Un plan de tres partes que cumple la promesa del presidente Biden de cancelar $10.000 de deuda estudiantil para prestatarios de ingresos bajos a medianos

El presidente Biden cree que una educación posterior a la escuela secundaria debería ser una entrada hacia una vida de clase media, pero para muchos, el costo de los préstamos para la universidad es una carga de por vida que los priva de esa oportunidad. Durante la campaña presidencial, el presiente Biden prometió aliviar la deuda de los estudiantes. Hoy, la Administración Biden está cumpliendo esa promesa y brindando a las familias un respiro mientras se preparan para comenzar a pagar los préstamos después de la crisis económica provocada por la pandemia. 

Desde 1980, el costo total de las universidades públicas y privadas de cuatro años se ha triplicado, incluso teniendo en cuenta la inflación. El apoyo federal no se ha mantenido a la par: En un momento, las Becas Pell cubrían casi el 80 por ciento del costo de un título de una universidad pública de cuatro años para estudiantes de familias trabajadoras, pero ahora solo cubren un tercio. Esto ha dejado a muchos estudiantes de familias de bajos y medianos ingresos sin otra opción que pedir un préstamo si quieren obtener un título. Según un análisis del Departamento de Educación, el típico estudiante universitario que ha pedido préstamos ahora se gradúa con una deuda de casi $25.000.

La vertiginosa deuda acumulada de los préstamos estudiantiles federales (1.6 billones de dólares y en aumento para más de 45 millones de prestatarios) es una carga importante para la clase media estadounidense. Los prestatarios de clase media luchan contra los elevados pagos mensuales y los saldos crecientes que les dificultan acumular riqueza, como comprar casas, ahorrar dinero para la jubilación y comenzar pequeñas empresas.

Para los prestatarios más vulnerables, los efectos de la deuda son aún más devastadores. Según un análisis realizado por el Departamento de Educación de una cohorte reciente de estudiantes universitarios, casi un tercio de los prestatarios tienen deudas pero no tienen un título. Muchos de estos estudiantes no pudieron completar su carrera porque el  costo de la matrícula era demasiado alto. Alrededor del 16% de los prestatarios está en mora, lo que puede resultar en que el gobierno embargue los salarios de un prestatario o reduzca el puntaje crediticio de un prestatario, incluido casi un tercio de las personas mayores con deuda estudiantil, según estimaciones del Departamento de Educación. La carga de la deuda estudiantil también recae desproporcionadamente sobre los prestatarios negros. Veinte años después de inscribirse por primera vez en la escuela, el prestatario negro que comenzó la universidad en el año escolar 1995-96 todavía debía el 95% de su deuda estudiantil original.

Hoy, el presidente Biden anuncia un plan de tres partes para ayudar a las familias trabajadoras de Estados Unidos a medida que se recuperan del impacto de la pandemia de COVID-19. Este plan ofrece un alivio de la deuda específico como parte de un esfuerzo integral para abordar la carga de los crecientes costos universitarios y hacer que el sistema de préstamos estudiantiles sea más manejable para las familias trabajadoras. El presidente anuncia que el Departamento de Educación:   

  • Brindará alivio específico de la deuda para abordar los daños financieros de la pandemia, de modo de cumplir el compromiso de campaña del presidente. El Departamento de Educación proporcionará hasta $20.000 en cancelación de deuda a los beneficiarios de la Beca Pell con préstamos del Departamento de Educación, y hasta $10.000 en cancelación de deuda a los beneficiarios que no sean de la Beca Pell. Los prestatarios son elegibles para recibir este alivio si su ingreso individual es inferior a $125.000 ($250.000 para parejas casadas). Ninguna persona de altos ingresos ni hogar de altos ingresos (en el 5% superior de los ingresos) se beneficiará de esta acción. Para garantizar una transición fluida al pago y evitar incumplimientos innecesarios, la pausa en el pago de préstamos estudiantiles federales se extenderá por última vez hasta el 31 de diciembre de 2022. Los prestatarios deben esperar reanudar el pago en enero de 2023. 
  • Hará que el sistema de préstamos estudiantiles sea más manejable para los prestatarios actuales y futuros al: 
    • Reducir los pagos mensuales a la mitad para préstamos de pregrado. El Departamento de Educación propone un nuevo plan de pago basado en los ingresos que protege a más prestatarios de bajos ingresos de realizar cualquier pago y limita los pagos mensuales para préstamos universitarios al 5% de los ingresos discrecionales del prestatario, la mitad de la tasa que los prestatarios deben pagar ahora bajo la mayoría de los planes existentes. Esto significa que el pago promedio anual de préstamos para estudiantes se reducirá en más de $1.000 para los prestatarios actuales y futuros.
    • Reparar el fallido programa de Condonación de Préstamos por Servicio Público (PSLF por sus siglas en inglés) al proponer una regla para que los prestatarios que han trabajado en una organización sin fines de lucro, en el ejército o en el gobierno federal, estatal, tribal o local, reciban el crédito apropiado para la condonación de préstamos. Estas mejoras se basarán en los cambios temporales que el Departamento de Educación ya ha realizado en el PSLF, en virtud de los cuales más de 175.000 servidores públicos ya han recibido la aprobación de más de $10.000 millones en condonación de préstamos.
  • Proteger a los futuros estudiantes y contribuyentes al reducir el costo de la universidad y responsabilizar a las facultades cuando aumenten los precios. El presidente lideró el mayor aumento de las Becas Pell en más de una década y una de las mayores afluencias únicas a terciarios y universidades. Para reducir aún más el costo de la universidad, el presidente continuará luchando para duplicar el máximo de la Beca Pell y hacer que la universidad comunitaria sea gratuita. Mientras tanto, las universidades tienen la obligación de mantener precios razonables y garantizar que los prestatarios obtengan el valor adecuado por sus inversiones, y no deudas que no pueden pagar. Esta Administración ya ha tomado medidas clave para fortalecer la rendición de cuentas, incluso en áreas donde la Administración anterior debilitó las reglas. El Departamento de Educación está anunciando nuevos esfuerzos para garantizar que los estudiantes prestatarios obtengan el valor apropiado por sus costos universitarios. 

Brindará alivio específico de la deuda, de modo de cumplir el compromiso de campaña del presidente 

Para abordar el impacto financiero de la pandemia para los prestatarios de bajos y medianos ingresos y evitar incumplimientos cuando se reinicie el pago de préstamos el próximo año, el Departamento de Educación proporcionará hasta $20.000 en alivio de préstamos a los prestatarios con préstamos del Departamento de Educación cuyo ingreso individual es menos de $125.000 ($250.000 para parejas casadas) y que recibieron una Beca Pell. Casi todos los beneficiarios de la Beca Pell provenían de una familia que ganaba menos de $60.000 al año, y los beneficiarios de la Beca Pell suelen experimentar más desafíos para pagar su deuda que otros prestatarios. Los prestatarios que cumplen con esos estándares de ingresos pero que no recibieron una Beca Pell en la universidad pueden recibir hasta $10.000 en alivio de préstamo.

El programa de Becas Pell es uno de los programas de ayuda financiera más efectivos de Estados Unidos, pero su valor se ha ido erosionando con el tiempo. Los beneficiarios de la Beca Pell son más del 60% de la población de prestatarios. El Departamento de Educación estima que aproximadamente 27 millones de prestatarios serán elegibles para recibir hasta $20.000 en ayuda, ayudándolos a alcanzar su potencial económico y evitar daños económicos por la pandemia de COVID-19.

Los estudiantes actuales con préstamos son elegibles para este alivio de la deuda. Los prestatarios que sean estudiantes dependientes serán elegibles para el alivio en función de los ingresos de los padres, en lugar de sus propios ingresos.

Si todos los prestatarios reclaman el alivio al que tienen derecho, estas acciones:

  • Proporcionarán alivio a hasta 43 millones de prestatarios, incluida la cancelación del saldo total restante para aproximadamente 20 millones de prestatarios.
    Dirigirán los dólares de ayuda a los prestatarios de ingresos bajos y medianos. El Departamento de Educación estima que, entre los prestatarios que ya no asisten a la universidad, casi el 90% de los dólares de ayuda se destinarán a aquellos que ganan menos de $75.000 al año. Ningún individuo que gane más de $125.000 ni ningún hogar que gane más de $250.000 (el 5% superior de los ingresos en los Estados Unidos) recibirá ayuda. 
  • Ayudarán a los prestatarios de todas las edades. El Departamento de Educación estima que, entre los prestatarios que son elegibles para recibir el alivio, el 21% tiene 25 años o menos y el 44% tiene entre 26 y 39 años. Más de un tercio son prestatarios de 40 años o más, incluido el 5% de los prestatarios que son personas mayores.
  • Avanzarán la equidad racial. Al enfocar el alivio en los prestatarios con la mayor necesidad económica, es probable que las acciones de la Administración ayuden a reducir la brecha de riqueza racial. Es más probable que los estudiantes negros tengan que pedir prestado para asistir a la universidad y que reciban préstamos más grandes. Los prestatarios negros tienen el doble de probabilidades de haber recibido Becas Pell en comparación con sus pares blancos. Otros prestatarios de color también tienen más probabilidades que sus pares de recibir Becas Pell. Es por eso que un estudio del Urban Institute encontró que los programas de condonación de deuda dirigidos a aquellos que recibieron Becas Pell mientras estaban en la universidad promoverán la equidad racial.

El Departamento de Educación trabajará rápida y eficientemente para establecer un proceso de solicitud simple para que los prestatarios reclamen alivio. La solicitud estará disponible a más tardar cuando finalice la pausa en los pagos de préstamos estudiantiles federales a fin de año. Casi 8 millones de prestatarios pueden ser elegibles para recibir alivio automáticamente porque sus datos de ingresos relevantes ya están disponibles para el Departamento.  

Gracias al Plan de Rescate Económico, este alivio de la deuda no se tratará como ingreso sujeto a impuestos a efectos del impuesto federal sobre la renta.

Para ayudar a garantizar una transición fluida de regreso al pago, el Departamento de Educación está extendiendo la pausa del préstamo estudiantil, por última vez, hasta el 31 de diciembre de 2022. Nadie con préstamos federales ha tenido que pagar ni un solo dólar en pagos de préstamos desde que el presidente Biden asumió el cargo.

Hacer que el Sistema de Préstamos para Estudiantes sea más Manejable para los Prestatarios Actuales y Futuros

Reparar el pago del préstamo existente para reducir los pagos mensuales

La Administración está reformando los planes de pago de préstamos estudiantiles para que tanto los prestatarios actuales como los futuros; y los prestatarios de ingresos medios tengan pagos mensuales más pequeños y manejables.

El Departamento de Educación tiene la autoridad para crear planes de pago basados en los ingresos, lo que limita aquello que los prestatarios pagan cada mes en función de un porcentaje de sus ingresos discrecionales. La mayoría de estos planes cancelan la deuda restante de un prestatario una vez que realizan pagos mensuales por 20 años. Pero las versiones existentes de estos planes son demasiado complejas y limitadas. Como resultado, millones de los prestatarios que podrían beneficiarse de ellos no se registran, y los millones que se registran a menudo siguen quedando con pagos mensuales inmanejables.

Para abordar estas preocupaciones y dar seguimiento a la visión original del Congreso en relación al reembolso, el Departamento de Educación propone una regla para hacer lo siguiente:

  • Para préstamos de pregrado, reducir a la mitad la cantidad que los prestatarios tienen que pagar cada mes desde el 10% al 5% de sus ingresos discrecionales.
  • Aumentar la cantidad de ingresos que se consideran ingresos no discrecionales y, por lo tanto, están protegidos contra el reembolso, lo que garantiza que ningún prestatario que gane menos del 225% del nivel federal de pobreza (aproximadamente el equivalente anual de un salario mínimo de $15 para un solo prestatario) tendrá que hacer un pago mensual.
  • Condonar los saldos de préstamos después de 10 años de pagos, en lugar de 20 años, para prestatarios con saldos originales de préstamos de $12.000 o menos. El Departamento de Educación estima que esta reforma permitirá que casi todos los prestatarios de colegios universitarios comunitarios estén libres de deudas dentro de 10 años.
  • Cubrir los intereses mensuales impagos del prestatario, de modo que, a diferencia de otros planes de pago, el saldo deudor del préstamo de ningún prestatario crecerá mientras haga su pago mensual, incluso cuando ese pago mensual es de $0 porque sus ingresos son bajos.

Estas reformas simplificarían el pago de los préstamos y generarían ahorros significativos para los prestatarios de ingresos bajos y medios. Por ejemplo:

  • Un típico trabajador de la construcción soltero (que gana $38.000 al año) con una credencial de administración en construcción pagaría sólo $31 por mes, en comparación con los $147 que paga ahora bajo el plan de pago más reciente basado en sus ingresos, para ahorrarse anualmente casi $1.400.
  • Un maestro soltero típico de una escuela pública con un título universitario (que gana $44.000 al año) pagaría solo $56 por mes en sus préstamos, en comparación con los $197 que paga ahora bajo el plan de pago más reciente basado en sus ingresos, para ahorrarse anualmente casi $1.700.
  • Una enfermera típica (que gana $77,000 al año) que está casada y tiene dos hijos pagaría solo $61 al mes en sus préstamos para estudiantes universitarios, en comparación con los $295 que paga ahora con el plan de pago basado en los ingresos más reciente, lo que representa un ahorro anual de más de $2,800.

Para cada uno de estos prestatarios, los saldos deudores no crecerían mientras estén haciendo sus pagos mensuales, y su deuda restante sería condonada después de hacer el número de pagos requeridos calificado.

Además, el Departamento de Educación hará más fácil a los prestatarios que se inscriban en este nuevo plan permanecer inscritos. A partir del verano de 2023, los prestatarios podrán permitir al Departamento de Educación extraer automáticamente su información de ingresos año tras año, evitando la molestia de tener que recertificar sus ingresos anualmente.

Garantizar que los servidores públicos reciban crédito para la condonación de préstamos 

Los prestatarios que trabajan en el servicio público tienen derecho a obtener crédito para el alivio de la deuda en virtud del programa de condonación de préstamos por servicio público (PSLF, por sus siglas en inglés). Pero debido a las complejas restricciones de elegibilidad, las fallas históricas en la implementación y el asesoramiento deficiente brindado a los prestatarios, muchos prestatarios no han recibido el crédito que merecen por su servicio público. 

El Departamento de Educación ha anunciado cambios por tiempo limitado en el PSLF que brindan un camino más fácil hacia la condonación de todas las deudas pendientes para los prestatarios elegibles de préstamos estudiantiles federales que han servido en una organización sin fines de lucro, en el ejército o en un gobierno federal, estatal, tribal o local durante al menos 10 años, incluso si no fueron consecutivos. Aquellos que han servido menos de 10 años ahora pueden, más fácilmente, obtener crédito por su servicio hasta la fecha para una eventual condonación. Estos cambios permiten a los prestatarios elegibles obtener crédito adicional para la condonación incluso si se les ha dicho anteriormente que tenían el tipo de préstamo equivocado.

El Departamento de Educación también ha propuesto cambios regulatorios para garantizar una implementación más efectiva del programa PSLF en el futuro. Específicamente, el Departamento de Educación ha propuesto permitir más pagos para calificar para el PSLF, incluidos los pagos parciales, de suma global y pagos atrasados, y permitir ciertos tipos de aplazamientos e indulgencias, como los del servicio del Cuerpo de Paz y AmeriCorps, el servicio de la Guardia Nacional y el servicio militar, para calificar para el PSLF. El Departamento de Educación también propuso garantizar que las reglas funcionen mejor para los instructores no titulares cuyas universidades necesitan calcular su empleo a tiempo completo.

Para asegurarse de que los prestatarios estén al tanto de los cambios temporales, la Casa Blanca ha lanzado cuatro Días de acción del PSLF dedicados a prestatarios en sectores específicos: empleados gubernamentales, educadores, trabajadores del sector de la salud y socorristas, y empleados en organizaciones sin fines de lucro. Puedes leer la Carta del presidente a la fuerza laboral federal y obtener más información sobre el plazo para efectuar cambios temporales en PSLF.gov. Debe presentar su solicitud al PSLF antes de que finalice el plazo para hacer los cambios temporales el 31 de octubre del 2022.

Proteger a los prestatarios y contribuyentes de los fuertes aumentos en los costos universitarios 

Mientras proporciona este alivio a los prestatarios de ingresos bajos y medianos, el presidente se enfoca en mantener los costos universitarios bajo control. Bajo esta Administración, los estudiantes han tenido más dinero en sus bolsillos para pagar la universidad. El presidente firmó el mayor aumento al máximo de la Beca Pell en más de una década y otorgó casi $40 mil millones a colegios y universidades a través del Plan de Rescate Económico, gran parte del cual se utilizó para ayuda financiera de emergencia para estudiantes, lo que les dio un poco de alivio. 

Además, el Departamento de Educación ya ha tomado medidas significativas para fortalecer la rendición de cuentas, de modo que los estudiantes no se queden con montañas de deudas con poca rentabilidad. La agencia ha restablecido la unidad de cumplimiento en la Oficina de Ayuda Federal para Estudiantes y está presionando a los acreditadores. De hecho, el Departamento acaba de retirar la autorización para el acreditador que supervisó las universidades con fines de lucro responsables de algunos de los peores escándalos. La agencia también propondrá una regla para responsabilizar a los programas de carrera por dejar a sus graduados con montañas de deuda que no pueden pagar, una regla que la Administración anterior derogó. 

A partir de estos esfuerzos, el Departamento de Educación está anunciando nuevas acciones para responsabilizar y hacer rendir cuentas a las universidades que han contribuido a la crisis de la deuda estudiantil. Estos incluyen la publicación del resultado de una vigilancia anual de los programas con los peores niveles de deuda en el país, para que los estudiantes que se inscriban para el próximo año académico puedan mantenerse alejados de los programas con malos resultados. El Departamento de Educación también incluyó un plan para solicitar planes de mejora institucional que describan cómo las universidades con los resultados de deuda más preocupantes tienen la intención de reducir los niveles de deuda.

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En las próximas semanas habrá más información disponible para los prestatarios sobre cómo solicitar el alivio.

Los prestatarios pueden registrarse para recibir una notificación cuando esta información esté disponible en Studentaid.gov/debtrefief.

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