the WHITE HOUSEPresident Barack Obama

Search form

The White House
Office of the Press Secretary
For Immediate Release

MENSAJE SEMANAL: El Presidente Obama le hace un llamado a los líderes Republicanos a que dejen la politiquería a un lado y se concentren en afianzar la economía

WASHINGTON – En su mensaje semanal, el Presidente Obama calificó los comentarios recientes de líderes Republicanos como “preocupantes,” ya que ponen la ventaja política como la prioridad por encima de resolver los problemas del país. Además le hizo un llamado a tanto Demócratas como Republicanos a que trabajen juntos para lograr que el país avance. No obstante cuales sean los resultados de las elecciones del martes, líderes de ambos partidos tienen un deber con el pueblo estadounidense de dejar la politiquería a un lado y trabajar sobre varios temas que tradicionalmente han contado con apoyo bipartidista, como recortes tributarios para familias de clase media e inversiones en infraestructura.

El audio y el video del mensaje estarán disponibles por Internet en www.whitehouse.gov a partir de las 6:00 a.m. EDT del sábado 30 de octubre, 2010.

Declaraciones del Presidente Barack Obama
Versión Preparada
La Casa Blanca
30 de octubre, 2010

El martes es el día de las elecciones, y aquí en Washington, de todo lo que se habla es de quién va a ganar y quién va a perder, sobre los partidos y la política.

Pero estoy seguro de que ante la mesa familiar, ustedes están hablando sobre otros asuntos: sobre las finanzas de su familia o quizá la situación económica en su ciudad; sobre sus hijos y lo que les depara el futuro. Y tienen la esperanza de que una vez que se acaben las elecciones, las personas que elijan para que los representen pongan de lado la política por un tiempo y trabajen juntas para resolver problemas.

Yo también tengo esa esperanza.

Sea cual sea el resultado del martes, necesitamos unirnos para ayudar a hacer que la gente que todavía está desempleada vuelva a trabajar. Y hay varias cosas prácticas que podemos hacer de inmediato para promover el crecimiento y alentar a las empresas a que contraten y se expandan. Son medidas sobre las que todos deberíamos concordar; no son ideas demócratas ni republicanas, sino propuestas que han sido respaldadas tradicionalmente por ambos partidos.

Debemos otorgar recortes tributarios continuos a las familias de la clase media que han sido peor golpeadas por la recesión. Debemos permitir que las empresas aplacen los impuestos por el equipo que compren el próximo año. Y debemos hacer que el crédito tributario a la investigación y experimentación sea permanente y más alto, a fin de promover la innovación y nuevos productos y tecnología.

Aparte de estas medidas a corto plazo, debemos trabajar juntos para hacerles frente a los desafíos más extensos que enfrenta el país, para que podamos seguir siendo competitivos y prósperos en una economía mundial. Eso significa asegurar que nuestros jóvenes cuenten con las aptitudes y la educación necesaria para realizar los trabajos de una nueva era. Eso significa construir nueva infraestructura –desde trenes de alta velocidad hasta internet de alta velocidad– para que nuestra economía tenga espacio para crecer. Y eso significa promover un ambiente de innovación y sentido empresarial que permita que las compañías y los trabajadores estadounidenses sean líderes en sectores como la energía limpia.

Con respecto a estos asuntos –asuntos que determinarán nuestro éxito o fracaso en este nuevo siglo– creo que es una responsabilidad fundamental de todos los que ocupan cargos públicos buscar terreno común. Quizá no siempre sea fácil concordar; a veces tenemos diferencias filosóficas legítimas.
Y quizá no siempre sea lo mejor para la política. Pero es lo correcto para el país.

Por eso los comentarios recientes de dos altos líderes republicanos del Congreso me parecieron tan preocupantes. El líder republicano de la Cámara de Representantes en efecto dijo que "éste no es momento para transigir". Y el líder republicano del Senado dijo que su principal objetivo después de esta elección es simplemente ganar la próxima.

Sé que éstos son los días finales de la campaña. No es de sorprender que estemos oyendo esta retórica acalorada. Así es la política. Pero cuando se emitan los votos y las elecciones terminen, debemos poner este tipo de partidismo de lado, ya sea ganemos, perdamos o empatemos.

A fin de cuentas, se trata de una opción simple. Podemos pasar los próximos dos años riñendo unos con los otros, atascados en debates trillados, paralizados, incapaces de lograr solucionar los serios problemas que enfrenta el país. Podemos quedarnos cruzados de brazos mientras nuestros competidores como China y otros alrededor del mundo tratan de superarnos al tomar las decisiones cruciales que les permitirán lograr una ventaja en nuevos sectores.

O podemos hacer lo que el pueblo estadounidense exige que hagamos. Podemos avanzar. Podemos promover nuevos empleos y empresas al aprovechar el talento e ingenio de nuestro pueblo. Podemos dar los pasos necesarios para ayudar a la próxima generación, en vez de simplemente preocuparnos sobre las próximas elecciones. Podemos expresar nuestra fidelidad a algo que es mucho más importante que la afiliación a un partido político: la fidelidad a nuestro país.

Gracias.