THE WHITE HOUSE
Oficina del Secretario de Prensa
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Para publicación inmediata                     10 de abril, 2013
 
COMENTARIOS DEL PRESIDENTE
PARA DAR A CONOCER EL PRESUPUESTO PARA EL AÑO FISCAL 2014
 
Jardín de Rosas

 

11:00 A.M. EDT

EL PRESIDENTE: Buenos días a todos. Tengan la bondad de sentarse. Pues bien, como Presidente, mi prioridad principal es hacer todo lo que yo pueda para reavivar el verdadero motor de la economía americana, que es una clase media creciente y próspera. En eso pienso yo diariamente.  Esa es la fuerza impulsora de cada decisión que yo tomo.

Y, durante los últimos tres años, nuestras empresas han creado cerca de 6.5 millones de nuevos empleos.  Pero sabemos que podemos ayudarlas a crear más. Las utilidades corporativas están en su punto más alto de la historia. Pero además tenemos que lograr aumentos de salarios y de ingresos. Nuestros déficits se están reduciendo al ritmo más acelerado de lo que ha sucedido en muchos años. Pero podemos hacer más para reducirlos de una manera equilibrada y responsable.

El asunto es que nuestra economía está posicionada para el progreso, siempre que Washington no sea un obstáculo. Francamente, el pueblo americano merece algo mejor que lo que hemos estado experimentando: decisiones tomadas sin visión de futuro e impulsadas por las crisis, tales como los recortes de gastos de manera generalizada e imprudente que ya están perjudicando a muchas de las comunidades en todas partes; recortes que los economistas predicen que nos costarán cientos de miles de empleos durante el transcurso de este año. 

Si queremos continuar reconstruyendo nuestra economía sobre una base más fuerte y más estable, entonces tenemos que tener más sensatez para establecer nuestras prioridades como nación. Y eso es lo que representa el presupuesto que le estoy enviando al Congreso hoy; un plan específico que es fiscalmente responsable para fomentar los empleos de clase media y el crecimiento. 

Durante años, el debate en esta ciudad ha sido entre reducir nuestros déficits a toda costa, y hacer las inversiones que son necesarias para fomentar nuestra economía. Y este presupuesto le da respuesta a esa discusión, porque podemos hacer las dos cosas. Podemos fomentar nuestra economía y reducir nuestros déficits. De hecho, tal como los presenciamos en la década de 1990, nada reduce más rápido los déficits que una economía creciente. Esa ha sido mi meta desde que asumí el poder. Y esa debe ser nuestra meta de ahora en adelante.

En un momento en que demasiados estadounidenses todavía están buscando trabajo, mi presupuesto comienza por hacer inversiones específicas en áreas que crearán empleos ahora mismo, y mejorarán nuestra economía y continuarán generando buenos empleos a futuro. Tal como dije en mi discurso del Estado de la Unión, debemos hacernos diariamente tres preguntas: ¿Cómo logramos que los Estados Unidos sean un imán para atraer nuevos empleos? ¿Cómo les proveemos a nuestros trabajadores las habilidades que necesitan para desempeñar esos empleos? Y ¿cómo nos cercioramos de que el trabajo duro dé lugar a un medio de vida decente?

Para lograr que los Estados Unidos sean un imán para atraer buenos empleos, este presupuesto invierte en nuevos centros de manufactura para contribuir a convertir las regiones que han quedado atrás debido a la globalización en centros globales de empleos de alta tecnología. Avivaremos las nuevas innovaciones e industrias americanas con investigaciones de vanguardia tales como la iniciativa que yo anuncié para correlacionar el cerebro humano y curar enfermedades.  Continuaremos nuestro camino hacia la independencia de la energía y abordaremos la amenaza del cambio climático. Y nuestra Alianza para Reconstruir a los Estados Unidos atraerá inversiones privadas para reintegrar a los trabajadores de la construcción a la fuerza laboral en la reconstrucción de nuestras carreteras, puentes y escuelas lo que, a su vez, atraerá incluso más nuevos negocios a las comunidades alrededor del país.

Para ayudar a los trabajadores a adquirir las habilidades que necesitan para llenar esos empleos, colaboraremos con los estados para hacerle disponible una educación pre-escolar de alta calidad a todo niño en los Estados Unidos. Y vamos a cubrir los gastos con un aumento de impuestos a los productos de tabaco que les hacen daño a nuestros jóvenes. Es lo que debe hacerse.  (Aplausos.)

Reformaremos nuestras escuelas secundarias y programas de capacitación laboral para equipar a más estadounidenses de las habilidades que necesitan para competir en la economía del siglo XXI. Y ayudaremos a más familias de la clase media a poder hacerle frente al costo cada vez mayor de los estudios universitarios.

Para cerciorarnos de que se recompense el trabajo duro, construiremos nuevas escaleras de oportunidad para llegar a la clase media para todo el que esté dispuesto a trabajar duro para subirlas. Así es que estableceremos alianzas con 20 de nuestras comunidades más golpeadas por la recesión para ayudarlas a mejorar la vivienda, y la educación, y las inversiones de negocios. Y debemos hacer que el salario mínimo sea un salario con el que se pueda vivir, puesto que nadie que trabaje a tiempo complete debe tener que criar a su familia en la pobreza.  (Aplausos.)

Mi presupuesto también reemplaza los recortes de gastos generalizados insensatos que ya están afectando adversamente nuestra economía.  Y tengo que aclarar que muchos de los mismos miembros del Congreso que apoyaron los recortes severos ahora son los que se están quejando más sobre ellos a medida que sus propias comunidades se ven afectadas.  Desde luego, la gente que me apena es la gente que están sintiendo directamente los efectos perjudiciales de esos recortes, que es la gente que menos puede hacerles frente.  Los recortes están afectando las comunidades militares que ya han sacrificado bastante. Están afectando a las familias de la clase media. Hay niños que han tenido que participar en un sistema de lotería para determinar cuáles de ellos pueden permanecer en su programa de Head Start con sus amiguitos. Hay personas de la tercera edad que dependen de programas como Meals on Wheels para poder vivir de manera independiente, pero que están experimentando recortes a los servicios.

Eso es lo que significan los tales recortes automáticos. Puede que haya gente que no ha sido impactada, pero hay mucha gente que está siendo cada vez más impactada en todo el país. Y por eso es que mi presupuesto reemplaza esos recortes con otros más sensatos, hace reformas a largo plazo, elimina los verdaderos gastos inútiles y los programas que ya no necesitamos. 

Así es que construcción de nuevas carreteras y puentes, educación para nuestros hijos desde una temprana edad, ayuda a más familias para costear los estudios universitarios, garantía de que el trabajo duro dé resultados. Esas son cosas que no deben ser partidistas. No deben ser controversiales. Tenemos que lograrlas. Mi presupuesto hace esas inversiones para fomentar nuestra economía y crear empleos, y lo hace sin agregarles ni un solo centavo a nuestros déficits. 

Ahora bien, sobre el tema de los déficits, no obstante toda la algarabía en Washington, he aquí un hecho claro e irrefutable: nuestros déficits ya están bajando. Durante los últimos dos años, yo he promulgado legislación que reducirá nuestros déficits en más de $2.5 billones; más de las dos terceras partes de eso a través de recortes de gastos y el resto solicitándoles a los estadounidenses más ricos que comiencen a pagar lo que les corresponde justamente pagar. 

Eso no quiere decir que no tengamos más trabajo por hacer. Pero he aquí cómo completamos la labor. Mi presupuesto reducirá nuestros déficits en cerca de otros $2 billones así es que, en conjunto, habremos sobrepasado la meta de $4 billones en reducción de déficits que los economistas independientes creen que necesitamos para estabilizar nuestras finanzas. Pero lo hace de una manera equilibrada y responsable; una manera que la mayoría de los estadounidenses prefiere.

Por ejemplo, ambos partidos están de acuerdo en que el costo cada vez mayor de atender a una generación que envejece es el factor individual mayor que impacta nuestros déficits a largo plazo. Y la realidad es que, para aquellos como yo que creemos firmemente en nuestros programas de seguro social, que pensamos que es una de las cosas básicas que nuestro gobierno tiene que hacer, si queremos mantener el buen funcionamiento del Medicare como ha sido hasta ahora, si queremos preservar la garantía férrea que representa el Medicare, entonces vamos a tener que hacer algunos cambios. Pero los cambios no tienen que ser drásticos. Y, en lugar de hacer cambios drásticos más adelante, lo que debemos hacer es hacer algunos cambios factibles ahora. 

Las reformas que yo propongo fortalecerán el Medicare para las generaciones futuras sin socavar esa garantía férrea que representa el Medicare. Reduciremos las facturas del Medicare a nuestro gobierno buscando nuevas maneras de reducir el costo del cuidado de la salud; no pasándoles los costos a las personas de la tercera edad ni a los pobres ni a las familias con discapacidades. Son reformas que mantienen la promesa que les hemos hecho a nuestras personas de la tercera edad: una seguridad básica que sea bien sólida y confiable, y que esté vigente para cuando uno la necesite. Eso es lo que representa mi presupuesto.

Mi presupuesto también contiene las concesiones que yo le ofrecí al Presidente de la Cámara Boehner al final del año pasado, incluyendo las reformas promovidas por los líderes Republicanos en el Congreso. Y no creo que todas estas ideas sean óptimas, pero estoy dispuesto a aceptarlas como parte de un acuerdo; con la condición, y solo así, de que estas contengan protecciones para los estadounidenses más vulnerables. 

Sin embargo, si hablamos en serio de la reducción del déficit, entonces estas reformas tienen que ir acompañadas de reformas a nuestro código tributario para que este sea más sencillo y más justo, de manera que las personas más ricas y las corporaciones más grandes no puedan continuar aprovechando los vacíos legales y deducciones que no están disponibles para la mayoría de los estadounidenses. Esa es la esencia de mi propuesta.

Si hablamos en serio de la reducción del déficit, entonces no hay excusa para mantener esos vacíos legales disponibles. Estos no tienen un propósito económico. Estos no fomentan nuestra economía. Estos no reintegran a nadie a la fuerza laboral. Todo lo que hacen es permitirles a aquellos que ya están bien de posición y bien conectados que se aprovechen del sistema. Si algunos creen que yo completaré la labor de la reducción del déficit a costa de las familias de la clase media o solo con recortes de gastos que realmente perjudican nuestra economía a corto plazo, deben recapacitar.

En lo que respecta a reducción del déficit, ya yo he accedido a más de la mitad de lo propuesto por los Republicanos. Así es que, en los próximos días y semanas, espero que los Republicanos se manifiesten y demuestren que ellos realmente tienen intenciones tan serias como ellos afirman sobre los déficits y la deuda.

Así es que fomentar nuestra economía, crear empleos, reducir nuestros déficits. Mantenerle nuestra promesa a la generación que nos hizo formidables, pero también invertir en la próxima generación; la próxima generación que nos hará aún más formidables.  Esas no son metas incompatibles.  Podemos lograrlas simultáneamente.  Eso es lo que hace mi presupuesto. Por eso es que estoy tan agradecido por la magnífica labor que Jeff Zients y su equipo han hecho para crear este presupuesto. Las cifras cuadran. No hay nada de pretextos y engaños aquí. 

Y, si podemos llegar a un acuerdo, sostener un debate en serio y razonado, que no se base en la política, y llegar a un acuerdo en torno al sentido común y las concesiones, entonces estoy seguro de que impulsaremos a este país adelante y dejaremos un mejor legado para nuestros hijos. Esa es nuestra tarea.

Muchas gracias y que Dios los bendiga. Que Dios bendiga a los Estados Unidos de América.  (Aplausos.)

FIN              

11:11 A.M. EDT      

 

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