THE WHITE HOUSE

Oficina del Secretario de Prensa

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EMBARGADO HASTA LAS 6:00 AM ET, SÁBADO, 31 de marzo, 2012

MENSAJE SEMANAL: Aprobación de la Regla Buffett para que todos paguen de manera equitativa

WASHINGTON, DC— En su mensaje semanal, el presidente Obama pide al Congreso que apruebe la Regla de Buffett, un principio de equidad que garantiza que los millonarios y multimillonarios no paguen menos impuestos en proporción a sus ingresos que lo que pagan las familias de clase media. El Presidente cree que nuestro sistema debe pedirles a los más ricos que paguen la parte que les corresponde, al tiempo que evita que el 98 por ciento de los estadounidenses vean subir sus impuestos en absoluto. Es por eso que el Presidente propuso la Regla de Buffett, la cual ayudará a hacer que nuestro sistema refleje nuestros valores, para que todos los estadounidenses reciban una oportunidad justa, obren conforme a las mismas reglas y cumplan con lo que les corresponde.

El audio del mensaje y el video del mensaje estará disponible en línea en www.whitehouse.gov a partir de las 6:00 a.m. ET, Sábado, 31 de marzo, 2012.

Declaraciones del Presidente Barack Obama

Mensaje semanal

The White House

31 de marzo, 2012

Hola. 

Durante los últimos meses, he estado hablando acerca de una opción a la que nos enfrentamos como país. Podemos conformarnos con una economía en la que a algunas personas les va muy bien y los demás se esfuerzan por salir adelante, o podemos construir una economía donde trabajar duro vale la pena una vez más –en donde todo el mundo tiene una oportunidad justa, cada quien cumple con sus responsabilidades y todo el mundo obra conforme a las mismas reglas. Eso depende de nosotros.

Hoy, quiero hablarles acerca de la idea de que todos en este país deben poner de su parte.

Ahora bien, si esto fuera un mundo perfecto, tendríamos recursos ilimitados. Nadie tendría que pagar impuestos y podríamos gastar tanto como quisiéramos. Pero vivimos en el mundo real. No tenemos recursos ilimitados.  Tenemos un déficit que hay que pagar. Y también tenemos que pagar por aquellas inversiones que ayudarán a que nuestra economía crezca y que mantendrán seguro a nuestro país: la educación, la investigación y la tecnología, un ejército fuerte y los programas de jubilación como Medicare y el Seguro Social.

Eso significa que tenemos que tomar decisiones. ¿Cuando se trata de pagar para reducir el déficit e invertir en nuestro futuro, debemos pedirles a los estadounidenses de clase media que paguen aún más en momentos en que sus presupuestos ya se han estirado hasta el límite? ¿O deberíamos pedir a algunos de los estadounidenses más ricos que contribuyan una proporción justa?

Esa es la opción. Durante la última década, hemos gastado cientos de miles de millones de dólares en lo que se suponía que era una reducción de impuestos temporal para el dos por ciento más acaudalado de los estadounidenses. Ahora estamos programados para gastar casi un billón más. Hoy en día, los estadounidenses más ricos pagan impuestos a una de las tasas más bajas en 50 años. Warren Buffett está pagando una tasa inferior a su secretaria. Mientras tanto, en los últimos 30 años, las tasas de los impuestos para las familias de clase media apenas han cambiado.

Eso no es justo. No tiene ningún sentido. ¿Queremos seguir dando beneficios fiscales a los estadounidenses más ricos, como yo, o Warren Buffet o Bill Gates, gente que no los necesitan y nunca los pidieron?  ¿O queremos seguir invirtiendo en cosas que hagan crecer nuestra economía y nos mantengan seguros? Porque no podemos darnos el lujo de hacer ambas cosas.

Ahora bien, algunas personas llaman a esto la lucha de clases. Pero creo que pedirle a un multimillonario que pague al menos la misma tasa impositiva que su secretaria es de sentido común.  En este país no envidiamos el éxito. Aspiramos al mismo. Pero también creemos que cualquier persona a la que le vaya bien debería poner su granito de arena a cambio, para que más personas tengan la oportunidad de salir adelante, no sólo unos pocos.

Ese es el Estados Unidos en el que yo creo. Y en las próximas semanas, los miembros del Congreso tendrán la oportunidad de mostrarles a ustedes cuál es su posición. El Congreso va a votar acerca de lo que se llama la Regla de Buffett: Si usted gana más de $1 millón al año, usted debe pagar al menos el mismo porcentaje de sus ingresos en impuestos como lo hacen las familias de clase media. Por otro lado, si usted gana menos de $250,000 al año –al igual que el 98 por ciento de las familias estadounidenses– sus impuestos no deberían aumentar. Ustedes son los que lidian con el creciente costo de todo, desde la matrícula de la universidad hasta los comestibles. Ustedes son los que merecen un descanso.

Así que el voto de cada congresista va a quedar registrado. Y si votan a favor de seguir dando incentivos fiscales a la gente como yo, reducciones de impuestos que nuestro país no pueden permitirse, entonces ellos van a tener que explicarles a ustedes de dónde proviene ese dinero. O bien va a incrementar aún más nuestro déficit, o va a salir del bolsillo de ustedes. Los adultos mayores tendrán que pagar más por sus beneficios de Medicare. Los estudiantes verán subir sus tasas de interés en un momento en que no se pueden dar el lujo de ello. Las familias que se ganan la vida a duras penas tendrán que hacer más, porque los estadounidenses más ricos están haciendo menos.

Eso no está bien. Eso no es lo que somos. En Estados Unidos, nuestra historia nunca ha sido acerca de lo que podemos hacer por nosotros mismos, sino de lo que podemos hacer juntos.  Es acerca de creer en nuestro futuro y el futuro de este país. Así que díganles a sus congresistas que hagan lo correcto. Llámenlos, escríbanles una carta, háganles una visita, y díganles que dejen de dar incentivos fiscales a las personas que no los necesitan y empiecen a invertir en las cosas que ayudarán a crecer nuestra economía y a dar trabajo nuevamente a la gente. 

Así es como vamos a hacer que este país sea un poco más equitativo, un poco más justo y mucho más fuerte. Gracias.

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