LA CASA BLANCA

Oficina del Secretario de Prensa

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29 de julio, 2013

Cómo arreglar nuestro sistema de inmigración que no funciona:
Los beneficios económicos para las comunidades agrícolas y rurales

La Casa Blanca emite un nuevo informe

De manera que, si estamos realmente comprometidos a fortalecer nuestra clase media y proveerles más escalones de oportunidad a aquellos que están dispuestos a trabajar duro para llegar a la clase media, tenemos que arreglar el sistema. Tenemos que cerciorarnos de que todo negocio y todo trabajador en los Estados Unidos se rija por el mismo conjunto de reglas. Tenemos que sacar a la luz a esa economía en las sombras de manera que todo el mundo rinda cuentas: los negocios sobre a quiénes contratan, y los inmigrantes sobre si están en cumplimiento con las leyes. Esto es algo de sentido común. Y por eso es que necesitamos una reforma migratoria integral.”

– Presidente Barack Obama, 29 de enero, 2013

En el día de hoy, la Casa Blanca emitió un informe, Cómo arreglar nuestro sistema de inmigración que no funciona: Los beneficios económicos para las comunidades agrícolas y rurales, que detalla los beneficios importantes provistos por el proyecto de ley de reforma migratoria bipartidista del Senado al sector agrícola nacional, su fuerza laboral y las comunidades rurales americanas.

Según indica el informe, en años recientes, el sector agrícola ha experimentado un crecimiento sólido, en el que tanto el ingreso agrícola como las exportaciones agrícolas han alcanzado niveles históricamente altos. En 2013, el ingreso agrícola neto está proyectado a ascender a $128.2 mil millones, que sería el nivel más alto desde 1973 después de los ajustes realizados debido a la inflación. Mucho de ese crecimiento se debe a la demanda de las exportaciones agrícolas americanas: el valor de las exportaciones agrícolas ha aumentado de manera constante en años recientes y se proyecta que alcance $135.8 mil millones en el año fiscal 2013, lo que también establecería un nuevo precedente.

Sin embargo, queda más trabajo por hacer y, actualmente, la industria agrícola está obstaculizada por un sistema de inmigración que no funciona y que no puede apoyar a una fuerza laboral previsible y estable. Entre todos los sectores económicos, el sector agrícola de EE.UU. depende grandemente de los trabajadores extranjeros. Los productores agrícolas citan la dificultad de encontrar trabajadores autorizados disponibles y calificados, tanto extranjeros como locales, como un motivo del alto índice de trabajadores indocumentados. En adición, continúa habiendo insuficientes trabajadores de EE.UU. para satisfacer las necesidades laborales: de los trabajadores agrícolas de la cosecha que fueron encuestados entre 2007 y 2009,  el 71 por ciento era extranjero. Al proveerles un camino para ganarse la ciudadanía a los trabajadores agrícolas actualmente no autorizados, el proyecto de ley bipartidista del Senado les ofrece a los trabajadores no autorizados y a sus familias la seguridad que ellos necesitan para invertir en sus propias habilidades y educación y poder obtener empleos mejor remunerados.

En junio, el Senado aprobó con un sólido voto bipartidista una legislación histórica que mayormente guarda consistencia con los principios expuestos por el Presidente para una reforma migratoria de sentido común. Este proyecto de ley fortalecería la seguridad de la frontera al tiempo que les provee un camino para ganarse la ciudadanía a los trabajadores agrícolas indocumentados que son vitales para la industria agrícola de nuestra nación, y un programa de trabajadores temporales negociado por las asociaciones principales de cultivadores y grupos de trabajadores agrícolas. Si se promulga, el proyecto de ley del Senado les proveería un camino a ganarse la ciudadanía a los trabajadores agrícolas indocumentados que incluye pagar una multa, su proporción completa de impuestos y se estima que les permitirá a cerca de 1.5 millones de trabajadores agrícolas y sus dependientes conseguir un estatus legal y a la larga la ciudadanía.

La solidez de la producción agrícola apoya otras partes de la economía, especialmente en las comunidades rurales. En las comunidades rurales que están concentradas en el desarrollo agrícola, un programa de trabajadores temporales y un camino a ganarse la ciudadanía fomentará la producción agrícola y producirá otros efectos positivos de repercusión. Según un análisis económico realizado por Regional Economic Models, Inc. (REMI), un programa expandido de visado H-2A, como el que se encuentra en las disposiciones W-3 y W-4 del proyecto de ley bipartidista del Senado, aumentaría el PIB en aproximadamente $2 mil millones en 2014 y en $9.79 mil millones en 2045. Aunado con una disminución en las poblaciones rurales nativas, la solidez y la continuidad de las áreas rurales de EE.UU. dependen de una reforma migratoria de sentido común que mejore las oportunidades de empleo, les provea a los gobiernos locales las herramientas que necesitan para tener éxito, y que mejore el crecimiento económico.

Es hora de que los líderes Republicanos en la Cámara de Representantes tomen acción para arreglar el sistema de inmigración que no funciona de una manera que requiera la responsabilidad de todos, tanto de los trabajadores que están aquí ilegalmente como de aquellos que los contratan, y que garantice que todo el mundo se rija por las mismas reglas.

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