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Declaraciones del presidente en la Casa Blanca durante la Conferencia de las Naciones Tribales

EL PRESIDENTE: Gracias. Muchas gracias. Muchísimas gracias. Por favor tomen asiento. Gracias.

Gracias Fawn, por la maravillosa presentación. Gracias a todos ustedes. Es maravilloso estar hoy con ustedes aquí.

Puedo ver a muchos amigos, muchas caras conocidas en la casa. Quiero agradecer a todos los jefes tribales que han viajado hasta aquí para esta conferencia. Y también quiero reconocer a todos los maravillosos miembros del Congreso que se hallan aquí, así como a los miembros de mi gabinete, entre ellos el secretario Salazar, que está realizando una tarea fantástica aquí en [el Departamento de] Interior, en nombre de los primeros habitantes de lo que hoy es Estados Unidos y en nombre de todos los estadounidenses. Por ello muchas gracias, a todos. (Aplausos).

Ayer tuve la oportunidad de reunirme con varios jefes tribales en la Casa Blanca, para continuar una conversación que comenzó mucho antes de que yo llegara a la presidencia. Estoy contento de tener la oportunidad de hablar con ustedes esta mañana y estoy muy dispuesto a ver los resultados de la reunión de hoy. Quiero escucharles más para ver cómo podemos fortalecer las relaciones entre nuestros gobiernos, ya sea en la educación o en la atención de la salud, o en la lucha contra el crimen, o en la creación de puestos de trabajo.

Y es por eso que estamos hoy aquí. Es una promesa que les hice. Recuerdo, hace más de dos años, en Montana, visité a la Nación Crow, una de las muchas veces que me reuní con jefes tribales en el recorrido de la campaña. Ustedes deben saber que en ese viaje fui adoptado como indio crow. Mi nombre crow es “El que ayuda a la gente por las tierras”. Y mi esposa, cuando le conté esto, me dijo “deberían haberte llamado ‘El que no recoge sus calcetines ni zapatos’”.

Ahora bien, prefiero el primer nombre; y quiero que ustedes sepan que estamos trabajando intensamente para hacerme merecedor del mismo.

Lo que dije entonces es que como presidente me aseguraría de que ustedes tuvieran una voz en la Casa Blanca (aplausos). Dije que mientras esté en este cargo, nunca más los indígenas en Estados Unidos serán olvidados o ignorados (aplausos). Y en los dos años pasados, mi administración, trabajando mano a mano con ustedes, ha intentado cumplir esa promesa. Y ustedes han tenido asociados enérgicos en Kim Teehee, mi asesor principal en temas relacionados con los indígenas de América del Norte, y Jodi Gillete, en nuestra oficina de asuntos intergubernamentales. Les pueden brindar un gran aplauso. Están haciendo una tarea sobresaliente. (Aplausos).

El año pasado tuvimos la reunión más grande de jefes tribales en nuestra historia. Y en esa conferencia, lo recuerdan, la mayor parte de ustedes estaban en ella, ordené a cada agencia del gabinete que fomentara más consultas con las naciones tribales. Puesto que no creo que las soluciones a ninguno de nuestros problemas puedan ser dictadas solamente desde Washington. El cambio real depende de que todos hagamos nuestra parte.

Por tanto, el año pasado mi administración ha trabajado intensamente para fortalecer la relación entre nuestras naciones. Y juntos hemos elaborado una estrategia integral para ayudar a resolver los desafíos que enfrentan las comunidades indígenas en Estados Unidos.

Nuestra estrategia comienza con la primera preocupación de todos los estadounidenses este momento, que es mejorar la economía y crear puestos de trabajo. Hemos escuchado una y otra vez de los líderes tribales que una de las claves para abrir el desarrollo económico en las reservas son las inversiones en carreteras, trenes de alta velocidad e Internet a alta velocidad, así como la infraestructura que conecte mejor sus comunidades con la economía en general. Eso es esencial para atraer al capital y crear puestos de trabajo en las tierras tribales. Para ayudar a impulsar la economía hemos mejorado las inversiones en carreteras, por medio de la Oficina de Asuntos Indígenas y el Programa de Carreteras para las Reservas Indígenas, y hemos ofrecido nuevos préstamos para que la banda ancha llegue a las reservas.

Y como parte de nuestro plan para reactivar la economía también hemos asignado miles de millones de dólares para atender las necesidades más urgentes, como la renovación de las escuelas. Hemos dedicado recursos a la capacitación laboral, especialmente para la gente joven del país indígena que con tanta frecuencia se sienten como si no tuvieran la oportunidad de tener éxito. Y estamos trabajando con ustedes para aumentar el tamaño de los territorios tribales, a fin de ayudarlos a desarrollar sus economías.

También quiero decir que apoyo la legislación para aclarar, luego de la reciente decisión del Tribunal Supremo, que el secretario del Interior puede poner tierras en fideicomiso para todas las tribus federalmente reconocidas (aplauso). Esto es algo de lo que he conversado ayer con los líderes tribales.

También estamos rompiendo las barreras burocráticas que han impedido a las naciones tribales contar con energía limpia, como la energía solar y eólica. Es esencial, no sólo para su prosperidad, sino para la prosperidad de todo el país. He propuesto aumentar los préstamos a los negocios tribales apoyando a las instituciones financieras comunitarias para que puedan financiar más préstamos. Es esencial para ayudar a los negocios a ampliarse y contratar en áreas en las que puede ser difícil obtener crédito.

Otro aspecto importante en nuestra estrategia es la atención a la salud. Sabemos que los indígenas en Estados Unidos perecen a causa de enfermedades como la diabetes, neumonía, gripe, incluso tuberculosis, en tasas mucho más altas que el resto de la población. No se equivoquen: Estas disparidades representan una tragedia en curso. Están acabando con vidas antes de su tiempo, provocando dolor y dificultades inmensas a las familias indígenas en Estados Unidos. Cerrar esta brecha no solo es cuestión de aplicar políticas. Es una cuestión de nuestros valores, es una prueba de quiénes somos como país.

Ahora bien, el año pasado en esta conferencia, los jefes tribales hablaron de la necesidad de mejorar la atención a la salud disponible para los indígenas en Estados Unidos, así como hacer asequibles seguros de calidad para todos los estadounidenses. Y pocos meses después firmé la reforma a la legislación de la salud, que autoriza permanentemente la Ley de Mejora al Cuidado de la Salud Indígena. Ello hará posible que las tribus indígenas y las organizaciones tribales compren seguros médicos para sus empleados, y al mismo tiempo hará que la cobertura sea asequible para todos, incluyendo a quienes utilizan el Servicio Indígena de la Salud, que son la mayor parte de los indígenas y oriundos -- oriundos de Alaska. Así que esto ha de hacer una gran diferencia.

Por supuesto que hay algunas medidas que podemos tomar que marcarán más que una diferencia en el futuro de sus comunidades, como es la mejora de la educación en la tierras tribales. Tenemos que mejorar la educación que les damos a nuestros niños. Esa es la piedra angular en la que se basará todo nuestro progreso. Sabemos que los indígenas en Estados Unidos son mucho más proclives a abandonar la escuela secundaria y están menos inclinados a emprender estudios universitarios. Eso no solamente daña las perspectivas de las economías tribales, es un desperdicio desolador del potencial humano. No podemos permitirnos el desperdiciar lo prometedor de nuestra gente joven. Sus comunidades no pueden permitírselo, y nuestro país no puede permitírselo. Y vamos a comenzar a hacer algo al respecto. (Aplausos).

Estamos reconstruyendo escuelas en tierras tribales y ayudando a asegurar que las tribus desempeñen un papel más determinante en cuanto a lo que sus hijos estudian. Estamos trabajando para facultar con poder a los padres con más y mejores opciones para las escuelas de sus hijos, así como con programas de apoyo que trabajen con los padres indígenas para darles una voz real en la mejora de la educación de sus comunidades.

También estamos trabajando para mejorar los programas disponibles para los estudiantes en colegios universitarios tribales. Los alumnos que estudian en los colegios universitarios tribales tienen muchas menos posibilidades de abandonar los estudios sin terminarlos y la gran mayoría terminan con carreras que sirven a su nación tribal. Estos estudiosos no solamente ayudan a educar a los indígenas de Estados Unidos, sino que también están ayudando a preservar idiomas y tradiciones muy ricos con frecuencia en peligro. También quisiera destacar que el año pasado firmé reformas históricas para aumentar la ayuda a los estudiantes y hacer los préstamos universitarios más asequibles. Esto es particularmente importante para los indígenas en Estados Unidos que tienen dificultades para pagar los costos de una titulación universitaria. (Aplausos).

Ahora bien, todas estas iniciativas: mejorar el cuidado de salud, la educación y la economía; en última instancia estas iniciativas no tendrán éxito a menos que todas nuestras comunidades sean un lugar seguro para crecer, asistir a la escuela, abrir negocios y donde las personas no vivan bajo la constante amenaza de la violencia y la delincuencia. Y esa amenaza sigue siendo real, a medida que los índices de delincuencia en las comunidades indígenas se encuentren entre dos y veinte veces por encima del promedio nacional. Esa aleccionadora estadística, representa una sombra sobre el futuro de sus comunidades.

Así que el Departamento de Justicia, bajo el liderazgo de Eric Holder, trabaja con ustedes para reformar la manera en que se aplica la justicia en las reservas indígenas. Tuve el orgullo de firmar la Ley Tribal de Orden Público, que ayudará a que las tribus combatan el consumo de drogas y alcohol, tengan un mayor acceso a bases de datos penales, y obtengan una mayor autoridad para enjuiciar y condenar a delincuentes en las comunidades indígenas. Eso es importante. (Aplausos)

Asimismo hemos resuelto varias disputas que databan de largo sobre las maneras en que nuestro gobierno ha tratado -o en algunos casos, maltratado- a personas de las comunidades indígenas, aún en años recientes. Hemos resuelto casos en los que se había imputado la discriminación contra agricultores y ganaderos estadounidenses de origen indígena por parte del Departamento de Agricultura. Tras una batalla de 14 años sobre la contabilidad de los recursos tribales en el caso Cobell, hemos alcanzado un acuerdo bipartidista que se hizo parte de una ley que firmé tan sólo hace una semana. Estamos muy orgullosos de ello y quiero agradecer a todos los legisladores que ayudaron a que eso se lograra. (Aplausos).

Esto pondrá más tierras en manos de tribus para que las gestionen o que de otra manera beneficien a sus miembros. Esta ley incluye también fondos para resolver demandas sobre derechos de agua para siete tribus en Arizona, Montana y Nuevo México – y establece un fondo para becas de modo que más indígenas de Estados Unidos puedan asistir a la universidad.

Estos casos sirven como un recordatorio de la importancia de no minimizar o ignorar el pasado, aún cuando trabajemos juntos para forjar un futuro más brillante. Ese es el motivo por el cual, el año pasado, firmé una resolución, aprobada por ambos partidos en el Congreso, en que finalmente se reconocen los tristes y dolorosos capítulos de nuestra historia compartida – una historia con mucha frecuencia marcada por promesas incumplidas y graves injusticias contra los primeros pobladores de lo que hoy es Estados Unidos. Es una resolución que apoyé plenamente – reconociendo que ninguna declaración puede enmendar el daño que fue causado; que lo que puede hacer es ayudar a reafirmar los principios que deben guiar nuestro futuro. Es sólo al prestar atención a las lecciones de nuestra historia que podemos seguir adelante.

Como ustedes saben, en abril anunciamos que estábamos revisando nuestra posición respecto a la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas. Por lo que hoy puedo anunciar que Estados Unidos da su apoyo a esta declaración. (Aplausos).

Las aspiraciones que afirma –incluyendo el respeto por las instituciones y las ricas culturas de los pueblos indígenas– son unas que siempre debemos intentar cumplir. Vamos a publicar una declaración más detallada sobre el apoyo de Estados Unidos a la declaración y nuestra labor en curso en las comunidades indígenas. Pero quiero ser claro: Lo que importa mucho más que las palabras, importa mucho más que cualquier resolución o declaración, son acciones que respalden esas palabras. De eso se trata esta conferencia. (Aplausos). De eso es de lo que se trata esta conferencia. Esa es la norma a la que espero que mi administración se adscriba.

De manera que estamos progresando. Estamos avanzando. Lo que espero es que estemos presenciando un momento decisivo en la relación entre nuestras naciones. La verdad es que, por mucho tiempo, a los indígenas estadounidenses se les dijo de manera implícita que no tenían ninguna opción que elegir. Por virtud del fracaso durante mucho tiempo en abordar problemas desagradables en la comunidad indígena, pareciera como si ustedes hubiesen pensado que tenían que abandonar su patrimonio o aceptar mucho menos en la vida; que no existía ninguna manera de ser una parte con éxito de Estados Unidos ni de estar orgulloso de ser indígena en Estados Unidos.

Pero sabemos que esta es una opción falsa. Aceptarla es creer que no podemos y no lo haremos mejor. Yo no acepto eso. Sé que no hay ninguna persona en este auditorio que lo acepte tampoco. Sabemos que, al final, esto no es sólo un tema de legislación ni solamente un asunto de políticas. Es una cuestión de sobre si vamos a vivir a la altura de nuestros valores fundamentales. Es cuestión de defender un ideal que siempre ha definido quiénes somos como estadounidenses. E pluribus unum. De muchos, uno.

Ese es el motivo por el que estamos aquí. Eso es lo que tenemos que hacer. Por lo que tengo la confianza de que si mantenemos nuestros esfuerzos, si seguimos trabajando juntos, viviremos a la altura del sencillo lema que tenemos y lograremos un futuro más brillante para los primeros pobladores de lo que hoy es Estados Unidos y para todos los estadounidenses.

De manera que les agradezco mucho. Dios los bendiga. Gracias. (Aplausos)

FIN

9:54 A. M. Hora del este