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MENSAJE SEMANAL: Tomando el control del futuro de nuestra energía

THE WHITE HOUSE

Oficina del Secretario de Prensa

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EMBARGADO HASTA LAS 6:00 AM ET, del SÁBADO, 3 de marzo, 2012

MENSAJE SEMANAL: Tomando el control del futuro de nuestra energía

WASHINGTON, DC — En su mensaje de esta semana, el Presidente Obama le dijo al pueblo estadounidense que, tres años después de ayudar a la industria automotriz a salvar más de un millón de empleos, la industria automotriz americana ha vuelto a renacer y está fabricando autos que incluso son mucho mejores que antes.  Conjuntamente, la industria ha agregado más de 200,000 empleos en los últimos dos años y medio y, gracias a las nuevas normas de eficiencia del combustible establecidas por la Administración, esas compañías están fabricando autos que les ahorrarán dinero a las familias en la bomba de gasolina y contribuirán a reducir nuestra dependencia del petróleo extranjero.  Aunque esto servirá de ayuda, no hay una solución mágica para resolver el problema de los precios más altos de la gasolina, y los estadounidenses entienden que, con sólo el 2% de las reservas de petróleo del mundo, no podemos simplemente perforar nuestro camino para llegar a precios de gasolina más bajos.  Bajo el Presidente Obama, nuestro uso de energía limpia y renovable casi se ha duplicado, pero también tenemos que ponerles fin a las ventajas tributarias de $4 mil millones que reciben las compañías petroleras todos los años mientras reciben ganancias sin precedente.  El Presidente les pide a todos que les soliciten a sus funcionarios electos que suspendan los subsidios corporativos y luchen por un futuro de energía limpia que está a nuestro alcance.

El audio y el vídeo de este mensaje estarán disponibles en línea en www.whitehouse.gov a las 6:00 a.m. ET, del sábado, 3 de marzo, 2012.

Declaraciones del Presidente Barack Obama

Mensaje Semanal

La Casa Blanca

Sábado, 3 de marzo, 2012

Hola a todos.  A principios de esta semana, pasé un tiempo con los esforzados hombres y mujeres que trabajan en la industria automotriz americana, que con su trabajo están escribiendo un nuevo capítulo de la historia de EE.UU.

Hace sólo unos años, su industria estaba deshaciéndose de cientos de miles de empleos.  Dos de las Tres Grandes, es decir,  GM y Chrysler, estaban al borde del fracaso.  Si hubiésemos permitido el colapso de esta gran industria americana y si hubiésemos permitido que Detroit se fuese a la quiebra, más de un millón de estadounidenses hubiesen perdido sus empleos en medio de la peor recesión desde la Gran Depresión.

Yo me negué a permitir que eso sucediera.  Esos empleos valen mucho más que sólo un cheque de pago; son una fuente de orgullo y un pase de entrada a la vida de clase media.  Esas compañías valen más que sólo los autos que fabrican; son un símbolo de la innovación americana y una fuente de nuestro poderío manufacturero.

Así es que, a cambio de ayuda, exigimos responsabilidad.  Hicimos que las compañías se reacondicionaran y reestructuraran.  Todo el mundo se sacrificó.  Y ahora, tres años más tarde, la industria automotriz americana ha vuelto a renacer.

Actualmente, GM es el fabricante número uno de autos en el mundo.  Chrysler está creciendo más rápido en EE.UU. que toda otra compañía automovilística.  Ford está invirtiendo miles de millones de dólares en plantas y fábricas en EE.UU., y tiene planes de regresar a casa miles de empleos.  En fin, la industria completa ha agregado más de 200,000 nuevos empleos durante los últimos dos años y medio.

Y no es que sólo estén fabricando autos nuevamente; están fabricando autos mejores.  Gracias a las nuevas normas que hemos establecido para la eficiencia del combustible, ellos están fabricando autos que promediarán casi 55 millas por galón para mediados de la próxima década.  Eso representa casi el doble de lo que logramos hoy en día.  Eso significa que la gente podrá llenar su tanque cada dos semanas, en lugar de semanalmente, lo que le ahorra a la típica familia más de $8,000 en la bomba de gasolina a través del tiempo.  Eso es sumamente importante, especialmente cuando las familias están volviendo a sufrir aprietos debido a los aumentos de precio de la gasolina.

De manera que lo que está sucediendo en Detroit hará una diferencia.  Sin embargo, eso no lo soluciona todo.  No existe una solución mágica que evite las subidas de precio de la gasolina todos los años.  No existe un método abreviado para asumir el control del futuro de nuestra energía.  Tenemos que procurar una estrategia integral que contribuya a desarrollar todas las fuentes de energía americana.  Y tenemos que hacerlo ahora.

La buena noticia es que hemos estado logrando cierto progreso.  Observen esta gráfica.  Hace seis años, el 60% del petróleo que usábamos era importado.  Desde que yo asumí el poder, la dependencia del petróleo extranjero por parte de EE.UU. ha disminuido cada año.  De hecho, en 2010, por primera vez en trece años, menos de la mitad del petróleo que consumimos fue importado.  Parte de ello se debe a que estamos produciendo más petróleo aquí en casa que en ningún momento durante los últimos ocho años. 

Sin embargo, no podemos simplemente perforar nuestro camino para salir de este problema.  Aunque consumimos el 20 por ciento del petróleo del mundo, sólo tenemos un 2 por ciento de las reservas de petróleo del mundo.  Tenemos que desarrollar una nueva tecnología que nos ayude a usar nuevas formas de energía.  Ésa ha sido una prioridad en mi función como Presidente.  Y, debido a las inversiones que hemos hecho, nuestro uso de energía limpia y renovable casi se ha duplicado, y miles de estadounidenses tienen empleos debido a ello.

Ahora tenemos que continuar con este esfuerzo.  Y, para hacerlo, tenemos que tomar las decisiones correctas. 

He aquí una que podemos tomar ahora mismo.  Todos los años, $4 mil millones de los dólares de impuestos de ustedes se usan para subvencionar la industria petrolera.  Éstas son las mismas compañías que tienen ganancias sin precedente, es decir, decenas de miles de millones al año.  No creo que las compañías petroleras necesiten más subsidios corporativos.  El Congreso debe ponerles fin a esos obsequios hechos por los contribuyentes.  Si están de acuerdo conmigo, les pido que les envíen un correo electrónico, les hagan una llamada o les envíen un tweet a sus representantes.  Díganles que dejen de luchar por las compañías petroleras.  Díganles que comiencen a luchar por las familias trabajadoras.  Díganles que luchen por el futuro de energía limpia que está a nuestro alcance.  Debido a que, mientras más pronto comencemos todos, más pronto llegaremos a la meta.  Muchas gracias y que disfruten su fin de semana.