THE WHITE HOUSE
Oficina del Secretario de Prensa
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Para publicación inmediata                     15 de junio, 2012


COMENTARIOS DEL PRESIDENTE
SOBRE LA INMIGRACIÓN

Jardín de Rosas


2:09 P.M. EDT

EL PRESIDENTE: Buenas tardes a todos.  Esta mañana, la Secretaria Napolitano dio a conocer las nuevas medidas que tomará mi administración para enmendar la política de inmigración de nuestra nación, y hacer que sea más razonable, más eficiente y más justa, específicamente para cierta gente joven a la que a veces se le llama los “Soñadores”.

Ésta es gente joven que estudia en nuestras escuelas, que juega en nuestros barrios, que son amigos de nuestros hijos y que hacen el juramento a nuestra bandera.  Son estadounidenses en su corazón, en sus mentes, y en toda otra condición, excepto una: en papel.  Ellos fueron traídos a este país por sus padres, en algunos casos estando en su infancia, y normalmente no tienen idea de que son indocumentados hasta que solicitan un empleo o su licencia para conducir o una beca universitaria. 

Pónganse ustedes en el lugar de ellos.  Imagínense que hayan hecho todo lo correcto durante toda su vida; que hayan estudiado mucho, hayan trabajado duro, incluso que se hayan graduado entre los primeros de la clase, solo para de repente encarar la amenaza de ser deportados a un país del que no tienen conocimiento alguno, con un idioma que en ciertos casos ni siquiera lo hablan.

Eso fue lo que dio lugar a la Ley DREAM.  Ésta dice que, si sus padres los trajeron aquí siendo niños, si han estado aquí durante cinco años, y están dispuestos a estudiar en la universidad o servir en nuestras fuerzas militares, ustedes pueden conseguir su ciudadanía en algún momento.  Y yo le he dicho repetidas veces al Congreso que me envíe la Ley DREAM, que la ponga sobre mi escritorio, y que yo la firmaré inmediatamente.

Bueno, ambos partidos redactaron esta legislación.   Y, hace un año y medio, los Demócratas aprobaron la Ley DREAM en la Cámara de Representantes, pero los Republicanos la abandonaron.  Obtuvo 55 votos en el Senado, pero los Republicanos la bloquearon.  El proyecto de ley realmente no ha cambiado.  La necesidad no ha cambiado.  Sigue siendo lo que tenemos que hacer. Aparentemente, lo único que ha cambiado fue la política. 

Tal como dije en mi discurso sobre la economía en el día de ayer, no tiene sentido expulsar a gente joven que, a fin de cuentas, son estadounidenses, ya que han sido criados como estadounidenses y se consideran parte de este país; expulsar a esta gente joven que quiere ocupar puestos en nuestros laboratorios o iniciar nuevas empresas o defender a nuestra patria simplemente debido a las acciones tomadas por sus padres, o debido a la falta de acción de los políticos. 

A falta de toda acción migratoria por parte del Congreso para arreglar nuestro sistema de inmigración que no funciona, lo que hemos tenido que hacer es concentrar nuestros recursos de cumplimiento migratorio en los lugares correctos.  De manera que, le dimos prioridad a la seguridad de las fronteras, con más guardias en la frontera sur que en ningún momento en nuestra historia y, actualmente, hay menos gente cruzando ilegalmente la frontera que en ningún momento en los últimos 40 años.  Nos concentramos y usamos discreción sobre a quienes enjuiciar, concentrándonos en los criminales que ponen en peligro a nuestras comunidades en lugar de en los estudiantes que están obteniendo su educación.  Y, actualmente, la deportación de los criminales ha subido en un 80 por ciento.  Hemos mejorado el nivel de discreción cautelosa y detenidamente.  Pues hoy estamos mejorándola nuevamente. 

Efectivo de inmediato, el Departamento de Seguridad Nacional está tomando medidas para eliminarle la sombra de la deportación a esta gente joven.  Durante los próximos meses, las personas elegibles que no planteen un riesgo a la seguridad nacional ni a la seguridad pública podrán solicitar alivio temporal de los procesos de deportación y tramitar su autorización para trabajar.

Bueno, quiero que quede claro: esto no es una amnistía, no es inmunidad.  No es un camino a la ciudadanía.  Ni es una solución permanente.  Es una medida temporal de freno que nos permite concentrar nuestros recursos de la mejor manera al tiempo que se le da cierto grado de alivio y esperanza a gente joven que tiene talento, empuje y patriotismo.  Es

P    (No se oye.)

EL PRESIDENTE: -- lo que debe hacerse. 

P    -- los extranjeros por delante de los trabajadores estadounidenses.
             
EL PRESIDENTE: Disculpe.  No es hora de hacer preguntas.

P    No, tiene que aceptar las preguntas.

EL PRESIDENTE: No mientras estoy hablando. 

Precisamente porque esto es temporal, el Congreso tiene que tomar acción. Todavía hay tiempo para que el Congreso apruebe la Ley DREAM este año, porque estos muchachos merecen poder planificar sus vidas en períodos de tiempo que abarquen más de dos años.  Y aun tenemos que aprobar una reforma migratoria general que cubra nuestras necesidades económicas y de seguridad del siglo XXI; una reforma que les ofrezca a nuestros agricultores y rancheros una seguridad sobre los trabajadores que ellos podrán tener.  Una reforma que les ofrezca a nuestros sectores de ciencias y tecnología una garantía de que los jóvenes que vengan a este país para obtener sus doctorados no se verán obligados a marcharse y abrir nuevos negocios en otros países.  Una reforma que continúe mejorando la seguridad de nuestras fronteras, y que le haga honor a nuestro patrimonio como nación de leyes y nación de inmigrantes.

Hace solo seis años, el no común trío compuesto de John McCain, Ted Kennedy y el Presidente Bush unió fuerzas para defender ese tipo de reforma.  Y yo me sentí orgulloso de unirme a 23 Republicanos que votamos a favor.  Así es que no hay motivo alguno por lo que no podamos llegar a un acuerdo y lograr hacer esto.

Y, mientras yo siga siendo el Presidente, no me daré por vencido en este tema.  No solo porque es lo que debe hacerse por nuestra economía, y los Directores Ejecutivos de las empresas están de acuerdo conmigo; no solo porque es lo que debe hacerse por nuestra seguridad, sino porque es lo correcto, y punto.  Y yo creo que, a la larga, suficientes Republicanos en el Congreso también llegarán a la misma conclusión.

Y yo creo que es lo que debe hacerse debido a que he estado con grupos de gente joven que se esfuerzan tanto y hablan tan apasionadamente sobre lo mejor de EE.UU., a pesar de que yo sé que algunos de ellos tienen que haber vivido bajo el temor de la deportación.  Yo sé que algunos se han dado a conocer, corriendo grandes riesgos para ellos y su futuro, con la esperanza de alentar al resto de nosotros a que vivamos haciéndole honor a nuestros valores más atesorados.  Y he visto las historias de estadounidenses en escuelas e iglesias y comunidades en todo el país que los han defendido y los han apoyado, y nos han presionado a nosotros a ofrecerles un mejor camino y que estén libres de temor, debido a que somos un mejor país que uno que expulse a jóvenes inocentes.

Y ahora la respuesta a su pregunta; y, para la próxima, prefiero que me deje terminar mis declaraciones antes de hacer su pregunta; si esto es lo que debe hacerse por el pueblo americano --

P    (No se oye.)

EL PRESIDENTE: Yo no estoy buscando una discusión.  Estoy respondiendo a su pregunta. 

P    Yo quisiera

EL PRESIDENTE: Esto es lo que debe hacerse

P    (No se oye.)

EL PRESIDENTE: por el pueblo americano.  Y he aquí por que

P    el desempleo

EL PRESIDENTE: He aquí el motivo: porque esta gente joven va a hacer contribuciones extraordinarias, y ya está haciendo contribuciones a nuestra sociedad. 

Tengo el caso de una persona joven que está sirviendo en nuestro ejército, protegiéndonos a nosotros y a nuestra libertad.  La idea de que en cierta forma podríamos tratarlos como desechables no tiene sentido.  Si hay una persona joven aquí que se haya criado aquí y quiera contribuir a esta sociedad, quiera tal vez abrir un negocio que creará empleos para otra gente que esté buscando trabajo, eso es lo que debe hacerse.  Darles seguridad a nuestros granjeros y a nuestros rancheros; cerciorarnos de que, además de la seguridad de las fronteras, estemos creando un marco de referencia general para la inmigración legal; todas estas cosas son las cosas que deben hacerse. 

Siempre hemos sacado fuerzas de ser una nación de inmigrantes, así como una nación de leyes, y eso va a continuar siendo así.  Y mi esperanza es que el Congreso lo reconozca y apoye este esfuerzo. 

Muy bien.  Muchas gracias.

P    ¿Qué pasa con los trabajadores estadounidenses que están desempleados mientras ustedes importan extranjeros?

                     FIN                                               2:17 P.M. EDT

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