The White House

Office of the Press Secretary

Declaraciones del Presidente sobre el Sector Automotor

Planta de Ensamblaje de Ford Motor Company

10:25 AM CDT

El Presidente: ¡Hola, hola, hola! (Aplausos.) ¿Qué tal? Gracias a todos. Y oigan, es un gusto verlos a todos. Les agradezco a todos los que están allá atrás. ¡Hola, hola! (Aplausos.)

Es fabuloso estar aquí. Hay un par de invitados especiales que quiero mencionar antes de que comencemos. En primer lugar, está el gobernador del gran estado de Illinois, Pat Quinn. Aplausos para Pat. (Aplausos.) Tenemos a uno de los mejores alcaldes del país: el alcalde Richard Daley está presente. (Aplausos.) Nuestro tesorero, quien pronto será senador de Estados Unidos Alexi Giannoulias, está aquí. (Aplausos.) Muchos excelentes miembros del Congreso que han respaldado al sector automotor, el congresista Jesse Jackson, Jr. (aplausos)… el congresista Bobby Rush… (aplausos)… el congresista Danny Davis… (aplausos)… la congresista Jan Schakowsky… (aplausos)… el congresista Mike Quigley. (Aplausos.)

Contamos con la presencia de Fred Hochberg de…  que es el presidente del directorio y presidente del Banco de Exportación e Importación (Export-Import Bank), que va a ayudar a Ford a vender todos esos fabulosos autos en el extranjero, no sólo aquí en Estados Unidos. (Aplausos.) Y el presidente, Mark Fields, está presente. Un aplauso. (Aplausos.)

Pues, es un gusto volver a Chicago. (Aplausos.) Es un gusto ver rostros amigos, regresar al viejo vecindario.

MIEMBRO DEL PUBLICO: ¡Feliz cumpleaños!

EL PRESIDENTE: Gracias. Me han salido unas cuantas canas más desde la última vez que estuve aquí. (Risas.) Pero es maravilloso estar de regreso en casa.

Ahora bien, no me malinterpreten, la Casa Blanca es agradable. Y el camino de la casa a la oficina es bastante corto. No tengo que manejar muy lejos. Y no hay mayor honor que ser el Presidente de todos ustedes. Pero permítanme decirles algo: no hay como volver a casa, especialmente si se trata de Chicago. (Aplausos.)

Acabo de tener la oportunidad de hacer un recorrido de esta extraordinaria planta para ver el gran trabajo que están haciendo ustedes aquí. Veo que Mark y todos pusieron a todos los aficionados de los White Sox enfrente para que los conociera. (Aplausos.)  No vi a muchos fans de los Cubs en la fila. (Aplausos.) Ni tampoco fans de los Cardinals. (Aplausos.)

Pero esta planta tiene una historia admirable. Henry Ford la construyó… Henry Ford construyó esta planta en 1924 para fabricar el modelo T. Cuando sobrevino la Gran Depresión y 25 plantas de Ford cerraron, ésta permaneció abierta. (Aplausos.) En plena Segunda Guerra Mundial, esta planta produjo vehículos blindados que ayudaron a hacer posible la victoria. (Aplausos.) En los años noventa, los trabajadores de esta planta construyeron el auto más vendido en Estados Unidos durante cinco años consecutivos. (Aplausos.)

Entonces, esta planta es parte de la historia de Estados Unidos. (Aplausos.) Durante casi nueve décadas, esta planta ha sido la piedra angular de esta comunidad. Hay trabajadores aquí cuyos padres trabajaron en esta cadena de producción. Ahora al entrar, conocí a alguien... y el padre de su padre trabajó en esta cadena de producción. Esta planta –como todo el sector– ha sido una gran fuente de orgullo para varias generaciones de trabajadores estadunidenses cuya imaginación y arduo trabajo han producido algunos de los mejores autos que el mundo vio jamás, y el sudor de su frente ha ayudado al desarrollo de la clase media que permitió la superación de millones de personas en todo Estados Unidos. (Aplausos.)

Esta planta ha pasado por tiempos buenos, cuando el sector automotor de Estados Unidos era líder en el mundo y en tiempos no tan buenos, cuando el futuro del sector automotor estaba en duda.

Y seamos realistas, recientemente hemos visto algunos de esos años no tan buenos. El año que asumí el mando, este sector perdió cientos de miles de empleos. Las ventas disminuyeron 40 por ciento… 40 por ciento. Cuando llegó la crisis financiera y cuando llegó esta gran recesión, eso se sumó al hecho que este sector había pospuesto por mucho tiempo decisiones difíciles, había pospuesto adaptarse a tiempos cambiantes. Y tuvimos que enfrentar una realidad difícil e inimaginable, que era que dos de los tres principales fabricantes de autos – GM y Chrysler – estaban al borde de la liquidación. Si eso hubiera sucedido, se habrían eliminado más de 1 millón de empleos y eso hubiera sido un golpe devastador para toda la economía.

Ahora bien, Ford estaba en mejor situación financiera y pudo sobrellevar la tormenta sin ayuda federal. (Aplausos.) Eso es testamento del arduo trabajo que todos ustedes hacen y las decisiones que esta compañía tomó. Pero no es necesario que les diga, y su CEO… ha dicho esto públicamente: si su competencia hubiera quebrado, habría traído abajo a muchos proveedores de los cuales ustedes dependen. La marca de autos estadounidenses habría quedado afectada. Eso habría tenido consecuencias severas para Ford. Y ése es el desafío que enfrentábamos cuando asumí el mando: una industria que estaba al borde del abismo.

Había mucha gente lista a descartar el sector automotor de Estados Unidos, que pensaba que simplemente deberíamos abandonarlos a su suerte. Hay quienes todavía lo piensan hoy. ¿Pero saben qué? No es así que se construye un futuro mejor. No es así que construimos un Estados Unidos mejor. No nos damos por vencidos. Estados Unidos no se da por vencido. Siempre competimos. Es lo que hacemos. Y es lo que estamos haciendo con el sector automotor de Estados Unidos. (Aplausos.)

Por lo tanto, me rehusé a abandonar a este sector y empleos estadounidenses. Deposité mi fe en el trabajador estadounidense. Considero que el trabajador estadounidense es el mejor del mundo. (Aplausos.) Y si estamos dispuestos a trabajar juntos y reconstruir y sacrificarnos a corto plazo, será un nuevo inicio para la gran industria estadounidense. Si logramos tener un propósito común, podremos volver a ver que se diseñen y produzcan los mejores autos del mundo una vez más aquí en Chicago, aquí mismo en la región del medio oeste, aquí mismo en Estados Unidos de Norteamérica. (Aplausos.)

O sea que permítanme decirles. El viernes, estuve con trabajadores de una planta de GM. Estuve con trabajadores de una planta de Chrysler. Hoy estoy con trabajadores de una planta de Ford. (Aplausos.) Aposté en el trabajador estadounidense. Estoy dispuesto a apostar en el trabajador estadounidense en cualquier momento. (Aplausos.) Y gracias a sus esfuerzos y al sacrificio que han hecho en todo el sector en el último año, esta industria está volviéndose más sólida. Está generando empleos nuevos. Está produciendo autos y camiones de consumo eficiente de combustible que llevarán a Estados Unidos hacia un futuro de independencia energética. Cada uno de ustedes está probando que las personas negativas estaban equivocadas.

Todos los fabricantes de autos… los tres fabricantes de autos de Estados Unidos ahora operan rentablemente. Es la primera vez en seis años. (Aplausos.)

Los fabricantes de autos en Estados Unidos han generado 55,000 empleos desde junio. (Aplausos.) Es la mayor generación de empleo en más de 10 años en este sector. Las ventas han repuntado. Los fabricantes de autos están manteniendo abiertas las plantas durante el verano, cuando típicamente cierran, para mantenerse al nivel de la demanda. En toda la cadena de suministro, plantas que no existirían sin los sacrificios hechos en todo el sector operan a capacidad máxima o casi al máximo.

Y esta planta, aquí mismo, está aumentando sus operaciones. (Aplausos.) Lo que dije el año pasado fue que si los fabricantes de autos en Estados Unidos estaban dispuestos a tomar las decisiones difíciles y necesarias para ser más competitivos en el futuro, Estados Unidos los apoyaría. Y algo que hicimos fue poner en práctica un nuevo estándar nacional de eficiencia en el consumo de combustible para todos los autos y camiones vendidos en Estados Unidos. Eso fue bueno para los consumidores, fue bueno para el medio ambiente y finalmente les dio a nuestros fabricantes de autos la certeza que necesitaban para planear para el futuro... un futuro en el que los trabajadores estadounidenses construyen los autos para el siglo XXI que el mundo desea comprar.

Entonces, Ford se dedicó a aumentar la eficiencia en el consumo de combustible en más de una docena de sus modelos. Y el Departamento de Energía se comprometió con Ford a darle un préstamo de dos años para hacerlo posible. Y Ford usó el préstamo para reequipar esta fábrica y producir el Explorer de la próxima generación. (Aplausos.) Ése es un modelo que será hasta 30 por ciento más eficiente en el consumo de combustible.

Ahora bien, debo añadir, dicho sea de paso, que mi último auto fue un Ford. (Aplausos.) Tenía uno de esos Ford Escape, y era un auto estupendo. (Risas.) Pues debo admitir que lo compré unos dos meses antes de recibir protección del Servicio Secreto y no me permitieron seguir conduciendo. (Risas.) O sea que sólo tenía unas 2,000 millas después de cinco años, pero realmente disfruté esas 2,000 millas. (Risas.)

Pero acabo de entrar a ese Explorer y es un vehículo estupendo. (Aplausos.) Y en los próximos dos meses, esta planta iniciará un segundo turno de 1,200 trabajadores para construir ese Explorer, lo que prácticamente aumentará al doble el número de empleados. (Aplausos.) Eso no sólo es bueno para esta planta sino que es bueno para la planta de prensado en Chicago Heights; es bueno para los proveedores que están invirtiendo en nuevas instalaciones y agregando turnos y contratando a más de 600 trabajadores en Illinois e Indiana y Michigan; es bueno para toda la comunidad; es bueno para la ciudad; es bueno para el estado.

Y Ford también se ha comprometido a vender más a nivel mundial de los autos que ustedes construyen, lo que incluye el Explorer que producen ustedes aquí mismo... lo vamos a vender hasta en 90 países. (Aplausos.)

Entonces hoy... hoy, para respaldar estos esfuerzos, mi gobierno está anunciando una nueva garantía de préstamo de $250 millones del Export-Import Bank para Ford. (Aplausos.) Y lo que eso hace… lo que eso hace es, ayuda a Ford a exportar... esto ayudará a Ford a exportar más de 200,000 vehículos y camiones al extranjero, y eso significa más producción y más empleos de producción aquí mismo en Estados Unidos de Norteamérica. (Aplausos.)

Y nos va a ayudar a alcanzar el objetivo que fijé en mi discurso sobre el Estado de la Nación, que es que vamos a aumentar al doble las exportaciones de productos y servicios de Estados Unidos en los próximos cinco años. Estamos cansados de sólo comprar de otros; queremos comenzar a venderles a otros porque sabemos que podemos competir. (Aplausos.)

Es así que vamos hacer que nuestra economía crezca. Es así que vamos a apoyar millones de buenos empleos para que los trabajadores hagan lo que siempre han hecho: construir excelentes productos y venderlos en todo el mundo. Nuestros trabajadores pueden competir con cualquiera, Estados Unidos va a competir enérgicamente por cada empleo que hay y cada industria que hay y cada mercado que hay.

Entonces, Chicago, la cuestión es la siguiente: aún nos queda mucho camino por recorrer. Hemos pasado por un momento muy, muy difícil. El sector automotor ha pasado por un momento difícil. Y aún no está donde debe estar. La economía aún no está donde debe estar. Tomará más tiempo recuperarnos de todo el daño que se hizo. Pero estamos comenzando a ver que nuestros esfuerzos están produciendo resultados. Vamos por buen camino. Estamos avanzando. Esta industria no está simplemente recuperándose; está camino a volver a ser la número uno. (Aplausos.) Y estoy convencido... estoy convencido de que vamos a reconstruir no sólo el sector automotor sino la economía de manera que sean mejores y más sólidos que antes. Y una parte crucial en eso van a ser tres palabras clave: Made in America. Hecho en Estados Unidos. (Aplausos.)

Y a todas las personas negativas en Washington, como les decimos: la “gente que sólo sabe decir ‘no’ ”... (risas)... que dijeron que invertir en ustedes garantizaría el fracaso; que dijeron que simplemente debíamos abandonar a esta industria; que dijeron que respaldar a los fabricantes de autos en Estados Unidos era “la peor inversión que se podía hacer”; que trataron de bloquearnos en todo momento... cómo quisiera que estuvieran parados hoy aquí y vieran lo que veo yo. (Aplausos.) Quisiera que pudieran ver el orgullo con el que construyen estos excelentes vehículos, vehículos hechos en Estados Unidos. (Aplausos.)

Y mi mensaje para ellos es el siguiente: no apuesten en contra del trabajador estadounidense. No pierdan fe en el trabajador estadounidense. No pierdan fe en la industria estadounidense. Nos estamos recuperando. (Aplausos.)

Pocas semanas antes de que visité la planta de Chrysler –ésta en una historia verídica– fui a una planta de Chrysler. Pocas semanas antes, 14 empleados habían ganado la lotería. Y cuando ganaron, todos pensaron que simplemente iban a cobrar su dinero y relajarse y jubilarse. Todos hubieran comprendido si hacían eso. Éste es un trabajo difícil.

Pero el asunto es el siguiente: la mayoría de ellos no se está jubilando. Y el trabajador que compró el boleto que ganó, lo que hizo fue salió y le compró a su esposa uno de los nuevos autos que estaba fabricando la planta y luego salió y compró banderas estadounidenses para su ciudad, porque siente orgullo por su país. Y sigue presentándose a trabajar todos los días, porque siente orgullo por su trabajo.

Y ése es el carácter de Estados Unidos: orgullo por tu trabajo, orgullo por tu comunidad, orgullo por tu país, orgullo por la empresa para la que trabajas. (Aplausos.) Así es Ford. Así son ustedes. Así es Chicago. Así es Illinois. Así es Estados Unidos de Norteamérica. ¡Nos estamos recuperando! (Aplausos.)

Muchas gracias a todos. Que Dios los bendiga y que Dios bendiga a Estados Unidos. (Aplausos.)

            FIN           10:42 A.M. CDT
 

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