The White House

Office of the Press Secretary

Declaraciones del Presidente al Grupo Demócrata del Congreso el Sábado

Auditorio del Centro de Visitantes del Capitolio
Washington, D.C.

3:53 P.M. EDT
 
     EL PRESIDENTE:  Muchas gracias. Muchas gracias. Muchas gracias. Muchas gracias. Muchas gracias. Muchas gracias a todos- Muchas gracias. Muchas gracias. Muchas gracias. Por favor, tomen asiento.
 
     Al líder Reid, a Steny Hoyer, John Larson, Xavier Becerra, Jim Clyburn, Chris Van Hollen, a la extraordinaria líder y extraordinaria presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y a todos los miembros aquí presentes, muchas gracias por invitarme. (Aplausos.)  Gracias por invitarme y gracias por sus incansables esfuerzos a favor del seguro médico en este país.
 
    Tengo el enorme placer de contar con una biblioteca realmente excepcional en la Casa Blanca. Y estaba hojeando algunos de los escritos de anteriores presidentes y encontré esta cita de Abraham Lincoln:  “No estoy obligado a vencer, pero sí a ser fiel a mis principios. No estoy obligado a triunfar, pero sí a usar al máximo la luz que llevo dentro”.
 
    Este debate ha sido un difícil debate. Este proceso ha sido un difícil proceso. Y este año ha sido un año difícil para el pueblo estadounidense. Cuando presté el juramento del cargo, estábamos en medio de la peor recesión desde la Gran Depresión. Ochocientas mil personas al mes perdían el empleo. Millones de personas perdían su seguro médico. Y el sistema financiero estaba al borde del colapso.
 
    Y este cuerpo legislativo tuvo que realizar algunas de las votaciones más difíciles y tomar algunas de las decisiones más difíciles en la historia del Congreso. No porque estaban obligados a vencer, sino porque estaban obligados a ser honestos. Porque todos y cada uno de ustedes tomó la decisión de que en un momento de tanta urgencia, era menos importante sopesar lo que decían los sondeos que sopesar lo que era correcto.
 
    Un año más tarde, las circunstancias han cambiado. Gracias a las medidas que ustedes tomaron, el sistema financiero se ha estabilizado. La bolsa de valores se ha estabilizado. Las empresas están empezando a invertir de nuevo. La economía, en lugar de contraerse, ha vuelto a expandirse. Hay indicios de que van a comenzar a contratar nuevamente. A lo largo del país, todavía la gente está pasando terribles apuros, pero existe la percepción de que estamos progresando... gracias a ustedes.
 
    Pero incluso antes de esta crisis, todos y cada uno de nosotros sabía que había millones de personas en todo Estados Unidos que estaban viviendo sus propias crisis silenciosas. Tal vez porque tenían un hijo con una enfermedad preexistente y no obstante cuán desesperados estuvieran, no obstante a qué aseguradora llamaran, no podían conseguir cobertura para ese hijo. Tal vez era alguien obligado a jubilarse prematuramente, a los cincuenta y tantos, y todavía no podía recibir Medicare y no podía encontrar trabajo y no podía encontrar seguro médico a pesar de que tenía una enfermedad crónica que requería atención.
 
    Todos y cada uno de ustedes, antes o después de que llegaran al Congreso han conocido a electores suyos con historias dramáticas. Y los han mirado a los ojos y les han dicho que iban a hacer algo al respecto, que por eso querían ser parte del Congreso.
 
    Y ahora, estamos a las puertas de hacer algo al respecto. Estamos a un día. Después de un año de debate, después de escuchar todos los argumentos de prácticamente todo el mundo, estamos a 24 horas.
 
    Y como algunos de ustedes saben, no paso mucho tiempo viendo cable, pero tampoco estoy totalmente ajeno a la situación. Tengo una idea de lo que se está transmitiendo, y la mayor parte está obsesionada con estas preguntas: “¿Qué significará esto para el partido demócrata? ¿Qué significará esto para los sondeos del Presidente? ¿Cuáles serán las repercusiones en noviembre? ¿Será positivo o negativo para la mayoría demócrata? ¿Qué significará esto para los distritos reñidos?”
 
     Y noté que muchos en la ciudad ofrecieron sus consejos amistosos. (Risas.)  Mitch McConnell, John Boehner, Karl Rove... les advierten del horrendo golpe que recibirán si respaldan esta ley. Bueno, tal vez repentinamente hayan cambiado de opinión y estén profundamente preocupados por sus amigos demócratas. (Risas.) Les dan los mejores consejos posibles para asegurarse de que Nancy Pelosi siga siendo la presidenta de la Cámara de Representantes y Harry Reid siga siendo el líder de la mayoría y que todos ustedes conserven sus escaños. Es una posibilidad. (Risas.)
 
    Pero también es posible que se den cuenta de que luego de que se aprueba la reforma de salud y yo promulgue la ley, que va a ser un poco difícil representar engañosamente este esfuerzo.
 
    Porque este año, las pequeñas empresas empezarán a recibir créditos tributarios para que puedan ofrecer seguro médico a los empleados que actualmente no lo tienen. (Aplausos.) Porque este año, esos mismos padres que estaban preocupados porque no podían conseguir cobertura para sus hijos con enfermedades preexistentes ahora tienen la certeza de que las aseguradoras tienen que darles cobertura... este año. (Aplausos.) 
 
    Porque este año, las aseguradoras no podrán cancelarle repentinamente la cobertura a alguien porque se enfermó... (aplausos)... ni imponer límites a la cobertura de por vida o límites que restrinjan la cobertura que tienen. Tal vez saben que este año, por primera vez, los jóvenes podrán seguir siendo parte de la póliza de seguro médico de sus padres hasta que tengan 26 años y piensan que eso puede resultar popular en todo el país. (Aplausos.)
 
    Y lo que también saben es lo que no pasará. Saben que cuando esta ley se apruebe y yo la promulgue, ¡qué sorpresa!, nadie va a desconectar a la abuelita. (Risas.) Resultará que de hecho la gente que está satisfecha con su seguro médico va a poder conservar su seguro médico; que no hay ninguna toma de control por el gobierno. Las personas se van a dar cuenta de que si están satisfechas con su médico, podrán conservar a su médico. De hecho, será más probable que conserven a su médico porque el sistema será más sólido.
 
    Resultará que esta histórica ley se basa en el sistema de seguro privado que tenemos ahora y que se mantiene en el centro del pensamiento político estadounidense. Resultará que esta ley recoge las recomendaciones de no sólo el demócrata Tom Daschle, sino también de los republicanos Bob Dole y Howard Baker; que ésta es una ley centrista cuyo propósito es ayudar al pueblo estadounidense en un aspecto de su vida que requiere ayuda urgente.
 
     Bueno, hay algunos que querían un sistema administrado totalmente por el gobierno con un solo pagador. Esta ley no es así. Los republicanos querían un enfoque que yo llamo “que los zorros vigilen el gallinero” en que los reglamentos para las aseguradoras se hacían menos estrictos y se les permitía funcionar a su antojo, con la idea de que, de alguna manera, eso iba a reducir los costos para el pueblo estadounidense. No conozco a ningún economista serio y experto en seguro médico que respalde esta idea, pero ésa era su propuesta. Y la rechazamos porque lo que dijimos es que queremos crear un sistema en que el cuidado de salud funciona no para las aseguradoras, sino que funciona para el pueblo estadounidense, funciona para las familias de clase media.
 
    ¿Qué hicimos, entonces? ¿Cuál es la esencia de esta ley? Número uno, éstas son las reformas de seguros más estrictas de la historia. (Aplausos.) Nos estamos cerciorando de que el sistema de seguro privado funcione para las familias promedio. Una receta... se trata de una ‘musculosa’ declaración de los derechos de los pacientes. Tantos de ustedes han trabajado individualmente en estas reformas del seguro médico, las que están en este conjunto de medidas, para cerciorarse de que las familias reciban un trato justo, que si están pagando una prima, reciban un buen servicio a cambio de ella; para cerciorarse de que los empleadores, si están pagando primas por sus empleados, que sus empleados reciban la cobertura que esperan; para cerciorarse de que las aseguradoras no se aprovechen del sistema con cláusulas en letra menuda y con cancelaciones, y quitándole la cobertura a quienes más la necesitan, sino que tengan que cumplir ciertas reglas básicas que demuestren equidad y buen servicio. Eso es lo primero.
 
    En segundo lugar, lo que esto hace es crear un grupo mancomunado, un mercado, que reúna a personas y pequeñas empresas que ahora están teniendo dificultades terribles para conseguir seguro médico, para que puedan comprar una póliza como parte de un gran grupo, así como lo hacen los empleados federales y los miembros del Congreso. Ahora van a ser parte de un grupo que puede negociar mejores tarifas, mejor calidad, más competencia.
 
    Y por eso la Oficina de Presupuesto del Congreso (Congressional Budget Office) dice que las tarifas de las personas se reducirán entre 14 y 20 por ciento en comparación con las de planes similares. Y ésas no son mis cifras, son las cifras de la Oficina de Presupuesto del Congreso. Entonces, la gente tendrá opciones y competencia, de la misma manera que los miembros del Congreso tienen opciones y competencia.
 
    En tercer lugar, si aun así las personas no pueden pagarlo, les otorgaremos créditos tributarios: el mayor recorte tributario en la historia que se otorga a pequeñas empresas y familias trabajadoras y está relacionado con el cuidado de salud. (Aplausos.)

   Y en cuarto lugar, ésta es la mayor reducción de nuestro déficit desde la Ley de Equilibrio Presupuestal (Budget Balance Act), una de las más importantes medidas en la historia para reducir el déficit… Más de $1.3 billones que ayudarán a llevarnos por el camino de la responsabilidad fiscal. (Aplausos.)

   Y eso es antes de contar las medidas más trascendentales, que asegurarán, por ejemplo, que en vez de que le hagan cinco pruebas cuando va al médico, le hagan sólo una; que el sistema de atención esté funcionando por el bien de los pacientes, no sólo por facturar. Y todo aquél que la ha examinado dice que esta medida contiene toda buena idea para cambiar la curva de costos y comenzar a reducir realmente el costo del cuidado de salud.

   Entonces, de eso se trata este esfuerzo. Las más estrictas reformas de seguro de la historia. Un mercado para que las personas tengan opciones y competencia con la que no cuentan en este momento, por lo que están viendo que sus primas aumentan 20, 30, 40, 50 por ciento. Reducciones en el costo del cuidado de salud para millones de familias estadounidenses, incluidas las que tienen seguro médico. La Business Roundtable hizo su propio estudio y dijo que esto potencialmente les ahorraría a los empleadores $3,000 por empleado en su cuidado de salud debido a las medidas en esta legislación.

   Y por cierto, no sólo reduce el déficit; la pagamos responsablemente, algo que los miembros del otro partido, quienes hablan mucho sobre la responsabilidad fiscal pero que no parecen practicar lo que predican, no pueden decir respecto a su ley de medicamentos recetados. Nosotros, de hecho, lo estamos haciendo. (Aplausos.) Esto está pagado y no agregará ni un centavo al déficit; reducirá el déficit. (Aplausos.)

   Bien, ¿es perfecto este proyecto de ley? Por supuesto que no. ¿Resolverá todos y cada uno de los problemas en nuestro sistema de salud inmediatamente? No. Hay todo tipo de ideas que muchos de ustedes tienen que no están incluidas en esta legislación. Sé que se ha hablado, por ejemplo, sobre cómo vamos a tratar las disparidades regionales, y sé que hubo una reunión con la secretaria Sebelius para asegurar que podamos continuar tratando de cerciorarnos de que tengamos un sistema que les dé a las personas el mayor beneficio por su dinero. (Aplausos.)

   Entonces, esto no es… hay todo tipo de cosas que muchos de ustedes querrían ver que no están en esta legislación. Hay algunas cosas que a mí me gustaría ver que no están en esta legislación. Pero, ¿es el paso más importante que hemos dado en la atención de salud desde Medicare? Sin ninguna duda. ¿Es la más importante propuesta legislativa de índole nacional en términos de darles a las esmeradas familias de clase media un respiro desde Medicare? Sin ninguna duda. ¿Es una mejora considerable con relación al status quo? Sin ninguna duda.

   Sin embargo, sé que todavía es una votación difícil. Sé que es una votación difícil. He hablado con muchos de ustedes individualmente. Y debo decir que si francamente creen en el fondo de su corazón, en su conciencia, que ésta no es una mejora con relación al status quo; que si a pesar de toda la información que ha circulado que dice que sin serios esfuerzos de reforma como éste, las primas de la gente van a aumentar al doble durante los próximos cinco o 10 años, que las personas van a continuar recibiendo cartas de sus aseguradoras diciendo que su prima acaba de subir 40 ó 50 por ciento; si piensan, por algún motivo, que está bien que tengamos a millones de estadounidenses esmerados que no pueden pagar el cuidado de salud y que eso está bien, es aceptable, en el país más rico del mundo, que hay niños con enfermedades crónicas que no reciben la atención que necesitan… si creen que el sistema está funcionando para los estadounidenses promedio en vez de las aseguradoras... entonces no deben votar por esta propuesta. Si pueden decirlo con toda sinceridad, entonces, no deben respaldarla. Están aquí para representar a sus electores y si piensan con toda sinceridad que no ayudaría a sus electores, no deben votar a favor de esto.

   Pero si están de acuerdo en que el sistema no está funcionando para las familias promedio, si han oído los mismos relatos que yo he oído en todas partes, en todo el país, entonces, ayúdennos a solucionar los problemas de este sistema. No lo hagan por mí. No lo hagan por Nancy Pelosi o Harry Reid. Háganlo por todas las personas que están pasando apuros.

   Algunos de ustedes saben que todos los días leo 10 cartas de las 40,000 que recibimos. Comencé a leer algunas de las que recibí esta mañana. “Estimado Presidente Obama, mi hija, una persona maravillosa, perdió su empleo. No tiene seguro médico. Tenía un coágulo de sangre en el cerebro. Ahora está discapacitada, no puede recibir atención”. “Estimado Presidente Obama, no cumplo con los requisitos para Medicare. COBRA está por acabarse. Estoy desesperado; no sé qué hacer”.

   Háganlo por ellos. Háganlo por las personas que están realmente asustadas en este momento y no merecen esto, que han obedecido las leyes, que han hecho todo lo correcto y que repentinamente descubrieron que debido a un accidente, debido a una enfermedad, están por perder su casa; o no pueden prestarles a sus hijos la ayuda que necesitan; o son una pequeña empresa que hasta ahora siempre se ha enorgullecido de ofrecerles seguro a sus trabajadores y resulta que simplemente ya no pueden pagarlo y tienen que tomar la decisión de si seguir proporcionando seguro médico para los trabajadores o simplemente cancelar su cobertura o dejar de contratar a algunas personas porque simplemente no pueden pagarlo… Todo se lo están tragando las aseguradoras.

   No lo hagan por mí. No lo hagan por el Partido Demócrata. Háganlo por los estadounidenses. Son ellos los que están a la espera de que se haga algo al respecto ahora mismo. (Aplausos.)

   Sé que es un voto difícil. Y en realidad me siento seguro –he hablado con algunos de ustedes individualmente– de que terminará siendo la opción inteligente en términos políticos, porque creo que una buena medida es buena para la política. (Aplausos.) Estoy convencido de que cuando vayan por allí con la frente en alto y digan, pienso que hacer esto es lo correcto a favor de mis electores y lo correcto para Estados Unidos, que a fin de cuentas, la verdad saldrá a relucir.

   Tuve una fabulosa conversación con Betsy Markey. No sé si Betsy está por aquí. Allá está. (Aplausos.) Betsy está en un distrito reñido. El principal periódico es algo conservador, según lo describió Betsy. No estaban muy contentos con la reforma del cuidado de salud. Se opusieron a ella. Betsy, a pesar de la presión, anunció que está a favor de esta propuesta. Y, quién se lo iba a imaginar, al día siguiente, el mismo periódico saca un editorial que dice, ¿saben qué?, hemos estado considerándolo, hemos examinado la legislación, y realmente nos complace que la congresista Markey esté respaldando esta legislación. (Aplausos.)

   Cuando veo a John Boccieri ponerse de pie, orgulloso junto con un grupo de sus electores… (aplausos)… en uno de los distritos más reñidos que hay, y rodeado de un grupo de personas de su distrito con enfermedades preexistentes, diciendo ¿saben? no sé qué está sucediendo en Washington, pero sé lo que está sucediendo con estas familias… Estoy orgulloso de él.

   Bien, no puedo garantizar que esto sea positivo políticamente. Cada uno de ustedes conoce su distrito mejor que yo. Ustedes hablan con su gente. Están bajo una presión enorme. Están recibiendo llamadas computarizadas. Están recibiendo mensajes electrónicos que congestionan el sistema de comunicaciones. Sé la presión que sienten. Se hacen unos cuantos comentarios sobre mí. No sé si lo han notado. (Risas.) He estado en su lugar. Sé lo que es emitir un voto polémico.

   Pero, ¿qué dijo Lincoln? “No estoy obligado a vencer, pero sí a ser fiel a mis principios”. Hace dos generaciones, las personas que ocupaban su lugar tomaron una decisión: nos aseguraremos de que las personas mayores y los pobres tengan un seguro médico con el que puedan contar. E hicieron lo correcto.

   Y estoy seguro de que en el momento que emitieron ese voto, tampoco estaban seguros de la situación política, no más que las personas que tomaron la decisión de cerciorarse de poner en vigor el Seguro Social que no sabían cuál sería el desenlace político, no más que las personas que aprobaron las leyes de derechos civiles que no sabían cuál sería el desenlace político. No estaban obligados a ganar, pero estaban obligados a ser fieles a sus principios.

   Y ahora tenemos a estadounidenses de clase media que no tienen Medicare ni tienen Medicaid, que ven el sistema basado en los empleadores comenzando a desmantelarse o ellos mismos caen en situaciones terribles. Y la pregunta es, ¿vamos a ser fieles a ellos?

   A veces pienso como entré en la política. No me consideraba un político potencial cuando me gradué de la universidad. Fui a trabajar en los vecindarios, trabajé con iglesias católicas en vecindarios pobres de Chicago, tratando de averiguar cómo las personas podían recibir un poquito de ayuda. Y sentía escepticismo sobre la política y los políticos, igual que muchos estadounidenses sienten escepticismo sobre la política y los políticos en este momento. Siempre asumía que cuando las cosas se ponen difíciles, demasiado a menudo, las personas elegidas a cargos públicos velan por sus propios intereses y no por los de las personas que los eligieron; que se hacen demasiadas concesiones mutuas; que los intereses especiales tienen demasiado poder; simplemente tienen demasiada influencia; hay demasiado dinero por allí.

   Y finalmente decidí tomar una parte activa porque me di cuenta de que si no estaba dispuesto a participar y ser fiel a mis principios, el sistema no cambiaría. Cada uno de ustedes tuvo un momento similar al comienzo de su carrera. Quizá fue simplemente al escuchar las historias en su vecindario sobre lo que estaba sucediendo con gente que había sido despedida del trabajo. Quizá fue debido a su propia experiencia familiar, alguien que se enfermó y no tenía atención médica y usted dijo que era necesario que algo cambiara.

   Algo los inspiró a tomar parte activa y algo los inspiró a ser demócratas en vez de postularse como republicanos. Porque en el fondo del corazón, se dijeron a sí mismos, creo en un Estados Unidos en el que no velamos simplemente por nuestros propios intereses, no simplemente les decimos a las personas, arréglenselas como puedan, sino que nos enorgullecemos de nuestro individualismo, nos enorgullecemos de nuestra libertad, pero también tenemos un sentido de hermandad y un sentido de comunidad… (aplausos)… y estamos dispuestos a velar unos por los otros y ayudar a las personas que son vulnerables y ayudar a las personas que están pasando por un mal momento y mostrarles el camino para llegar al éxito y darles la escalera para que asciendan a la clase media. Por eso decidieron postularse. (Aplausos.)

   Y ahora, muchos de nosotros hemos estado aquí un tiempo, y todos aquí han recibido golpes y heridas. Y resulta que a veces se vieron forzados a hacer concesiones y han estado lejos de su familia por mucho tiempo y a veces se han perdido ocasiones especiales para sus hijos. Y quizá ha habido momentos en que se preguntaron, ¿por qué entré en la política para comenzar? Y quizá las cosas no pueden cambiar al final. Y cuando hacen algo valiente, a veces eso provoca un ataque. Y a veces las mismas personas a las que pensaba que estaba tratando de ayudar se molestan con ustedes y les gritan. Y se dicen a sí mismos, quizá la razón para entrar en política ha desaparecido.

   Pero, ¿saben qué? De vez en cuando, de vez en cuando, se da el momento en que tienen la oportunidad de reivindicar todo eso, sus mayores esperanzas para sí mismos, para este país, en que tienen la oportunidad de cumplir con esas promesas que hicieron en todas esas asambleas públicas y todos esos desayunos con electores y todos esos viajes por el distrito, todas esas personas a las que miraron a los ojos y les dijeron, ¿saben qué? tienen razón, el sistema no está funcionando para ustedes, y voy a hacerlo un poquito mejor.

   Y éste es uno de esos momentos. Éste es uno de esos momentos en que pueden decir francamente, caramba, éste es exactamente el motivo por el que vine aquí. Por esto entré a la política. Por eso me dediqué al servicio público. Por esto hice esos sacrificios. Porque creo tan profundamente en este país y creo tan profundamente en esta democracia que estoy dispuesto a adoptar una posición incluso cuando es difícil, incluso cuando es duro.

   Cada uno de ustedes les hizo esa promesa no sólo a sus electores sino a sí mismos. Y éste es el momento de cumplir con esa promesa. No tenemos la obligación de ganar, pero sí tenemos la obligación de ser fieles a nuestros principios. No tenemos la obligación de tener éxito, pero sí tenemos la obligación de permitir que cualquiera que sea nuestra luz, que resplandezca. Llevamos décadas debatiendo el cuidado de salud. Se ha debatido ahora un año. Está en sus manos. Es hora de aprobar la reforma del cuidado de salud por Estados Unidos, y estoy seguro de que lo harán mañana.

   Muchas gracias, Cámara de Representantes. Hagámoslo. (Aplausos.)

 

White House Shareables