿Cree usted, sin la cooperación de unos cuantos gobernadores, especialmente en estados grandes como la Florida y Texas, que puede implementar completamente este sistema?

     EL PRESIDENTE: Yo creo que es más difícil. No hay duda alguna de ello.

     P    ¿Pero puede hacerlo sin ellos?

     EL PRESIDENTE: Lo implementaremos. Habrá, tenemos una cooperativa federal de respaldo. Si los estados no cooperan, establecemos una cooperativa federal de manera que la gente tenga acceso a la cooperativa federal.

Pero, efectivamente, nos impone otra carga a nosotros. Y es irónico, ya que toda esta gente dice que ellos creen en el empoderamiento de los estados, que finalmente va a resultar en que el gobierno federal haga algo que realmente preferimos que hagan los estados si estos cooperaran como deben.

Veamos cómo estamos de tiempo ahora. Última pregunta. Antonieta Cádiz; ¿dónde está Antonieta?  Allí esta. Dile a esos tipos altos que te abran camino. (Risas.)

     P    Gracias, Sr. Presidente. Dos preguntas. Hay inquietudes sobre cómo el proyecto de ley de inmigración de la Cámara de Representantes ha complicado las oportunidades de la reforma migratoria en el Senado. Parece ser una propuesta más conservadora. ¿Hay espacio para una propuesta más conservadora que la que se ha presentado en el Senado? Eso sobre la inmigración.

Segunda, sobre México; ayer, el gobierno mexicano dijo que todo contacto con los agentes de cumplimiento del orden de EE.UU. ahora será a través de un solo vehículo, el Ministerio Federal del Interior. ¿Resulta este cambio beneficioso para la relación de EE.UU. con México? ¿Cree usted que puede mantenerse el nivel de seguridad y cooperación?

     EL PRESIDENTE: Sobre la reforma migratoria, estoy impresionado con el trabajo hecho por la Banda de los Ocho en el Senado. El proyecto de ley que ellos produjeron no es el que yo hubiese redactado; hay ciertos elementos en este que yo cambiaría, pero creo que satisface los criterios básicos que yo expuse desde el principio, que es que tenemos que tener una seguridad más efectiva en la frontera, aunque esta debe basarse en las magníficas mejoras que se han hecho en la seguridad de la frontera durante los últimos cuatro a cinco años. Debemos cerciorarnos de perseguir a los empleadores que están aprovechándose del sistema. Debemos hacer que el sistema de inmigración legal funcione de manera más efectiva para que las esperas no sean tan onerosas, que la burocracia no sea tan complicada, para que podamos continuar atrayendo a los mejores y más capacitados de alrededor del mundo a nuestras costas de una forma legal. Y queremos cerciorarnos de que tengamos un camino a la ciudadanía que sea difícil pero que le permita a la gente obtener su condición legal aquí en este país a través del tiempo.

Y el proyecto de ley del Senado satisface esos criterios, en ciertos casos no de la manera que yo lo haría, pero satisface esos criterios básicos. Y creo que atestigua las difíciles decisiones tomadas y las difíciles concesiones hechas por los senadores que participaron en este esfuerzo para poder elaborar este proyecto de ley.

Ahora bien, no he visto lo que los miembros de la Cámara de Representantes están proponiendo. Y tal vez ellos crean que pueden responder a algunas de esas preguntas de otra manera o mejor. Y creo que tenemos que mantener la mente abierta para ver qué es lo que ellos proponen. Sin embargo, el resultado final es que ellos tienen que satisfacer esos criterios básicos de todas maneras: ¿Logra que sea más segura la frontera? ¿Trata sobre cómo los empleadores colaboran con el gobierno para cerciorarse de que nadie se aproveche de la gente ni del sistema? ¿Estamos mejorando nuestro sistema de inmigración legal? Y ¿estamos creando un camino a la ciudadanía para los 11 millones más o menos que son indocumentados en este país?

Y, si ellos satisfacen esos criterios pero son ligeramente diferentes al proyecto de ley del Senado, entonces creo que debemos poder llegar a un acuerdo adecuado. Si no satisface esos criterios, entonces no apoyaré ese proyecto de ley. Así es que tenemos que esperar y ver.

En lo que respecta a México, estoy muy entusiasmado con mi próximo viaje a México para ver al nuevo Presidente, Peña Nieto. Tuve la oportunidad de conocerlo aquí, pero esta será la primera consulta más extensa y será una oportunidad para que sus ministros y los miembros de mi gabinete que están participando puedan realmente dilucidar algunos de estos asuntos.

Gran parte del enfoque va a ser en los asuntos económicos. Hemos invertido tanto tiempo en los asuntos de seguridad entre los Estados Unidos y México que a veces pienso que se nos olvida que este es un aliado comercial masivo que es responsable de inmensas cantidades de comercio y cifras enormes de empleos a ambos lados de la frontera. Queremos ver cómo podemos fortalecer eso, cómo podemos mejorarlo y mantener ese diálogo económico durante un período largo de tiempo.

Eso no quiere decir que no vamos a hablar sobre la seguridad. Creo que en mi primera conversación con el Presidente, este me indicó que a él le sigue preocupando cómo podemos colaborar mutuamente para hacerle frente a los carteles transnacionales de drogas. Hemos logrado un gran progreso en la coordinación y la cooperación entres nuestros dos gobiernos durante los últimos años. Pero sospecho que las cosas siempre pueden mejorar.

Y algunos de estos asuntos sobre los que él habla realmente tenían que ver con las optimizaciones y mejoras en cuanto a cómo las autoridades mexicanas colaboran entre sí, cómo estas se coordinan de manera más efectiva, y tienen menos que ver con la manera en que ellos tratan con nosotros, propiamente. Así es que aun no voy a juzgar cómo esto cambiará la relación entre los Estados Unidos y México hasta que lo escuche directamente de ellos para ver qué es lo que ellos están intentando exactamente lograr.

Pero, en general, lo que puedo decir es que mi impresión es que el nuevo Presidente toma en serio la reforma. Ya él ha tomado algunas decisiones difíciles. Creo que va a tomar otras que mejorarán la economía y la seguridad de los ciudadanos mexicanos, y que además mejorarán la relación bilateral.

Y no quiero dejar de mencionar que también, durante mi visita a Costa Rica, vamos a hablar con los Presidentes de los países de América Central, muchos de quienes están sufriendo problemas económicos y de seguridad, pero que son aliados importantes para nosotros, porque creo que la visión aquí es que queremos cerciorarnos de que nuestro hemisferio esté integrado de manera más efectiva para mejorar la economía y la seguridad de todos los pueblos. Eso es beneficioso para los Estados Unidos. Eso mejorará nuestra economía. Eso puede mejorar nuestra independencia de la energía.

Hay toda una gama de oportunidades, y ese va a ser el propósito de este viaje. Y estoy seguro de que aquellos de ustedes que tengan la oportunidad de viajar conmigo tendrán la oportunidad de discutir esto en más detalle.

¿Todo bien?  Muchísimas gracias a todos. Gracias, muchachos.

     P    ¿Jason Collins?  ¿Quiere decir algo sobre esto?

     EL PRESIDENTE: Sí, yo diré algo sobre Jason Collins. Tuve la oportunidad de hablar con él ayer. Me parece un magnífico joven. Y le dije que no podía estar más orgulloso de él.

Una de las extraordinarias medidas del progreso que hemos presenciado en este país ha sido el reconocimiento de que la comunidad  lesbiana, gay, bisexual y transgénero (LGBT, por sus siglas en inglés) merece la completa igualdad; no solo una igualdad parcial, no solo tolerancia, sino el reconocimiento de que ellos son plenamente una parte de la familia americana.

 Y, dada la importancia de los deportes en nuestra sociedad, para que un individuo que se haya destacado en los niveles más altos en uno de los deportes principales se decida a decir, así soy yo y estoy orgulloso de serlo, sigo siendo un gran competidor, sigo teniendo siete pies de estatura y puedo echármelas con Shaq (risas)y ocasionar una fuerte alta del pívot, y creo que para muchos jóvenes por ahí que son gay o lesbianas que están sufriendo con estos asuntos, ver a un modelo a seguir como este que no tenga miedo, creo que es algo muy bueno.

Y creo que los Estados Unidos deben sentirse orgullosos de que este es simplemente un paso más en este reconocimiento sostenido de que tratamos a todo el mundo de manera justa, y que todo el mundo es parte de una familia, y que juzgamos a la gente por su carácter y su desempeño y no por su orientación sexual. Así es que me siento muy orgulloso de él.

¿Todo bien? 

FIN                11:34 A.M. EDT

 

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