LA CASA BLANCA

Oficina del Secretario de Prensa

PARA PUBLICACIÓN INMEDIATA

30 de junio 2014

 

DECLARACIONES DEL PRESIDENTE SOBRE SEGURIDAD FRONTERIZA Y REFORMA MIGRATORIA

 

Jardín de la Rosaleda

 

3:04 P.M. EDT

 

EL PRESIDENTE: Buenas tardes a todos. Hace un año este mes, senadores de ambos partidos, con el apoyo de las comunidades empresarial, laboral, legal, de policía, y religiosas, se unieron para aprobar una ley de inmigración basada en el sentido común.

 

Expertos independientes, indicaron que la ley fortalecería nuestras fronteras, haría crecer nuestra economía, reduciría nuestros déficits. Mientras hablamos ahora mismo, hay suficientes republicanos y demócratas en la Cámara de Representantes para aprobar hoy un proyecto de ley de inmigración. Hoy lo firmaría para que entrara en vigor como ley, y Washington resolvería un problema de una manera bipartidista.

 

Sin embargo durante más de un año, los republicanos en la Cámara de Representantes se han negado a permitir un voto arriba o abajo sobre ese proyecto de ley en el Senado o sobre cualquier legislación que arreglara nuestro sistema de inmigración que no funciona. Y me he abstenido de ejercer presión sobre estos durante mucho tiempo para dar al presidente de la Cámara Boehner el espacio que necesitaba para conseguir convencer a sus compañeros republicanos.

 

Mientras tanto, aquí tenemos lo que ha significado un año de obstrucción: Menos recursos para reforzar nuestras fronteras. Significa que haya más empresas libres de jugar con el sistema mediante la contratación de trabajadores indocumentados, lo que perjudica a las empresas que cumplen las reglas y hace que se reduzcan los salarios para estadounidenses que trabajan arduamente. Significa talento perdido cuando los mejores y más brillantes de todo el mundo vienen a estudiar aquí, pero se ven obligados a irse y luego compiten contra nuestras empresas y nuestros trabajadores. Significa falta de oportunidad para que 11 millones de inmigrantes salgan de las sombras y obtengan su ciudadanía si pagan una multa y pasan una verificación de antecedentes, pagan su parte justa de los impuestos, aprenden inglés y se ponen en su lugar de la fila. Significa la angustia de familias separadas.

 

Esta obstrucción ha implicado durante el pasado año. Esto es lo que un proyecto de ley en el Senado arreglaría si la Cámara permitiera que pasara a votación.

 

Nuestro país y nuestra economía serían más fuertes hoy si los republicanos de la Cámara no hubieran permitido un simple voto de sí o no en este proyecto de ley o, en cualquier caso, cualquier proyecto de ley. Estarían siguiendo la voluntad de la mayoría de los estadounidenses que apoyan la reforma. En cambio, han demostrado una y otra vez que no están dispuestos a confrontar al sector del Tea Party con el fin de hacer lo mejor para el país. Y lo peor de todo es que muchos de ellos saben que es lo mejor.

 

Ahora tenemos una verdadera crisis humanitaria en la frontera que sólo pone de relieve la necesidad de dejar de lado la política y arreglar nuestro sistema de inmigración de una vez por todas. En las últimas semanas, hemos visto un aumento de los menores que llegan solos a la frontera, son traídos aquí y a otros países por contrabandistas y traficantes.

 

El viaje es increíblemente peligroso para estos niños. Los niños que son lo suficientemente afortunados para sobrevivir recibirán cuidados mientras pasan por el proceso legal, pero en la mayoría de los casos ese proceso conllevará su vuelta a su ligar de origen. He enviado un mensaje claro a los padres en estos países de que no pongas a sus hijos en esta tesitura. Envié recientemente al vicepresidente Biden para que se reuniera con líderes en América Central y encontráramos formas de abordar la raíz de las causas de esta crisis. El secretario Kerry también se reunirá con estos líderes mañana. Junto con nuestros socios internacionales, estamos tomando nuevas medidas para perseguir a contrabandistas peligrosos que están poniendo las vidas de miles de niños en riesgo.

 

Hoy envié una carta a los líderes del Congreso pidiéndoles que trabajen conmigo para abordar el urgente desafío humanitario en la frontera y apoyen los agentes de inmigración y de las patrullas fronterizas que han aprehendido y deportado a cientos de miles de inmigrantes indocumentados cada año. Y que entiendan, por cierto, que mayormente, esto no es una situación en la que estos niños se están escapando. Están siendo aprehendidos. Pero el problema es que nuestro sistema es tan disfuncional, tan confuso que la gente no sabe cuáles son las reglas.

 

Ahora bien, entiendan que hay un número de republicanos que han estado dispuestos a trabajar con nosotros para aprobar una verdadera reforma migratoria de sentido común, y quiero darles las gracias por sus esfuerzos. Hay un número de líderes republicanos en el Senado que hizo un excelente trabajo y merece nuestro agradecimiento. Y menos visiblemente, ha habido gente en la Cámara que ha estado tratando de trabajar para lograrlo. Y en silencio, porque no siempre ayuda el alabarlos, les he expresado cuánto aprecio los esfuerzos que han hecho.

 

Yo creo al presidente de la Cámara Boehner cuando dice que quiere aprobar una ley de inmigración. Creo que realmente quiere hacer algo. Pero la semana pasada, me informó que los republicanos continuarán bloqueando una votación sobre la reforma migratoria al menos durante el resto de este año. Algunos en el grupo republicano de la Cámara están utilizando la situación con los niños no acompañados como nueva excusa para no hacer nada. Ahora bien, quiero que todos tengan esto en cuenta. Su argumento parece ser que porque el sistema no funciona, no debemos hacer un esfuerzo para arreglarlo. No tiene sentido. Esto no está a la altura. Es sólo política, simple y llanamente.

 

Ahora bien, hay otros en el grupo republicano en la Cámara que argumentan que no pueden actuar porque están enfadados conmigo por utilizar mi autoridad ejecutiva demasiado ampliamente. Tampoco tiene sentido. Yo no prefiero tomar medidas administrativas. Prefiero ver soluciones permanentes a la cuestión que enfrentamos. Ciertamente ello es cierto respecto de la inmigración. He dejado eso claro varias veces. Nada me gustaría más que ver legislación bipartidista aprobada en la Cámara, el Senado, que llegara a mi escritorio y poderla firmar.

 

Esto es cierto sobre la inmigración, es cierto sobre el salario mínimo, es cierto sobre igualdad de remuneración. Hay un montón de cosas sobre las que yo preferiría en gran parte que el Congreso hiciera algo. Tomo medidas ejecutivas sólo cuando tenemos un grave problema, un problema serio, y el Congreso decide no hacer nada. En esta situación, el hecho de que los republicanos de la Cámara no aprueben un dichoso proyecto de ley es perjudicial para nuestra seguridad, es perjudicial para nuestra economía y es perjudicial para nuestro futuro.

 

Así que mientras continúo presionando a los republicanos de la Cámara a dejarse de excusas y que actúen, y espero que sus electores así lo hagan también, Estados Unidos no puede esperar para siempre. Y esa es la razón por la que hoy estoy empezando un nuevo esfuerzo para arreglar tanto nuestro sistema de inmigración como yo solo pueda, sin el Congreso. Como primer paso, he dado instrucciones al secretario de Seguridad Nacional y al secretario de Justicia para que movilicen los recursos apropiados y disponibles desde nuestro interior a la frontera.

Proteger la seguridad pública y deportar a los criminales peligrosos ha sido y seguirá siendo la prioridad principal, pero vamos a reenfocar nuestros esfuerzos en lo que podamos para asegurarnos de que hacemos todo lo necesario para mantener segura nuestra frontera.

 

También he instruido al secretario Johnson y al secretario Holder para que identifiquen acciones adicionales que mi administración pueda tomar por nuestra cuenta, en lo que cabe dentro de mi autoridad legal existente, para hacer lo que Congreso se niega a hacer y arreglar nuestro sistema de inmigración tanto como podamos. Si el Congreso no hace su trabajo, por lo menos nosotros podemos hacer el nuestro. Espero sus recomendaciones antes de finales de verano y tengo la intención de adoptar dichas recomendaciones sin demora.

 

Por supuesto, incluso con medidas agresivas por mi parte, la acción administrativa solamente no aborda el problema adecuadamente. Las reformas que harán más para fortalecer nuestras empresas, nuestros trabajadores y nuestra economía en su totalidad todavía requerirán una ley del Congreso. Y repito: estas son las reformas que ya disfrutan del amplio apoyo de los estadounidenses. Es muy raro conseguir que se pongan de acuerdo en lo que hace falta lograr todos los sectores; laboral, empresarial, los evangélicos, la policía. Y en algún momento, ello debería ser suficiente. Normalmente, es suficiente. El punto del servicio público es resolver problemas públicos. Y aquellos de nosotros que tenemos el privilegio de servir tenemos la responsabilidad de hacer todo lo posible para mantener seguros a los estadounidenses y mantener abiertas las puertas de la oportunidad.

 

Y si lo hacemos, entonces un año a partir de ahora, no sólo nuestra economía y nuestra seguridad serían más fuertes, sino tal vez los mejores y más brillantes de todo el mundo que vienen a estudiar aquí se quedarían y crearían puestos de trabajo aquí. Tal vez empresas que cumplen las reglas ya no serían socavadas por las empresas que no las cumplen. Tal vez más las familias que han estado viviendo aquí desde hace años, cuyos hijos son a menudo ciudadanos estadounidenses, quienes son nuestros vecinos y nuestros amigos, cuyos hijos son amigos de nuestros hijos y van a la escuela con ellos, y juegan en los equipos de pelota con ellos, tal vez esas familias llegarían a estar juntas. Pero gran parte de esto sólo sucedería si los estadounidenses continúan presionando al Congreso para que esto se resuelva.

 

Así que le he dicho al presidente de la Cámara Boehner que incluso mientras tomo esas medidas puedo dentro de mi autoridad legal existente hacer que funcione mejor el sistema de inmigración, voy a seguir intentando llegar a los republicanos de la Cámara con la esperanza de que ofrezcan una solución más permanente con un proyecto de ley integral. Tal vez sea después de las elecciones de mitad de término, cuando estén menos preocupados por la política. Quizá sea el año que viene. Cuando quiera que sea, encontrarán en mí un socio dispuesto. He sido coherente en decir que estoy dispuesto a trabajar con ellos en un proyecto de ley que no considero perfecto. Y el proyecto de ley del Senado fue un buen ejemplo de la capacidad de compromiso para terminar con esto. Lo único que no puedo hacer es quedarme parado sin hacer nada esperando a que ellos organicen su vida.

 

Y me gustaría repetir lo que dije antes. Si los republicanos de la Cámara están realmente preocupados por mí por tomar demasiadas acciones ejecutivas, la mejor solución para eso es aprobar leyes. Aprobar un proyecto de ley; resolver un problema. No digamos que no a algo sobre lo que todo el mundo está de acuerdo en que hay que hacer. Porque si aprobamos un proyecto de ley, que suplantaría administrativamente todo lo que yo haya hecho, tendremos ahí una estructura que funcione y que será permanente. Y la gente puede hacer planes y las empresas pueden hacer planes basados en la ley. Y habrá claridad tanto aquí dentro de este país como fuera de él.

 

Permítanme terminar diciendo que el viernes es el 4 de julio. Es el día en que celebramos nuestra independencia y todas las cosas que hacen que este país tan grande. Y cada año, Michelle y yo y unos cien militares y soldados heridos y sus familias vienen aquí al jardín para una barbacoa y ver los fuegos artificiales en el Paseo Nacional.

 

Y algunos de los militares que vienen este año son únicos porque firmaron para servir, para sacrificarse, para potencialmente dar sus vidas por la seguridad de este país aunque no eran todavía estadounidenses. Eso es lo mucho que quieren a este país. Estaban dispuestos a luchar y morir por un Estados Unidos al que aún no pertenecen plenamente. Creo que se han ganado sus galones en más de una forma. Y por eso el viernes por la mañana vamos a naturalizarlos en una ceremonia celebrada aquí en la Casa Blanca. Este Día de la Independencia será su primer día como ciudadanos estadounidenses.

 

Una de las cosas que celebramos el viernes, una de las cosas que hacen grande a este país, es que somos una nación de inmigrantes. Nuestra gente viene de todos los rincones del globo. Eso es lo que nos hace especiales. Eso es lo que nos hace únicos. Y a lo largo de nuestra historia, hemos venido en ola tras ola de todas partes al comprender que había algo en este lugar donde el todo era mayor que la suma de sus partes; que todas las diferentes culturas e ideas y energía que se unirían para crear algo nuevo.

 

Juntos ganamos libertad de este país. Juntos construimos este país. Juntos defendimos este país. Eso nos hace especiales. Nos hace fuertes. Eso nos hace estadounidenses. Eso es digno de celebración. Y eso es lo que quiero que recordemos, no sólo los republicanos de la Cámara sino todos nosotros como estadounidenses.

 

Muchas gracias.

 

(termina el texto)

 

3:21 P.M. EDT

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