THE WHITE HOUSE

Oficina del Secretario de Prensa

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9 de febrero de 2012

Presidente Obama: Nuestros niños no pueden esperar a que el Congreso arregle la ley de que Ningún Niño Se Quede Atrás (No Child Left Behind)
Anuncia la flexibilidad para diez estados a cambio de una reforma

Se espera que más estados soliciten flexibilidad en las próximas semanas

WASHINGTON, DC - El Presidente Barack Obama anunciará hoy que a los diez estados que han acordado llevar a cabo audaces reformas en torno a las normas y rendición de cuentas se les brindará flexibilidad en cuanto a los mandatos muy difíciles de cumplir de la ley federal de educación denominada No Child Left Behind (NCLB). A cambio de esta flexibilidad, estos estados han convenido elevar las normas, mejorar la rendición de cuentas y llevar a cabo reformas esenciales para mejorar la eficacia de los docentes. Los diez estados aprobados para dicha flexibilidad son: Colorado, Florida, Georgia, Indiana, Kentucky, Massachusetts, Minnesota, Nueva Jersey, Oklahoma y Tennessee.

En un anuncio de la Casa Blanca al que asistirán funcionarios estatales de educación, docentes y líderes de los derechos civiles y empresariales, el Presidente dirá que la ley NCLB, cuya nueva redacción tiene cinco años de retraso, está impulsando las conductas equivocadas, desde la enseñanza hasta la prueba y las intervenciones únicas para todos determinadas a nivel federal. El Presidente convocará al Congreso a que ambos partidos trabajen juntos para arreglar la ley, aun cuando su Gobierno ofrezca soluciones a los estados para que ayuden a preparar a todos los estudiantes a estar listos para la universidad y las carreras profesionales.

"Después de esperar demasiado tiempo para que el Congreso reforme la ley de que Ningún Niño Se Quede Atrás, mi Gobierno está dando a los estados la oportunidad de establecer normas más altas, más honestas, a cambio de una mayor flexibilidad", dijo el presidente Obama. "Hoy, estamos dando a 10 estados la luz verde para seguir haciendo las reformas que sean mejores para ellos. Porque si nos tomamos en serio ayudar a nuestros niños a alcanzar su potencial, las mejores ideas no van a provenir de Washington solamente. Nuestro trabajo es aprovechar esas ideas, y responsabilizar a los Estados y a las escuelas para que las hagan funcionar".

El Gobierno continúa trabajando estrechamente con Nuevo México, el undécimo estado que solicitó flexibilidad en la primera ronda. Otros veintiocho estados, junto con DC y Puerto Rico, han manifestado su intención de solicitar exenciones.

La decisión del Gobierno de proporcionar exenciones siguió a grandes esfuerzos para trabajar con el Congreso a fin de volver a redactar la ley NCLB. En marzo de 2010, el Gobierno presentó un "proyecto de reforma" al Congreso y se ha reunido ampliamente con los legisladores republicanos y demócratas.

El secretario de Educación Arne Duncan manifestó que la ley actual afecta negativamente a las normas, debilita la rendición de cuentas, provoca el estrechamiento del plan de estudios y etiqueta a demasiadas escuelas como un fracaso. Por otra parte, la ley exige soluciones a nivel federal que no funcionan en vez de permitir a los educadores locales tomar las decisiones en materia de gastos.

"En lugar de dictar las decisiones educativas desde Washington, queremos que los educadores estatales y locales decidan cómo satisfacer mejor las necesidades individuales de los estudiantes", dijo Duncan.

Para obtener la flexibilidad de la ley NCLB, los estados deben adoptar y tener un plan para implementar las normas universitarias y de preparación para las carreras profesionales. También deben crear sistemas integrales de desarrollo, evaluación y apoyo de docentes y directores que incluyan factores más allá de los puntajes de las pruebas, tales como la observación de directores, la evaluación por los pares, el trabajo de los estudiantes o los comentarios de padres y estudiantes.

Los Estados que reciben exenciones ya no tienen que cumplir con los objetivos de 2014 establecidos por la ley NCLB, sino que deben establecer nuevos objetivos de desempeño para mejorar el rendimiento estudiantil y cerrar las brechas de logros. También deben contar con sistemas de rendición de cuentas que reconozcan y recompensen a las escuelas de alto rendimiento y a aquellos que realicen avances significativos, al mismo tiempo que se aplican intervenciones rigurosas e integrales para las escuelas de más bajo rendimiento. Según los planes formulados a nivel estatal, todas las escuelas formularán e implementarán planes para mejorar los resultados educativos de los subgrupos de estudiantes de bajo rendimiento. Los planes estatales requerirán una continua transparencia en torno a las brechas de logros, pero proporcionarán a las escuelas y los distritos una mayor flexibilidad en la forma en que gastan los dólares federales conforme al Título I.

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