THE WHITE HOUSE
Oficina del Secretario de Prensa
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Para publicación inmediata                      9 de julio, 2012
 
 
 
DECLARACIONES DEL PRESIDENTE
SOBRE LA PROLONGACIÓN DE LOS RECORTES FISCALES
PARA LAS FAMILIAS DE LA CLASE MEDIA
 

Salón Este
 
 
12:08 P.M. EDT

EL PRESIDENTE: Gracias.  (Aplausos.)  Muchísimas gracias.  Tomen asiento, por favor.  Siéntense.  Buenas tardes a todos.  Me alegro que haya refrescado un poco.  Yo sé que la gente tenía calor.  (Risas.)  
 
Estamos aquí hoy para hablar sobre los impuestos; algo que, obviamente, a todo el mundo le importa bastante.  Y con frecuencia he dicho que nuestro mayor reto ahora mismo no es solo recuperar todos los empleos que perdimos debido a la recesión, sino recuperar la seguridad que tantos estadounidenses de la clase media han perdido a través de la última década.  Nuestra misión principal como administración y como país tiene que ser, sí, reintegrar a la gente a trabajar, pero también reconstruir una economía en la que el trabajo duro obtenga resultados; una economía en la que todos tengan la seguridad de que, si uno trabajo duro, uno puede salir adelante. 
 
Lo que nos está impidiendo satisfacer esos retos no es la falta de planes, no es la falta de ideas, es un estancamiento en este pueblo, en Washington, entre dos opiniones sumamente diferentes sobre en qué dirección debemos ir como país.  Y en ningún otro asunto es más marcado el estancamiento que en el tema de los impuestos.
 
Muchos miembros del otro partido creen que la prosperidad viene de arriba hacia abajo, de manera que, si gastamos billones más en recortes fiscales para los estadounidenses más ricos, eso de alguna manera dará lugar a empleos y crecimiento económico.
 
Yo no estoy de acuerdo.  Yo pienso que están equivocados.  Yo creo que nuestra prosperidad siempre ha provenido de una economía que está construida sobre una clase media fuerte y creciente; una que puede darse el lujo de comprar los productos que nuestros negocios venden; una clase media que puede ser dueña de sus casas, y enviar a sus hijos a la universidad, y guardar lo suficiente para poderse jubilar.  Por eso es que he recortado los impuestos de la clase media todos los años que llevo de Presidente, en un monto de $3,600 para la típica familia de clase media.  Repito: Desde que asumí el poder, le hemos recortado los impuestos a la típica familia de clase media en un monto de $3,600.  (Aplausos.)
 
Quería repetirlo porque a veces existe un poco de información errónea en la calle (risas) y la gente se confunde con eso. 
 
Además, ya hemos intentado hacerlo de la forma que ellos sugieren.  Y no funcionó.  Al comienzo de la última década, el Congreso aprobó billones de dólares de recortes fiscales que beneficiaron más a los estadounidenses más ricos que a ninguna otra persona.  Y se nos dijo que eso daría lugar a más empleos y a ingresos mayores para todos, y que la prosperidad comenzaría en los niveles más altos y que entonces gotearía hacia abajo. 
 
Y ¿qué fue lo que sucedió?  Los ricos se hicieron más ricos, pero la mayoría de los estadounidenses enfrentó dificultades para prosperar.  En lugar de crearse más empleos, tuvimos el crecimiento de empleos más lento en medio siglo.  En lugar de lograrse una prosperidad generalizada, la típica familia experimentó una disminución de sus ingresos.  Y, solo en unos cuantos años, fuimos de una situación de excedentes sin precedente bajo Bill Clinton a los déficits sin precedente que aun actualmente estamos teniendo dificultades para liquidar.
 
Así es que no necesitamos más economía de arriba hacia abajo.  Ya intentamos esa teoría.  Hemos visto lo que sucede.  Y no podemos darnos el lujo de regresar a eso.  Necesitamos políticas que aumenten y fortalezcan la clase media; políticas que contribuyan a crear empleos, que hagan más asequible el costo de la educación y la capacitación, que estimulen la apertura de negocios y que creen empleos aquí mismo en los Estados Unidos.
 
Así es que por eso es que creo que es hora de permitir que venzan los recortes fiscales para los estadounidenses más acaudalados, la gente como yo.  (Aplausos.)  Y, por cierto, es posible que yo pensara de otra manera, pues no es que a mí me guste pagar impuestos (risas).  Es posible que yo pensara diferente si aun tuviéramos un excedente.  Pero tenemos un déficit inmenso, y todo el mundo está de acuerdo en que tenemos que hacer algo sobre los déficits y las deudas.  De manera que el dinero que nos estamos gastando en estos recortes fiscales para los ricos es un factor importante que aumenta nuestro déficit, un contribuyente importante a nuestro déficit, que nos cuesta un billón de dólares durante la próxima década. 
 
Por cierto, estos recortes fiscales para los estadounidenses más ricos también son los recortes fiscales que tienen la menor posibilidad de promover el crecimiento.  Así es que no podemos darnos el lujo de mantenerlos, no en este momento.  Así es que no estoy proponiendo nada radical con esto.  Simplemente creo que todo aquel que gane más de $250,000 al año debe volver a las tasas de impuesto sobre la renta que estábamos pagando bajo Bill Clinton, en la época en que nuestra economía creó casi 23 millones de nuevos empleos, el mayor excedente del presupuesto en la historia, y, para colmo, había muchísimos millonarios. 
 
Y esto no es simplemente opinión mía.  El pueblo americano está de acuerdo conmigo sobre esto.  Encuesta tras encuesta demuestra que es la realidad.  Y hay muchísimos estadounidenses patrióticos y muy exitosos, que son sumamente ricos, que también están de acuerdo, porque ellos saben que, al hacer esa clase de contribución, hacen mucho más fuerte al país tomado en su conjunto.
 
Al mismo tiempo, la mayoría de la gente está de acuerdo en que no debemos aumentarles los impuestos a las familias de la clase media ni a las pequeñas empresas; no cuando hay tanta gente que está simplemente tratando de subsistir.  No cuando hay tanta gente que aun está tratando de salir del hoyo que creó esta grave recesión que hemos tenido, y en un momento en que la recuperación todavía es frágil.  Y por eso es que exhorto al Congreso a que prolongue por un año más los recortes fiscales para el 98 por ciento de los estadounidenses que gana menos de $250,000.  (Aplausos.) 
 
Si el Congreso no lo hace, millones de familias estadounidenses, incluyendo a esta gente bien parecida que se encuentra aquí detrás de mí (risas), podrían experimentar una subida de $2,200 en sus impuestos, a partir del 1° de enero del año que viene.  Y eso sería un fuerte impacto para las familias trabajadoras, y sería un factor que afectaría negativamente a toda nuestra economía.
 
Ahora bien, ya podemos anticipar, sabemos lo que dirán los que están opuestos a permitir que venzan los recortes fiscales para los más ricos.  Estos dirán que no podemos cobrarles impuestos a los “creadores de empleos”.  Y ellos intentarán explicarnos cómo esto afectaría a las pequeñas empresas. 
 
Permítanme explicarles que la gente que crea la mayor cantidad de empleos en los Estados Unidos es la gente que tiene pequeñas empresas en los Estados Unidos.  Y yo les he recortado los impuestos a los dueños de las pequeñas empresas 18 veces desde que asumí el poder.  (Aplausos.)  También le he solicitado al Congreso repetidas veces que apruebe nuevos recortes fiscales para los empresarios que contrataron a nuevos trabajadores y que aumentaron los salarios de sus trabajadores. 
 
Sin embargo, he aquí lo que ustedes tienen que tener presente.  La propuesta que hago en el día de hoy prolongaría esos recortes fiscales para el 97 por ciento de todos los dueños de pequeñas empresas en los Estados Unidos.  En otras palabras, el 97 por ciento de las pequeñas empresas queda por debajo del límite de $250,000.  (Aplausos.)  Así es que no se trata de cobrarles impuestos a los creadores de empleos, se trata de ayudar a los creadores de empleos.  Yo quiero ofrecerles cierto alivio.  Quiero darle a ese 97 por ciento un sentido de permanencia.
 
Creo que debemos poder ponernos de acuerdo y lograr esto.  Aunque no estoy de acuerdo con prolongarles los recortes fiscales a los ricos, porque simplemente no podemos darnos ese lujo, reconozco que no todo el mundo está de acuerdo conmigo sobre esto.  Por otra parte, todos decimos que estamos de acuerdo en que debemos prolongarle los recortes fiscales al 98 por ciento del pueblo americano.  Todo el mundo lo dice.  Los Republicanos dicen que ellos no quieren subirle los impuestos a la clase media.  Yo no quiero subirle los impuestos a la clase media.
 
Así es que todos debemos estar de acuerdo en prolongarle los recortes fiscales a la clase media.  ¿No es cierto?  (Aplausos.)  De eso es que se tratan las concesiones.  No mantengamos secuestrada a la inmensa mayoría de los estadounidenses y a toda nuestra economía mientras debatimos los méritos de otro recorte fiscal para los ricos.  Podemos sostener ese debate, pero no detengamos la colaboración en aquello en que ya estamos de acuerdo.
 
En muchas formas, el destino del recorte fiscal para los estadounidenses más acaudalados se decidirá con el resultado de las próximas elecciones.  Mi opositor luchará para mantenerlos vigentes.  Yo lucharé para eliminarlos.  Pero esa discusión no debe amenazarlos a ustedes.  No debe amenazar al 98 por ciento de los estadounidenses que simplemente quiere saber que sus impuestos no aumentarán el año que viene. 
 
Las familias de la clase media y los dueños de las pequeñas empresas merecen tener esa garantía.  Ellos merecen esa seguridad.  Será favorable para la economía y será favorable para ustedes.  Y debemos ofrecerles esa seguridad ahora.  Debemos hacerlo ahora.  Será favorable para ustedes.  Será favorable para la economía tomada en su conjunto.  (Aplausos.)
 
Así es que mi mensaje para el Congreso es el siguiente: Aprueben un proyecto de ley que prolongue los recortes fiscales para la clase media y yo lo firmaré mañana. Apruébenlo la semana que viene y yo lo firmaré la semana que viene.  Apruébenlo…, en fin, ustedes me entienden.  (Risas.)
 
Tan pronto como se haga eso, podemos disponernos a sostener un debate sobre si es buena idea prolongar los recortes fiscales para los estadounidenses más acaudalados.  Yo tendré una posición.  El otro lado tendrá otra.  Y sostendremos ese debate, y el pueblo americano puede escuchar ese debate.
 
Y entonces el año que viene, una vez que pasen las elecciones, y las cosas se hayan calmado un poquito, según lo que el pueblo americano haya indicado y cómo se haya pronunciado durante las elecciones, estaremos en una buena posición para decidir cómo reformar nuestro código fiscal completo de una manera simple que reduzca las tasas y que ayude al crecimiento de nuestra economía, y que reduzca nuestro déficit, porque eso es algo que vamos a tener que hacer para un largo plazo.
 
Sin embargo, ahora mismo, nuestra prioridad principal tiene que ser ofrecerles a las familias de la clase media y a las pequeñas empresas la seguridad que merecen.  Ustedes son los que impulsan adelante esta recuperación.  (Aplausos.)  Ustedes son los que impulsan adelante esta recuperación, y creo que es hora de ampliar el círculo de oportunidad y ayudar a ir adelante a más estadounidenses que trabajan duro.  Es hora de que aprendamos las lecciones de nuestro pasado y de que establezcamos la base para un futuro mejor.  En eso es que me concentro día a día, y espero que el Congreso colabore conmigo para hacer lo correcto.
 
Así es que muchísimas gracias a todos por estar presentes.  Muchas gracias.  (Aplausos.)

END                12:21 P.M. EDT
 

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